Los apetitosos encantos de Narbonne y Carcassonne

Estas dos emblemáticas ciudades del sur de Francia están mucho más cerca de lo que imaginamos, gracias a lo bien conectadas que están vía tren desde Madrid y Barcelona. Y ofrecen no solo grandes monumentos que visitar, también la posibilidad de disfrutar de una meca ‘foodie’ como Les Grands Buffets. 

 

POR: Agustín Gómez Cascales

En el corazón de un inmenso viñedo, a apenas 45 minutos en coche de Narbonne, está Carcassonne, especialmente conocida a nivel turístico por su impresionante ciudad medieval, que desde luego bien merece una visita. Lo saben bien los miles y miles de turistas que la visitan a lo largo del año. También en verano, dado que está tan cerca del mar, y además cuenta con una activa vida cultural cuando el frío da una tregua. A los más clásicos les atraen actividades como los torneos de caballería entre las dos murallas de la ciudad medieval o el evento a finales de agosto dedicado a las culturas del sur, con fanfarrias, danza y visitas a bodegas. El público más joven conoce el festival de Carcassonne, que en julio de 2018 contará con artistas como alt-J, Beth Ditto o A-ha.

Su ciudad medieval, nombrada Patrimonio Mundial por la Unesco –como su canal de Midi–, apabulla. La ciudadela que resguarda una doble muralla parece, literalmente, un decorado de película. Pero no, es una realidad que resiste regia, y en la que se encuentras huellas humanas incluso del siglo VI AC, aunque fundamentalmente nos hace retroceder al siglo XIII. Con rincones repletos de leyendas, el castillo de los Vizcondes y la basílica Saint Nazaire, invita a dejarse llevar y olvidar el trasiego de la civilización moderna mientras se recorre.

Una recomendación: procurar visitarla una vez ha caído la tarde. Los grupos de turistas retroceden y la calma se apodera de ella, y permite realmente pasear sin ningún estrés. Las calles que acogen sus bares y restaurantes son de lo más acogedoras, y transitar por ellas al anochecer resulta mágico. Resulta muy llamativo que en otoño e invierno se calcula que apenas viven en ella cincuenta habitantes. Cincuenta. Pero en absoluto parece una ciudad fantasma, los visitantes siempre le dan cierta animación. Ojo, también es curioso comprobar que a las apps gays para ligar no les falta en absoluto movimiento, aunque se supone que la villa está prácticamente deshabitada...

Es todo un placer degustar la gastronomía francesa más tradicional que brilla en Carcassonne. Sería un pecado marcharse sin probar el ‘cassoulet del languedoc’, una bomba calórica de lo más placentera –mejor evitarla en los meses de calor para evitar sofocos innecesarios–. Aunque también se puede disfrutar de la creatividad de dos chefs con estrella Michelin, Franck Putelat y Bernard Rigaudis. Y la variedad de caldos con un gran nivel surgidos de los viñedos del departamento Aude invita a regar la visita con vino en todo momento. Además, conviene no olvidar que muy cerca de Carcassonne se encuentra otro lugar que invita a degustar los mejores vinos franceses, entre otras cosas: Les Grands Buffets.

Prepárate para quedarte impresionado con esa meca gourmet que es Les Grands Buffets. Sigue leyendo

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