¿Existe la ‘plumofobia’ dentro del colectivo gay?

El fotógrafo Enrique Toribio ha creado una serie de fotografías donde lo masculino y lo femenino pierden sus barreras, dejando en un segundo plano la identidad sexual de los modelos y apostando por el fin de la plumofobia dentro del colectivo gay.

¿Por qué la pluma sigue siendo una asignatura pendiente entre los gays? En un momento bastante crudo para el colectivo LGTBI (solo hace falta conocer las atrocidades que están haciendo en Chechenia para darse de bruces con la triste realidad), parece que las flaquezas reflotan, se engrandecen y dan pie a que testimonios como el de Eliad Cohen, que ve la necesidad de ir a un reality de televisión para ‘normalizar’ la imagen de los gays, abran la caja de Pandora. Y entre tanto revuelo, todos se han preguntado: ¿qué es lo que hay que normalizar?

El fotógrafo Enrique Toribio se ha propuesto desdibujar las barreras de lo masculino y lo femenino en su nueva serie fotográfica Yo Travesti. “Todo el mundo tiene derecho a ser femenino, masculino o lo que le dé la gana ser”, afirma Toribio, que ha contado con mujeres, hombres gays y también heterosexuales como modelos de esta nueva serie. Le divierte que el público no sepa cuál puede ser la identidad sexual real de los protagonistas. Y es que muchos no se atreven a descubrir quién puede haber realmente detrás, como nos comenta el fotógrafo. “El problema es que nos quedamos en el maquillaje, en las primeras impresiones, y nadie se atreve a descubrir que hay detrás de las apariencias”

El fotógrafo admite que “incluso a la gente que tiene pluma le cuesta romper los prejuicios y los patrones establecidos a la hora de tener relaciones con otros chicos. Es muy habitual ver cómo chicos gays solo buscan tener relaciones exclusivamente con chicos masculinos”. Una realidad que sigue estando más presente que lo que debería, y que lo único que crea son barreras dentro del propio colectivo. “No veo nada que haya que normalizar, porque todo es normal. Lo único que hay que normalizar son las cabezas; que no nos peguen, que nos metan en campos de concentración”, comenta Enrique. El fotógrafo –también diseñador– aún no ha cerrado esta serie de fotografías, que ya cuenta con veinte instantáneas. Toribio invita a todo aquel que quiera participar en esta iniciativa a ponerse en contacto con él a traves de su página de Facebook o su página web, para relativiazar la pluma, y celebrarla, y conseguir que, al menos en estas fotografías, lo masculino y lo femenino se abracen sin miedo.

Más cultura, AQUÍ

Lo que comentan nuestros seguidores

Imagen de Jesus Gomez Molina

Este artículo me parece súper interesante.

Personalmente a mi un chico con mucha pluma no me parece atractivo, es más, es que pierdo todo el interés, pero es más curioso que yo teniendo pluma piense de ese modo, pero es algo que no puedo evitar.

Si que es cierto que hace años pensaba que cómo iba a estar con un chico poco masculino, ya que tener un novio que parezca un chico "normal" iba a causar menos revuelo en mi entorno (no familiar porque gracias a Dios tengo todo el apoyo), pero si en amistades, pueblo etc... Con el tiempo entendí que si yo era más o menos afeminado no era importante, porque tenía mucho más que ofrecer que la primera imagen que daba. Hoy en día sí que dejo de lado todo ese prejuicio, pero como he dicho antes, ya sea por lo que sea, es algo que me puede y que no puedo evitar. Es decir, de algún modo u otro todos tenemos pluma, cosa que encuentro bella, pero siempre intento buscar a un chico que sea más masculino que yo.

De nuevo, gran artículo :)