Hablemos de los heterocuriosos que se adentran en el sexo gay

Te presentamos la guía definitiva para heterocuriosos en su primera vez en sexo homosexual.

POR: Víctor Sánchez

¿Existen en la realidad? Los heterocuriosos o heteroflexibles son aquellos hombres a los que les gustan solo las mujeres, pero que fantasean con la idea de tener alguna relación homosexual esporádica. Hay quien niega su existencia diciendo que en realidad son gays que no se atreven a salir del armario. También hay estudios que señalan a la progesterona como la hormona responsable de que esto ocurra. Sea como sea os dejamos una guía para quien quiera iniciarse en los placeres de la homosexualidad.

1. Descubre las zonas erógenas:

El cuerpo del hombre y de la mujer son diferentes, por lo que sus zonas erógenas no siempre son las mismas. Lo primero será conocerte a ti mismo y saber cuáles son los puntos de tu cuerpo donde te pierdes de excitación, pero si vas a experimentar con un hombre, también deberás descubrir los suyos. Hay mucho terreno que explorar, lo más importante es que no te cierres y rompas la barrera de los prejuicios, porque la zona del perineo o el ano también son zonas erógenas que te harán vibrar.

2. Sexo oral: 

Si has tenido relaciones heterosexuales en las que te hayan realizado felaciones, sabes perfectamente qué es lo que te gusta, así que eso puede jugar a tu favor. Aunque cada hombre es un mundo y tiene sus preferencias, hay una serie de puntos en común que no fallarán. El sexo oral entre hombres no solo es meterse un pene en la boca, tienes que jugar con él, con tu lengua y estimular la parte de glande. Vamos, lo mismo que te gusta que te hagan a ti. No olvides las manos, puede jugar con su pene mientras practicas la felación. Del mismo modo, puedes estimular a la vez los pezones o el ano.

3. Penetración, no solo meter:

Como en el sexo heterosexual, el sexo anal entre dos hombres no es solo meterla. El ano es una zona muy sensible y un punto muy, muy erógeno. Las posibilidades son infinitas, empezando por el beso negro o annilingus, que es estimular el ano con la lengua. Mediante caricias o utilizando los dedos, la experiencia también puede ser muy placentera dando pequeños masajes o introduciéndolos. Si quieres ir más allá, tambien puedes recurrrir a consoladores o vibradores, una gran alternativa.

4. Lubricante:

Querido heterosexual, te presentamos el lubricante, el que será tu nuevo mejor amigo en eso de explorar los placeres que otros de tu mismo sexo. Los hay de muchos tipos y pueden dar mucho juego en tus relaciones. Además, será imprescindible a la hora de la penetración. No olvides tampoco los preservativos ya que, aunque en las relaciones homosexuales no hay riesgo de embarazo, no olvides las enfermedades de transmisión sexual.

5. Higiene:

Si vas a lanzarte a una experiencia gay, da mucha importancia a la higiene anal. Seas activo o pasivo, no evites la penetración por miedo a manchar, así que preocúpate de que el ano esté limpio. Enemas o duchas anales son muy eficaces para tener una limpieza perfecta. El agua dejará la zona libre de impurezas para que nada pueda estropear vuestro momento.

6. Dilatación:

La penetración anal sigue siendo un tabú para muchos heterosexuales, por lo que si te animas a probar, quítate los miedos. Ve con cuidado y sobre todo, si vas a ser activo, no pretendas ir de empotrador. Hay que dilatar, y el pasivo ha de estar relajado para que la penetración resulte más sencilla. Esto se consigue estimulando el ano con la lengua y los dedos y, sobre todo, con lubricante. 

7. Rol, ¿Activo, pasivo o versátil?:

Probablemente sea la primera pregunta que te hagas si te apetece experimentar con un hombre. Quizás ni siquiera lo sepas, por lo que lo suyo es ir probando y conocer qué es lo que te gusta. Existen muchos prejuicios y muchos heterosexuales consideran que el ser pasivo supone una pérdida de masculinidad. Grave error que puede llevarte a no disfrutar al 100% del sexo. Para conocerte mejor, puedes experimentar acariciándote el ano e introduciéndote uno o dos dedos (con lubricante), para saber si te da placer el ser pasivo. Si te gusta penetrar y ser penetrado, serás versátil. Lo más importante es que disfrutes. 

Para ver más noticias LGTB, AQUÍ.

Lo que comentan nuestros seguidores

Imagen de Laura Santos

Varios de mis amigos íntimos se han hecho esta pregunta y la curiosidad es creciente. En estos casos, si no quieren entrar de lleno, quizás un masaje erótico les estimule para ir un poco más allá.