Dane DeHaan: “Estoy feliz de dar voz a la comunidad gay cuando puedo”

Hasta ahora, su cara le sonaba a mucha gente, pero no todo el mundo le ponía nombre. Una vez le vean en ‘La cura del bienestar’, eso cambiará. Esta película marca un paso de gigante para el actor y modelo ocasional, que este año va a dar mucho que hablar.

 

POR: Agustín Gómez Cascales

Es sin duda un actor especial, con un carisma y una versatilidad que se han convertido en sus mejores armas, junto a una belleza nada convencional, que le ha valido convertirse en ‘chico Prada’. Acostumbrados a verle explotar su vena más inquietante, tanto en La cura del bienestar, y en títulos anteriores como Life –en la que dio vida al mismísimo James Dean–, The Amazing Spider-Man 2 –sí, era el Duende verde– o Chronicle, sorprende la transparencia de su mirada en el cara a cara.

De cerca, sus ojos azules impresionan más si cabe, y la turbiedad que en ocasiones capta la cámara brilla por su ausencia. Su tranquilidad resulta además contagiosa. Ojalá lo fuera también su elegancia; con su café de Starbucks cerca, confiesa que hoy le ha sido infiel a la firma de que es imagen. “Voy de Givenchy”, afirma con cara de que le han pillado... Hace diez años visitó Madrid por primera vez como mochilero, nada que ver con su situación actual.

2017 promete ser un año clave para él, por varios motivos. En lo profesional, porque protagoniza dos cintas que prometen dar mucho que hablar. Aún falta para que se estrene lo nuevo de Luc Besson, Valerian and the City of a Thousand Planets, pero ya es momento de que el mundo le vea en la nueva película de Gore Verbinski (Piratas del Caribe), La cura del bienbestar. Una inquietante e inclasificable película a caballo entre el thriller psicológico y el terror gótico de la que DeHaan es protagonista absoluto. Y es que aparece en la gran mayoría de planos, y hablamos de una cinta que dura dos horas y media.

Dean DeHaan da vida a Lockhart, un cínico y triunfador ejecutivo, pagado de sí mismo y poco empático, al que su empresa envía a un remoto spa en los Alpes suizos para que traiga de vuelta a su CEO, que se ha recluido en ese –aparentemente– idílico centro, cuyos tratamientos son aparentemente milagrosos. Una vez allí, se verá atrapado y poco a poco irá descubriendo que ese bienestar que se vende a sus adinerados clientes esconde intenciones muy siniestras por parte del director del centro –al que da vida Jason Isaacs, con un papel que tiene no poco en común con el que interpreta en la serie The OA, con la que esta película también ciertas similitudes–. Verbinski orquesta una película inquietante, en ocasiones terrorífica, en otras delirante y también poética, en la que no cuesta ver ecos de La naranja mecánica de Kubrick, El fantasma de la ópera e incluso de La piel que habito de Almodóvar. Y en el centro de este ambicioso thriller, DeHaan.

SHANGAY ⇒ ¿Eres fan del cine de terror?
DANE DEHAAN
⇒ Me gustan sobre todo las películas clásicas, como El resplandor, La semilla del diablo... Debo confesar que no suelo ir al cine a ver películas de terror actuales. Pero si no estuviera en esta, sí que iría a verla [risas]. Me atrajo mucho la mezcla de géneros que plantea, su originalidad. Se aleja mucho de la mayor parte del cine de terror que se hace hoy día.

SHANGAY ⇒ Lockhart se una a la lista de hombres atribulados que has interpretado en el cine...
DANE DEHAAN
⇒ Me ofrecen muchos personajes atormentados, es verdad. Pero las complicaciones de cada persona son distintas. Lockhart es el protagonista perfecto para esta película porque él también sufre la enfermedad de la que se habla: esa ambición cruda que lleva a cierta gente a hacer todo lo posible para ser más rica y poderosa, y que tiene sus consecuencias. El desafío estaba en hacer que te pudieras identificar con él. Y puede que en ocasiones lo que te apetecería es darle un puñetazo, pero en otras te irías de cañas con él.

SHANGAY ⇒ ¿Fue complicado mostrar también su fragilidad?
DANE DEHAAN
⇒ Nada fue fácil, porque pasa por tantos estados a lo largo de la cinta, son tantas las cosas a las que se tiene que enfrentar... Era importante que, además de vivir momentos de acción muy intensos, se ganase esos otros en los que se puede permitir ser frágil. Porque cuando tienes la cámara encima durante más de dos horas no vas a estar todo el rato con cara de susto, el público se hartaría [risas].


“Si con mi trabajo y mis redes puedo contribuir a que la comunidad gay tenga mayor visibilidad, no puedo pedir más”


SHANGAY ⇒ Tampoco es que salgas favorecido durante toda la película, por exigencias del guion. ¿Cómo reaccionaste al verte, por ejemplo, mellado?
DANE DEHAAN
⇒ Eso lo llevo bien, lo importante es resultar veraz. Lo raro sería estar preocupándome por si salgo mono aún estando sin algún diente... Cuando me veo en la pantalla así ni lo pienso, en esos momentos lo que hago es recordar cómo viví esos momentos del rodaje. Me suele pasar cuando veo una película mía, que para mí es como abrir un diario.

SHANGAY ⇒ ¿Y lo de pasarte gran parte de la película medio desnudo, con solo una toalla, y empapado?
DANE DEHAAN
⇒ En los días en que hacía buen tiempo lo llevaba bien; cuando hacía mucho frío, no tanto [risas]. Son gajes del oficio, procuro no darle mayor importancia.

SHANGAY ⇒ ¿Has tenido alguna vez en la vida real una experiencia terrorífica en un spa?
DANE DEEHAN
⇒ No. Pero debo confesar que a raíz de rodar esta película mi actitud hacia los spas ha cambiado. Recientemente fui a uno a darme un masaje y me rayé por la música que estaban poniendo. Se supone que debe relajarte pero a mí me estaba dando miedo. Y es que me he dado cuenta de que la música zen atmosférica no está tan lejos de ciertas bandas sonoras de películas de miedo.

SHANGAY ⇒ La presión en Hollywood para que sus jóvenes estrellas tengan buen aspecto y estén lo más en forma posible es mucha. ¿Cómo la vives?
DANE DEHAAN
⇒ Yo solo procuro parecerme al personaje que tengo que interpretar. Si este está en superbuena forma, me lo curro; si no, no me preocupo tanto por ello. Y en mi vida diaria procuro cuidarme; me siento mejor cuando entreno, así que procuro hacerlo regularmente, pero no es algo que me obsesione.

SHANGAY ⇒ ¿Eres tan ambicioso como Lockhart?
DANE DEHAAN
⇒ De un modo muy distinto a él. Para mí es muy importante tener una vida propia, no querría ser un esclavo del trabajo. Me encanta lo que hago, y cuando interpreto lo doy todo, pero es importante dar un paso atrás cuando no lo hago y cuidarme como ser humano.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo se siente uno cuando le ofrecen interpretar a un sex symbol mítico como James Dean? ¿Halagado?
DANE DEHAAN
⇒ Hombre, claro [risas]. Me esforcé mucho para interpretarle en Life, tanto a nivel de aspecto físico como de carácter. Hice todo lo que pude para parecerme a él lo máximo posible.

¿Cómo recuerda su escena de sexo gay con Daniel Radcliffe? ¿Por qué apoya tan activamenete a la comunidad LGTB? ¿Qué tal lleva ser un ‘chico Prada’? Pasa página

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