Tenemos noticias frescas de Neil Tennant y Chris Lowe: el dinámico dúo de la disco music electrónica va a editar un nuevo álbum a finales de marzo que titulará Yes. La única canción que hemos podido escuchar ya es su primer single, Love etc., que tiene mucho de pop inglés de finales de los 60. En lo que respecta al grupo, hay que decir que los Pet Shop Boys constituyen la única formación dedicada a la música de discoteca que tiene base filosófica. En efecto, ni la música ni la moda ni la actitud del dúo obedecen a la casualidad o a las meras ganas de tener éxito, como tantas veces ocurre en este tipo de música. Tennant y Lowe saben que en la pista de baile y en la lista de éxitos se cuecen pasiones y se crean vivencias que significan mucho para sus protagonistas. Desde el principio han querido poner la banda sonora a esas juergas colectivas o solitarias que los fans disfrutan cuando escuchan o bailan su música favorita.
Tengamos en cuenta que Neil Tennant era reportero del Smash Hits y se ganaba la vida persiguiendo con dedicación y empeño a los ídolos de su generación, curioseando en sus vidas, en sus discos y en sus ideas, y comunicando sus descubrimientos a los fans menos afortunados que él, que no tenían acceso directo a las estrellas pop. Así fue como conoció a su descubridor, el productor neoyorquino Bobby Orlando. Antes se había pasado la infancia y la adolescencia pegado al Top of the Pops, al 208 de Radio Luxemburgo, leyendo revistas y rondando las tiendas de discos. Tanto Tennant como Chris Lowe son la antítesis de la estrella pop. Son secos, hieráticos y parece que están siempre tan tensos como aburridos. Neil resulta algo más comunicativo, pero su música también es rígida, mecánica y gélida. Su gancho reside en el poder hipnótico de unas melodías que parecen bobas al principio pero que, poco a poco, se van adhiriendo como garfios a nuestros cerebros para nunca dejarnos en paz. Y también, por supuesto, en la refrescante envoltura de sus arreglos mecánicos e hipnóticos y la singular manera de presentarse al público, más cercana al show de Las Vegas, a la opereta o a la performance que al concierto de rock, con sus sudores, meneos y saltos.
Las canciones del nuevo álbum de los Pet Shop Boys han sido coproducidas por el mago de la música de baile Brian Higgins, capo y cerebro de Xenomania, la hit factory responsable del impecable, irresistible e inolvidable Believe de Cher. Yes constará de 11 canciones, todas compuestas por Tennant y Lowe, excepto alguna escrita con ayuda de Xenomania y una adaptación de una pieza de Tchaikovsky. Y el guitarrista Johnny Marr (de los Smiths) ha participado en la grabación del álbum.
¿Nos gustará, nos defraudará? ¿Seguirán divirtiéndonos y sorprendiéndonos los Pet Shop Boys dentro de otros 30 años, cuando ellos tengan 80, nosotros estemos a punto de jubilarnos y su público esté formado por los nietos de sus primeros fans? ¡Qué más da! El mesianismo y la trascendencia no forman parte del pensamiento de Tennant y Lowe. Solo pretenden desencadenar alegría, desconcertar (un poco) y hacer soñar (mucho, muchísimo).