Maribel Verdú: “El mundo influencer me supera”

Es una de las actrices más importantes del cine español, y posa para la portada del nuevo ‘Shangay Style’ dedicado a la decoración. Con una sólida carrera, es de las pocas personas que se han podido permitir el lujo de decir no a Hollywood. 


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Pantalón Hugo Boss
Zapatos Manolo Blahnik 
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Cine, televisión y teatro –su debilidad, el medio en el que se siente más a gusto– están entrelazados en la vida de Maribel Verdú, esta potente actriz de raza, que lleva el mundo del espectáculo metido en su ADN, en sus venas, sobre todo desde que conoció a su marido, Pedro Larrañaga, uno de los mejores productores de teatro de este país y heredero de la saga Larrañaga/Merlo/Ladrón de Guevara, nada más y nada menos. Pero a Maribel no le gusta definir a este mundo del espectáculo como show business: “Es que para mí no es un business, es un trabajo, es mi vida...”, nos dice entre foto y foto en el imponente vestíbulo del Hotel Barceló Torre de Madrid, en la Plaza de España, decorado por el multipremiado Jaime Hayón. Maribel es mucho más que un icono del cine o un icono gay. La Verdú es un referente en estilo y coherencia, por ello es nuestra nueva chica de portada Style.

Pues sí, hemos elegido a ‘la Verdú’ para que sea nuestra portada de este Shangay Fashion & Lifestyle dedicado a la decoración por dos motivos: porque el interiorismo es un mundo que le apasiona y porque tiene un carrera profesional muy bien ‘decorada’, una de las mejores del cine español. Y es que, para ella, el verbo decorar es mucho más que poner muebles en una casa: es una especie de filosofía, un estilo de vida, que extrapola a todos los campos de su existencia. Una vida que, por cierto, también está muy bien decorada: “Sí, soy muy ordenada. Necesito el orden para estar psicológicamente bien, tranquila y serena. ¿Sabes qué pasa? Que a mí lo que más me importa es mi vida personal, y esa está más que… en fin. Es importantísimo para mí. Con lo cual, priorizo por encima de todo mi vida, y luego está mi trabajo, por lo que solo quiero hacer cosas que realmente me gusten y me merezcan la pena. No necesito estar todo el rato fuera de mi casa, sin parar. Entonces escojo bien las cosas, dentro también de la suerte que tengo de que me ofrecen proyectos que están muy bien, que me molan mucho. Pero ya te digo que solo elijo proyectos que me gusten mucho, con que me gusten ‘un poco’ no me vale... Igual un día lo tendré que hacer, pero de momento no”. Y no parece que a estas alturas de la película las cosas vayan a cambiar: “Hombre, llevo 33 años así… y espero poder aguantar” [risas].

Para ella es muy importante este ‘campo deco’ en su vida, un mundo que le vuelve loca: “No sabes cómo me gusta, la decoración de interiores, la floral... Muebles bonitos, entornos acogedores, especiales. Amo este mundo”. Confiesa un pequeño ‘pecado’: “Creo en eso de ‘renovar o morir’. No podría vivir toda la vida en una casa igual. Entonces lo que hago es cambiar mucho las cosas de sitio, combino objetos de decoración... Luego está el ‘problema’ de que llega Pedro [Larrañaga, su marido] y no encuentra las cosas, el botiquín... [risas]. Pero sí, soy así. De repente, este año pasado dije, ‘voy a cambiar papel, color, a retapizar un sofá’ que ya no me apetecía tenerlo en esos tonos...”.

Cuida y controla su imagen pero, ¿qué opina de los instagramers? Sigue leyendo

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