Daniela Vega: “Todos somos trans. Yo estoy orgullosa de serlo”

La actriz y cantante chilena de 27 años deslumbra en ‘Una mujer fantástica’, la película de Sebastián Lelio. Como su personaje, Daniela Vega es transexual, y esta película, que va rumbo a los Oscar, la ha convertido en portavoz de la realidad trans en Chile por todo el mundo.

 

Comenzó siendo asesora del guion que preparaba Sebastián Lelio sobre una mujer transexual que se enfrenta al rechazo de la familia de su pareja cuando muere, y terminó siendo la protagonista absoluta de Una mujer fantástica. Cuenta una historia dura en la que se mezclan géneros –y por esto su director la define como una ‘película transgénero’–, y ha convertido a Daniela Vega en una artista –además de actriz, es cantante lírica, como también demuestra en el film– reconocida a nivel mundial. Hasta el punto de que ya se habla de ella como posible candidata al Oscar a la mejor actriz en la edición de los Premios de la Academia del año que viene –sería la primera mujer transexual en lograr ese reconocimiento–.

De momento, viaja por el mundo promocionando la película que nunca imaginó protagonizar... “Ha sido como vivir una película dentro de otra”, afirma entre risas. “Estuve dos años hablando con Sebastián de lo que suponía ser trans en Chile y en Latinoamérica. Le recomendaba libros, le presentaba a distintas personas...”. Cuando le llegó el guion, se dio cuenta de que el personaje de Marina estaba escrito para ella. “¡No me había contado que quería que fuese su protagonista, fue una gran sorpresa!”. Le llamó a Berlín, donde reside el director, y se lo confirmó. “Cogí mi bolso, me fui tres días de fiesta... y cuando se me pasó la resaca empezamos a trabajar”

No puede estar más orgullosa de defender esta película por el mundo y de compartir la historia de Marina. Una mujer que se enfrenta a los prejuicios de toda una familia cuando muere Orlando, su pareja. Vive un rechazo desproporcionado e injustificable de unas personas que niegan su dolor y quieren incluso impedirle que se despida de la persona con la que vivía, porque no conciben que la suya fuese una relación sincera. “Esta es una película de amor y resistencia, que cuenta una historia de rebeldía y de defensa de la dignidad”, explica Daniela. “Cualquiera puede ser rebelde y digno, da igual si eres trans o gay, si tienes el pelo verde o no, ¿qué importa?”.

SHANGAY ⇒ La visibilidad y la sensibilidad hacia el universo trans que se siente ahora más fuerte en el mundo, ¿es igual en Chile?
DANIELA VEGA
⇒ Sí. La gente trans, como la gay, hemos estado siempre en el filo. Y ha llegado un momento en que podemos conquistar lugares que antes no estaban habitados por nosotros. Como, por ejemplo, el cine o la ópera. Son conquistas pequeñas pero profundas, porque nos permiten comunicar, y eso es importantísimo. Los cantantes líricos imitamos a los pájaros, los actores buscamos emociones y las retratamos y las reinventamos con verdad. Uno está siempre empapándose de lo que ve, y el arte busca entregar muchísimas preguntas al espectador, que idealmente el espectador recoge. El arte salvó mi vida, y ahora es mi trabajo. Aunque lo más importante para mí ahora es sentirme libre y sentir amor. Y siento amor y libertad en mi vida, con mi familia y mis amigos. Me siento plena.

SHANGAY ⇒ ¿No ha sido siempre así?
DANIELA VEGA
⇒ No. Hubo un momento de oscuridad del que pude no haber salido. Porque en Chile, como en tantos otros lugares del mundo, nuestra situación es compleja. La legislación no te permite tener herramientas para desenvolverte correctamente. Hay un sinfín de cosas asociadas al poder y a la masculinidad que hace que las personas que representamos la diversidad estemos en desventaja. Lo interesante es que el arte se ha hecho cargo siempre antes de aquello de lo que los políticos no se ocupan.


“Cualquiera puede ser rebelde y digno, da igual si eres trans o gay, si tienes el pelo verde o no, ¿qué importa?”


SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevas que siempre que se habla de la película la principal noticia sea que la protagoniza una actriz trans?
DANIELA VEGA
⇒ Estoy orgullosa de ser mujer y de ser trans. Me da igual cómo me califiquen en las entrevistas; quizá llegará un día en que mi nombre no esté ligado a la etiqueta ‘trans’, pero si ese día no llega, tampoco importa. Puedo interpretar cualquier tipo de personaje, desde una mujer embarazada a un hombre, si me lo ofrecen; las etiquetas son para la ropa.

SHANGAY ⇒ Una mujer fantástica te ha obligado a realizar un desnudo emocional y físico. ¿Fue duro?
DANIELA VEGA
⇒ No. Me lo pasé tan bien que incluso las escenas más fuertes me resultaron entretenidas de rodar, porque aprendí mucho en todo momento. Que Sebastián Lelio, uno de los directores más importantes de Latinoamérica, y que ha trabajado con grandísimas actrices, confiara es mí es algo que nunca podré agradecerle lo suficiente. Me avisó antes de empezar: “A ver si puedes con el personaje...”. ¡Imagínate! Solo tenía claro que debía hacerlo bien.

 

SHANGAY ⇒ ¿Qué pensaste cuando definió la película como ‘transgénero’?
DANIELA VEGA
⇒ Que era una idea muy interesante, porque así no se puede etiquetar de una manera fácil. Es un drama, con acción, con fantasmas..., es la vida misma. Todos somos trans, y te voy a explicar por qué: porque todos transicionamos en la vida; algunos, como yo, lo hacemos desde el género, otros lo hacen desde otro lugar... Además, nacemos bebés, con la piel lisa, y morimos viejos, con la piel arrugada, si tenemos suerte.

SHANGAY ⇒ Marina, tu personaje, se pone como objetivo recuperar a su perro tras el trágico suceso que abre la película...
DANIELA VEGA
⇒ Es que Marina no solo siente haber perdido a Orlando, también que le hayan quitado todo lo demás. No el coche o las cosas materiales, sino cosas a las que podría aferrarse. Ni el perro, un ser vivo, está ya, y lucha por él.


“Casi la mitad de la población trans no sobrevive a la transición, al maltrato físico y psicológico, incluso en la familia. Por eso invito a todo el mundo a que intentemos conquistar la vida”


SHANGAY ⇒ ¿Has tenido tú siempre un espíritu de lucha tan fuerte?
DANIELA VEGA
⇒ He sido muchas cosas en la vida: cantante, peluquera, maquilladora, actriz, hija, amiga... Todo me ha servido para construir mi identidad. Pasé por un momento oscuro, después de mi transición. Gasté mucha energía haciéndome cargo de mi cuerpo, pero lo que más trabajo me dio fue comunicar que era trans y que no había nada malo en ello. Quería que la gente a mi alrededor me acompañara en el proceso, porque hay quien puede rechazarte. La primera barrera con la que tienes que lidiar ante cualquier decisión en la vida es la que se impone uno mismo, porque tienes que aceptarte. Después llegó la de los padres.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo fue decírselo?
DANIELA VEGA
⇒ Mi familia reaccionó bastante bien, y tuvimos que volver a conocernos. Les dije que iba a tomar una dirección en mi vida, y que si me querían acompañar, fantástico. Su respuesta fue “vale, vamos juntos”. Fue muy bonito: mi padre se preguntó “¿por qué nos pasa esto?”, y mi madre lo miró y le dijo. “¿Por qué no? ¿Quién dijo que no se puede?”. Tenía 14 años, era otro Chile, otro mundo. 13 años después, he podido comprobar que el mundo cambia rápido, y que las conquistas son siempre colectivas. 

SHANGAY ⇒ ¿Te muestras optimista?
DANIELA VEGA
⇒ Siento que las generaciones futuras pueden vivir mejor y no recibir golpes como nosotros. Es algo muy serio, porque casi la mitad de la población trans no sobrevive a la transición, al maltrato físico y psicológico en el colegio, en la universidad, en el trabajo... e incluso en la familia. Por eso invito a todo el mundo a que intentemos conquistar la vida. No es necesario hacer una película para que tus acciones perduren en el tiempo; basta con criar a un hijo con amor para que cuando sea padre haga lo mismo y se cree una cadena interminable de voluntad, dignidad, rebeldía y de acciones de amor, la llave para abrir cualquier puerta. Yo las tenía todas cerradas: no tenía posibilidad de trabajar en Santiago, ni siquiera de ser mujer. ¿No encontraba herramientas para todo ello? Pues las creé yo.

¿Cómo se enfrenta Daniela al odio de los demás? ¿Qué siente ante la posibilidad de llegar a los Oscar? ¿Qué propone para luchar contra el momento de oscuridad que vive el mundo? Sigue leyendo

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