La Prohibida: “En Chueca descubrí un Madrid tolerante donde encajaba”

Hablamos con La Prohibida con motivo del WorldPride para recordar la historia de Chueca y los primeros Orgullos de Madrid. Ella ha sido y es una de las artistas que forman parte de la historia del barrio, y tiene muchos recuerdos que nos cuenta en esta entrevista.


Fotografía: Mista Studio

 

No cabe ninguna duda de que La Prohibida forma parte de la historia de Chueca. El barrio la ha visto crecer como artista desde mediados de los años 90, y ella ha sido testigo de la evolución de este Madrid que comenzó a ser libre, a respetar y a aplaudir la diversidad. En 2017, la capital –y Chueca como su barrio más LGTB– acoge el WorldPride, un Orgullo mundial donde, como cada año desde la primera manifestación, La Prohibida volverá a estar al pie del cañón, esta vez en la fiesta Urban & Pop.

SHANGAY ⇒ ¿Cuándo fue la primera vez que llegaste a Chueca?
LA PROHIBIDA ⇒ Llegué por primera vez a Chueca en el año 1995. Vivía entre Roma y Madrid en aquellos años, y recuerdo que el fotógrafo Álvaro Villarrubia me ofreció su casa, que tenía un balcón que se abría a la mismísima plaza.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo recuerdas el barrio de entonces?
LA PROHIBIDA ⇒ Pues estaba mucho más tranquilo que en los años 80. Yo había estado en esa época por Madrid y me habían dicho que ni se me ocurriera ir a Chueca porque a partir de cierta hora era muy peligroso. Pero cuando yo llegué se estaba muy a gusto. Los niños jugaban por la plaza tranquilamente, había muchos bares y cafeterías que empezaban a abrir, y la gente salía a tomar algo a cualquier hora del día. Eso sí, la plaza estaba más fea, tenía unos setos que no me gustaban nada. Ahora está mucho más amplia y más agradable. En general, era un barrio muy entrañable. Luego se empezó a estandarizar, dejó de ser algo novedoso y comenzó a parecerse a otros barrios de Madrid, por eso fue dejando de interesarme en ese aspecto.

SHANGAY ⇒ Entonces, ¿has notado mucho su evolución?
LA PROHIBIDA ⇒ He vivido ese momento de crecimiento en el que Chueca dejó de ser un barrio marginal y en el que, efectivamente, hubo una progresión. He sido testigo de cómo nacieron locales como la librería Berkana, que estaba situada en la plaza y se convirtió en un centro cultural. Mis primeros discos se vendían allí, la revista Shangay se podía coger en la puerta… Berkana era el lugar de reunión de mucha gente, algo que desafortunadamente ha cambiado. Pero también hay lugares por los que parece que no ha pasado el tiempo, como la taberna Ángel Sierra, toda de madera, que hace esquina con la plaza, o el famoso LL bar.


 “ME GUSTABA CUANDO CHUECA ERA UN BARRIO MÁS BARRIO, ANTES DE LA GENTRIFICACIÓN”


SHANGAY ⇒ ¿Son esos tus locales míticos del barrio?
LA PROHIBIDA ⇒ Son emblemáticos, pero para mí, el sitio más mítico de Chueca es el Gris. Es un bar que lleva toda la vida abierto, creo que desde los años 80. Un bar divino, muy indefinible, pero maravilloso. En su momento tenía una mezcla de indies con siniestros y con gays… Es el sitio más auténtico del barrio, con una personalidad única.

SHANGAY ⇒ ¿Qué echas de menos del antiguo Chueca?
LA PROHIBIDA ⇒ Me gustaba cuando era un barrio mucho más barrio, antes de la gentrificación. Había muchas tiendas o restaurantes, como el Marsot, que dieron forma a un Chueca abierto y tolerante, y que han tenido que cerrar por el aumento del precio de los alquileres. Una auténtica pena.

SHANGAY ⇒ ¿Y qué te parece el nuevo barrio?
LA PROHIBIDA ⇒ El barrio ahora está muy cuidado, es un barrio de ocio bonito, y eso me gusta. Lo que no me gusta es que se ha centrado mucho en el lado LGTB, antes era más plural y moderno. Ahora es todo gay... y me aburre, porque el mundo no es así. Me gusta que haya un bar gay, uno de lesbianas, uno indie, otro de latinos… Y eso no lo encuentras ahora. 


Fotografía: Mista Studio

 


“ALASKA Y MASSIEL FUERON LAS PRIMERAS ARTISTAS CON GRAN TRAYECTORIA QUE SALIERON A LA CALLE CON EL COLECTIVO. Y ESO HAY QUE RECONOCÉRSELO SIEMPRE”


SHANGAY ⇒ ¿Con qué recuerdo vivido en Chueca te quedas?
LA PROHIBIDA ⇒ Mi mejor recuerdo fue una vez que salía de una sesión de fotos de casa de Álvaro Villarrubia. Iba travestida y fui a dar una vuelta por el barrio. Era de las primeras veces que me travestía, y el hecho de estar en la calle y pasar desapercibida a pesar de la sofisticación de mi aspecto fue algo maravilloso. Pero el recuerdo va más allá. Me atreví a salir de Chueca y llegué a la Gran Vía. Aquella tarde pasé varias horas travestida por la calle. Llevaba poco tiempo viviendo aquí y descubrí un Madrid supertolerante, que pasaba de todo, y en el que yo encajaba perfectamente.

SHANGAY ⇒ No hay duda de que has encajado porque, como cada año, vuelves a ser embajadora del Orgullo de Madrid...
LA PROHIBIDA ⇒ Yo no me siento icono de nada. Solamente soy una artista, una 'entretenedora'. Pero no creo que represente a nada ni a nadie. Sí me siento parte del Orgullo gay de Madrid porque, cuando empezó a tomar forma y a ser conocido, yo estaba allí junto a otros artistas, los manifestantes, organizaciones y algunos partidos políticos que ayudaron a hacer grande el Orgullo.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo recuerdas esos primeros Orgullos de Madrid?
LA PROHIBIDA ⇒ En el primer Pride nunca se me olvidará la imagen de Alaska y Massiel. Fueron las primeras artistas con una gran trayectoria que salieron a la calle con el colectivo a dar la cara, creo que fue en el año 1997. Alaska fue la primera que se subió en una carroza, y luego Massiel nos esperaba en Puerta del Sol, a pie de calle y de pancarta, y eso hay que reconocérselo siempre a ambas. 

SHANGAY ⇒ ¿Cómo estás viviendo que este año Madrid acoja el WorldPride?
LA PROHIBIDA ⇒  Yo, que conozco muy bien el Orgullo de Madrid, creo que es un evento que representa mucho a la ciudad, es un fiel reflejo de cómo somos. Si ha crecido tanto en tan poco tiempo es porque el madrileño es muy sociable, conoce mucho a los vecinos, va en su carácter; por eso Madrid se ha desenvuelto con esa tolerancia tan grande en tan poco tiempo. Siempre he pensado que es una fiesta creada por el pueblo y para el pueblo, y muy poco apoyada por los ayuntamientos que hemos tenido hasta hace muy poco. Por eso estoy muy contenta de que Madrid acoja el WorldPride este año, y de que por fin cuente con el apoyo de las instituciones, que reconocen que es una fiesta de gran interés cultural internacional.

SHANGAY ⇒ El colectivo ha avanzado mucho, pero aún hay que seguir luchando...
LA PROHIBIDA ⇒ Evidentemente, hemos conseguido mucho a nivel político, pero a nivel social todavía nos falta. A mí me gusta ver el vaso medio lleno. Pienso que vivimos en un país superavanzado, y la prueba es que nos llame tanto la atención cuando un cardenal hace declaraciones homofóbicas o cuando hay un caso de violencia LGTB… Todas esas cosas son señales de que España está avanzando, aunque no se puede negar que queda mucho por hacer.

 


LA PROHIBIDA ACTÚA EL JUEVES 29 A LAS 22:30H EN LA FIESTA URBAN & POP DEL WORLDPRIDE, EN PLAZA DE ESPAÑA


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