Atenas: El lado gay de un enclave histórico

El buen tiempo hace que la capital griega saque su mejor cara. La riqueza cultural de Atenas sirve de escenario para su Pride, que se celebra el 10 de junio. En él, decenas de miles de personas se reúnen para defender la igualdad y los derechos LGTB en una marcha con un increíble poder reivindicativo.

Cuando llega la primavera, Atenas luce su mejor sol, y sus calles se llenan de viandantes, terrazas o mercados tradicionales... Su inmejorable clima mediterráneo hace de la capital griega uno de los destinos europeos más agradecidos, y su historia hace el resto. Despertar con vistas a la Acrópolis es algo que no tiene precio. Desde lo alto de Atenas, el famoso Partenón se erige presidiendo la ciudad, recordando el pasado glorioso de la que fuera la cuna de la cultura occidental, pieza clave del contraste histórico y arquitectónico de la capital.

La ciudad más grande de Grecia ha evolucionado en los últimos años tanto por fuera como por dentro. En un momento complejo para Europa, los griegos luchan por avanzar políticamente. Tanto es así que en diciembre de 2015 se aprobó la ley que permite las uniones civiles entre personas del mismo sexo, un gran paso para la comunidad LGTB teniendo en cuenta el calado social que tiene la Iglesia ortodoxa en el país. Este ha sido uno de los grandes avances que se celebraron en el Athens Pride 2016, y sin duda se seguirá recordando cada año.

El Orgullo de Atenas nació en 2005 –aunque ya se celebraban algunos eventos LGTB desde los años 80–, y si bien es uno de los más jóvenes del viejo continente, posee una importante fuerza reivindicativa. El año pasado, más de treinta mil personas se reunieron en la plaza Klafthmonos, donde un pequeño mercadillo –en el que estaban representadas las principales asociaciones LGTB del país– y un escenario daban la bienvenida a todos aquellos que querían sumarse a la celebración. Asambleas, discursos, música, baile y un increíble ambiente festivo que comienza a formarse desde las primeras horas de la mañana –sin olvidar las banderas y los globos arcoíris que decoran cada esquina del lugar– sirven de escenario y punto de partida para la marcha que recorre el centro de Atenas.

El desfile del Athens Pride tiene mucho más de manifestación que de espectáculo, y nos remite a los orígenes de otros grandes Orgullos europeos como los de Madrid o Londres. La comunidad LGTB de la capital griega se sube a pequeñas carrozas y comienza un desfile en el que miles de personas se unen para pedir más derechos y mayor igualdad. Esta es una marcha que el pueblo siente suya, y que desprende un espíritu reivindicativo y de libertad que te saca una sonrisa de ilusión como pocas veces ocurre.

Las instituciones políticas de la capital también apoyan esta importante iniciativa que, paso a paso, va cambiando el paradigma moral. La gobernadora de Ática –región a la que pertenece y es capital Atenas–, Rena Dourou, afirma que su involucración en el Pride no tiene un fin propagandístico, sino que busca cambiar la mentalidad de las personas y conseguir luchar contra la discriminación, algo que, en sus propias palabras, “resulta complicado en un país que está en crisis y que tiene además otros problemas socioeconómicos”. Por su parte, el alcalde de Atenas, Giorgios Kaminis también pone su particular grano de arena en esta celebración, y en 2016 prometió que este año el Athens Pride se celebraría por primera vez en la emblemática Plaza Sintagma. Esto supondrá un gran paso para el colectivo, ya que se trata del corazón de Atenas, una plaza que ha sido testigo de cada acontecimiento histórico importante en la historia de Grecia.

Más allá de este gran día, que volverá a celebrarse el próximo sábado 10 de junio, la capital griega cuenta con numerosos atractivos que la convierten en un enclave único. Combinar todas estas actividades LGTB con las visitas a lugares emblemáticos como el Estadio Panathinaikó o el Odeón de Herodes Ático, dan como resultado un plan perfecto. Y si a todo eso le sumas una pausa para disfrutar de la gastronomía griega en alguna de las calles de los céntricos barrios de Monastiraki o La Plaka, saldrás convencido de que volver a visitar Atenas es algo obligatorio.


Odeón de Herodes Ático

 


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