María Barranco: “Alucino de que me llamen icono gay”

Celebra los 30 años de ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ sobre las tablas del teatro La Latina, demostrando una vez más su facilidad para hacer reír en ‘La comedia de las mentiras’. Que un aniversario tan sonado la pille trabajando también hay que celebrarlo.

 

SHANGAY ⇒ Empezaste tu carrera muy arriba, y con una comedia de lo más feminista, Mujeres al borde un ataque de nervios...
MARÍA BARRANCO
 ⇒ Fue todo tan vertiginoso que realmente solo empecé a disfrutar lo que había vivido con el tiempo. Entonces iba todas partes con cara de asustá. No podía entender que una chica que no gustaba nada, a la que le decían que era fea y muy larga, de repente le gustara a todo el mundo... Mi mundo dio una vuelta total y no tenía donde agarrarme. 

SHANGAY ⇒ ¿Has vuelto a ver la película ahora que cumple treinta años?
MARÍA BARRANCO
 ⇒ No, pero sí alguna vez que la han puesto en la tele. ¿Sabes lo bueno? Que a mí que no me gusta nada verme, en Mujeres... no me importa, porque ha pasado tanto tiempo que lo que veo es el personaje, una muñequita, y me hace gracia. Es una película redonda, de principio a fin, y las frases que dicen todas esas mujeres son míticas.

SHANGAY ⇒ En concreto las de Candela, tu personaje, en el mundo gay son una biblia recurrente...
MARÍA BARRANCO 
⇒ Sí, sí, “el mundo árabe” triunfó [risas]. Vogue nos reunió para un reportaje especial de aniversario a todos, menos a Antoñito [Banderas] que no pudo y a Chus [Lampreave], que nos falta. Fue un encuentro muy bonito, y yo me sentía como el primer día, con el mismo miedo a Pedro de entonces. Le tengo el mismo respeto que cuando rodamos. Recuerdo lo que lloré cuando me hizo cortarme el pelo. Pensaba en mi madre, que quería que lo tuviera largo para hacerme moño en la feria y las comuniones... No puedo dejar de estarle agradecida, porque por eso estoy hoy aquí.


“Podrán venir otras ‘chicas Almodóvar’, pero yo fui de las primeras”


SHANGAY ⇒ ¿Echas de menos ejercer de ‘chica Almodóvar’?
MARÍA BARRANCO 
⇒ Ya lo he sido, eso no me quita nadie. Podrán venir otras, pero yo fui de las primeras. Y esa Candela no creo que se pueda superar. Me habría encantado que me volviera a llamar el maestro, por supuesto, pero si no ha sido es porque no tenía que ser. Cuando nos vimos hace poco volví a sentir lo orgulloso que está de nosotras. Me decía “sigues igual de delgada”, “tienes el mismo cuello”...

SHANGAY ⇒ ¿Te paras a mi mirar los dos Goyas que tienes en casa [por Mujeres... y Las edades de Lulú]?
MARÍA BARRANCO 
⇒ Miro más las cafeteras [sus icónicos pendientes en Mujeres..., que efectivamente tiene enmarcados en el salón donde transcurre esta entrevista]. Todo el mundo que pasa por casa quiere hacerse fotos con ellos, es como cuando vas a ver a la Macarena. Las cafeteras son tan joya como los dos Goya.

SHANGAY ⇒ ¿Y cómo fue interpretar a la trans que te supuso tu segundo Goya en Las edades...?
MARÍA BARRANCO 
⇒ Me encantó hacerlo, Todo el mérito fue de Bigas [Luna], que lo dotó de gran humanidad. En aquel momento, las transexuales o hacían la calle o hacían la calle. Tuve la oportunidad de conocer a varias, que trabajaron en la película: eran tan buena gente, mujeres muy de verdad. Como mi personaje, patético pero con buenos sentimientos. Estoy muy orgullosa de ese papel. Y me alegra ver cómo han cambiado las cosas para la comunidad transexual desde que rodamos [1990].

SHANGAY ⇒ Encadenaste varias mujeres poderosas en tus inicios...
MARÍA BARRANCO
 ⇒ Y eso es peccata minuta cuando piensas que me crié con Cristina Almeida. Desde que la conocí soy mejor persona y mejor mujer. Era una pava que venía de Málaga sin idea de nada y ella me enseñó a quererme y a defender mi sitio en el mundo. Y se lo enseñó a mis niñas y a mi nieta, que ahora tiene seis años; se ha convertido en un signo común de las Barranco.


“De jovencita un amigo me decía: “¿Cómo vas a encontrar novio si te pasas el día rodeada de maricones?”


SHANGAY ⇒ ¿Tiene que ver ese espíritu tuyo feminista y reivindicativo con que tengas tantos amigos gays?
MARÍA BARRANCO
 ⇒ Sí, sí, porque defendemos cosas muy de verdad, y estamos en contra de lo que se considera tradicionalmente masculino: engañar, manipular... Cuando me dicen que soy un icono gay alucino; sentirme querida en ese mundo es como si me hubiera tocado Dios con la varita, porque no le pasa a muchas actrices. Y es verdad que toda la vida he estado entre gays. De jovencita un amigo me decía: “¿Cómo vas a encontrar novio si te pasas el día rodeada de maricones?” [risas]. Son mis amigos, sin más, nunca pienso en su orientación, claro. Pero no es casualidad que cuando organizo una comida en casa no haya un hetero...

SHANGAY ⇒ ¿Algo que hayan dicho sobre ti que fuese mentira y que te sentara fatal?
MARÍA BARRANCO
 ⇒ Ni me acuerdo. Por ejemplo, en un reportaje reciente de Vanity Fair sobre Mujeres... pusieron que fui “puestísima” a la prueba, porque fui muy arreglada, pero claro si lo sacas de contexto... Valeria [Vegas], la autora del artículo, me llamó muy apurada para disculparse. Esas cosas, y más a estas alturas, me resbalan. Me indignan otras: que se hayan cargado nuestros derechos sociales de la noche a la mañana, que tengamos este gobierno, la mierda de pensiones de nuestros mayores... ¿Lo otro? Me la suda.


LA OBRA LA COMEDIA DE LAS MENTIRAS SE REPRESENTA EN EL TEATRO DE LA LATINA (PLAZA DE LA CEBADA, 2) DE MADRID HASTA EL 6 DE MAYO.


 

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