Álex Anwandter: “Chile sigue siendo superconservador y homófobo”

El polifacético artista gay chileno tuvo un 2016 triunfal, con el lanzamiento de su disco ‘Amiga’ y el estreno de su primera película como director, ‘Nunca vas a estar solo’. En 2017 sigue apostando por luchar con su arte por la visibilidad LGTB.

POR: Agustín Gómez Cascales

Hace justo un año ganaba el Premio Especial del Jurado del Teddy Award en el Festival de Berlín a la mejor película LGTB por su debut como director, Nunca vas a estar solo. Un ejemplo más del activismo de este artista gay y de su versatilidad creativa. Porque hasta entonces a Álex se le conocía como cantante pop. Con un éxito –no solo en su Chile natal– inapelable, sobre todo con su segundo álbum, Amiga, que le valió dos nominaciones a los Grammy Latinos y que todavía le tiene que dar muchas más alegrías. Y que debería servirle para hacerse ya un nombre en el mercado español, donde aún es un artista muy minoritario. “Por alguna razón, todavía no se ha dado la circunstancia para que vaya a España”, afirma desde Santiago, donde ahora mismo hace bastante calor, y es algo que no le convence. “Cuando hace frío quiero calor, y al contrario; soy de este tipo de personas”, confiesa.

Amiga es un disco sorprendente y fascinante. Porque tras ese título tan amable, y la calidez de la producción, en donde combina pop chispeante, electrónica amable y música melódica tradicional, se esconde una declaración de principios muy personal, vehiculada por unas letras que, además de coreables, son en ocasiones duras. “En él tomé aspectos de mi vida cotidiana para explorar temas sociales”, explica. “Por eso es un disco personal y político al mismo tiempo”. Sentía que la responsabilidad de hacer un disco pop con ese criterio era mucha. “Porque es difícil no caer en clichés y decir obviedades. Todo el mundo está de acuerdo en que la homofobia es mala, pero nadie se identifica como discriminador y homófobo, por ejemplo; quise buscar estrategias para hablar de temas así desde un punto de vista propio”.


“No creo que una canción vaya a cambiar el mundo, pero ahora mismo el pop es el único género que no se autolimita a nivel ideológico”


Lo que más valora de Amiga, por encima de los reconocimientos, es que ha reforzado enormemente su conexión con el público, y le está permitiendo viajar por toda Sudamérica y Estados Unidos presentándolo. “Para mí es muy importante que se haya producido esa reacción a raíz de este disco. No creo que una canción pop vaya a cambiar el mundo, no soy tan ingenuo. Pero creo que el pop ahora mismo es el único género que no se autolimita a nivel ideológico”, explica. “Y no tiene miedo a validar lo femenino. Está muy bien que la música pop sea otra esfera desde la que combatir”. Y pone dos ejemplos de canciones que considera especialmente relevantes como instrumento de lucha. “Una es Cómo puedes vivir contigo mismo?, superbailable, medio house [de su primer disco Rebeldes]. Y la otra, Manifiesto, una balada superintensa. Me parecen muy representativas de lo que intento transmitir”.

La lucha contra la homofobia y la defensa de los derechos LGTB son claves en el discurso artístico de Álex Anwandter por dos motivos clave que él mismo razona. “Uno, la urgencia del tema, tanto en mi país como en toda Sudamérica. Da la sensación de que el progreso en cuanto a la aceptación de la diversidad sexual trae consigo lo que los gringos llaman un backlash. En Chile ha habido casos muy violentos de homofobia en el último año”. Por otro lado, aunque asegura que le interesa mucho posicionarse también contra otros tipos de opresión, decidió que era importante centrarse en esta lucha. “Escogí esta batalla porque toca mi vida de forma más cercana”.

El ‘caso Zamudio’ le impulsó a alzar mucho más su voz en la lucha contra la homofobia. La muerte del homosexual Daniel Zamudio en 2012, tras ser golpeado y torturado por una pandilla de neonazis en un parque de Santiago de Chile, sirvió para que se promulgara en aquel país una ley antidiscriminación, y a Anwandter le tocó mucho. “No me gusta utilizar la palabra ‘activismo’, pero sí es cierto que comencé una manifestación mucho más frontal en el discurso que acompaña mi trabajo”. Y es que Álex llegó incluso a tener contacto directo con el fallecido Zamudio. “Era superfán de mi música, me escribía con cierta regularidad e incluso llegué a conocerle, aunque muy superficialmente. Incluso sonaron canciones mías en su funeral...”.

Le impactó tanto su violenta muerte –la base también de otra reciente película chilena, Jesús, de Fernando Guzzoni– que decidió inspirarse en ella para su primera película. “En Estados Unidos comparan su historia con la de Matthew Sheppard, el primer mártir de la causa LGTB en aquel país, y es verdad que hay mucho en común”. Y fue nada menos que seleccionada para el Festival de Berlín del año pasado. “Como neófito que era, no era muy consciente de lo que significaba”, confiesa. “Fui tomando conciencia de la importancia del festival cuando me vi allí, lo reconozco”. Y terminó siendo una experiencia de lo más gratificante a todos los niveles. “Fue todo un desafío que solo me ha dado alegrías: como hacerme muy amigo de mi protagonista, el actor de 71 años Sergio Hernández, que está muy reconocido en Chile, o presentar la película en Berlín e ir a muchos otros festivales en los que he podido conversar sobre las cuestiones que planteo”.

 


“Todo el mundo está de acuerdo en que la homofobia es mala, pero nadie se identifica como homófobo, por ejemplo. Quise buscar estrategias para hablar de temas así en mi música desde un punto de vista propio”


Álex Anwandter es un artista comprometido, a su manera, y también a su manera conecta o no con determinados artistas en función de su compromiso. “Siento que el público agradece cuando los artistas se conectan con sus problemas reales”, afirma. “Y me pasa mucho que cuando un artista no se pronuncia sobre determinadas cuestiones, o me parece inconsciente o irresponsable, me deja de gustar”. Un ejemplo claro de artista a la que dejó de seguir por su manera de actuar es el de Azealia Banks. “Cada día dice una brutalidad más grande que la anterior. Y mira que me resultaba una artista interesante, pero no pienso darle ni una oportunidad más a su música, es algo ya visceral”.

No es de extrañar que sea amigo de otra artista chilena muy comprometida con el colectivo LGTB, Javiera Mena, abiertamente lesbiana. “Es una casualidad extraña, sí. Mi generación creció en un ambiente más conscientemente queer en Santiago, y eso tiene mucho que ver con que seamos así. Ella no es tan política en el contenido lírico de sus canciones como yo, pero también apuesta por la visibilización en todo momento, y eso es importante”. Los motivos están claros: “Chile sigue siendo un país superconservador y homófobo. Para que te hagas una idea, en este momento se están discutiendo por primera vez tres razones por las que el aborto podría estar justificado legalmente. Y sigue habiendo mucho humor homófobo en los medios masivos, las parejas del mismo sexo no pueden pasear de la mano sin exponerse a gritos, miradas e incluso golpes. Hay mucho por lo que pelear”.


EL DISCO AMIGA ESTÁ EDITADO POR 5 AM/CHV MÚSICA. MÁS INFO EN ALEXANWANDTER.COM