La carta de una policía deportista lesbiana que te emocionará

Elena Sánchez, responsable de medios de la asociación LGTBIPol, escribía esta emocionante carta aprovechando la primera jornada Género y LGTBIfobia en el Deporte, dedicada a la concienciación sobre uno de los grandes tabúes de nuestro país.

POR: Redacción

Elena, segunda por la izquierda.

Mi estimado/a amigo/a,

Hoy hemos celebrado la primera jornada sobre “Género y LGTBIfobia en el Deporte” como LGTBIPOL, trabajando en la organización de la misma en unión con la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF), perteneciente a la Universidad Politécnica de Madrid. 

La vinculación personal y afectiva con el mundo deportivo y el conocimiento de la problemática tanto histórica como actual, en relación a la discriminación desde la perspectiva del género, en el ámbito de la LGTBIfobia y la violencia que se genera en torno a la práctica y espectáculos deportivos, me han llevado a plantear ésta iniciativa.

Mi paso por INEF como estudiante así como mi paso por la Oficina Nacional de Deportes (OND) de la policía nacional, a nivel profesional, y posteriormente la asociación policial referida, me han aportado experiencias y conocimientos con los que considero se puede ofrecer algo positivo a la sociedad.

He tenido la enorme fortuna a lo largo de mi periodo estudiantil de toparme con referentes de calidad docente y personal, como son los profesores y el mismo decano actual de la facultad, que han apoyado y participado en la jornada, haciendo realidad el sueño de lanzar un mensaje necesario. 

He de reconocer, que según venía desarrollándose esta jornada, en más de una ocasión he tenido que disimular la emoción en forma de lágrima, que me generaba el pensamiento “¡Esto está sucediendo, es real, estamos haciendo llegar el mensaje!”

Es de agradecer además la participación, asistencia e implicación de nuestros/as compañeros/as de policía nacional, de policía municipal de Madrid, de policía local de más de una localidad y de la Guardia Civil (UnionGC), persiguiendo un fin común, que es el de proteger y asegurar los derechos de la diversidad que conforma toda la sociedad. 

Nos encontramos con la infravaloración de la mujer en una sociedad heteronormativa, que plantea serias dificultades a la hora de que este género pueda dedicarse profesionalmente al deporte y vivir de ello.

Me atrevo a afirmar que el “machismo” es el padre de la “LGTBIfobia” y siempre va de la mano de su hijo predilecto, ya que posee una forma de visión binaria en la que solamente existe el “blanco-negro” o el “azul-rosa”, surgiendo de éste el discurso homófobo en el mismo instante en el que se muestra toda la gama de colores con sus infinitos matices.

De ahí surge esta forma de discriminación en el ámbito deportivo, ya que la expresión de la gracia estética se asocia con lo femenino y la fuerza física se vincula a lo masculino. Esto afecta tanto a los hombres como a las mujeres y no se puede ignorar.

Para más inri, la mujer y sólo ella, debe someterse a controles de feminidad para poder participar en la alta competición, principalmente en modalidades de atletismo... y todavía no se termina de aceptar la musculatura desarrollada en éste género, dudando de su feminidad y suponiendo una orientación sexual

homo, basándose en la estética corporal, la vestimenta e incluso la longitud del cabello, lo que se traduce en un “juicio a través del prejuicio”.

Además las personas trans no encuentran su lugar tanto en pruebas físicas de acceso a algunas profesiones, como en la práctica deportiva de alto nivel. Y ni oír hablar de presentarse como aficionado/a en un estadio de fútbol donde el insulto más común es el de ” maricón” arriesgándose incluso a una agresión física.

Los hombres homosexuales que practican deportes tradicionalmente considerados “de machos” profesionalmente, rara vez se atreven a “salir del armario” (aquellos que desean hacerlo), ya que se juegan el fin de su carrera, de contratos publicitarios, etc., sin olvidar que muchos entrenadores y directivas federativas lanzan el mensaje siguiente: “La homosexualidad no existe en este deporte”.

Esta mentalidad heteronormativa o “machismo”, en definitiva nos perjudica a todos/as, pero siempre es la mujer la que se lleva la peor parte. No somos todavía conscientes de que los prejuicios que sufren las personas LGTBI, no cesarán hasta que la igualdad de género sea real en la práctica y no solamente en la teoría.

He de decir que me encantó verte en ésta jornada, que espero resultara mucho más que amena. Gracias por tu apoyo incondicional.

Un fuerte abrazo de chica deportista ;)!

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