Mónica Naranjo: “Soy muy mariquita para mis cosas”

Hace 18 años, Mónica Naranjo dejó al mundo patidifuso cuando, tras el éxito de ‘Palabra de mujer’, hizo justo lo que nadie esperaba: publicar ‘Minage’. No todo el mundo lo entendió, pero, con el tiempo, queda claro que hizo lo que debía. Así nos lo contó en aquel momento.

 


[Publicada originalmente en el número 135 de Shangay express, en marzo de 2000]

 

La pantera en libertad regresa más desatada que nunca. Amante de la provocación y las apuestas bigger than life. Mónica Naranjo regresa convertida en la Mina del siglo XXI. Decidida a seguir sus instintos sin valorar el riesgo que puedan conllevar, la Naranjo ha preferido grabar el disco que le pedía su cuerpo serrano y no el que le exigía su compañía –a la que no permite opinar sobre su trabajo–. Lejos de grabar Palabra de mujer 2, Mónica presenta Minage, una colección de clásicos de la enigmática diva italiana completamente reconstruídos por la diva patria tanto a nivel de letras como de música, Tras un tiempo de retiro voluntario y ocho meses de grabación, Mónica Naranjo vuelve dispuesta a seguir levantando polémicas, y a seguir siendo amada y detestada a partes iguales. Es el precio que pagan las estrellas.

Como estrella que es, aparece en los salones de un hotel de lujo madrileño, tras oscuras gafas de sol y con una sonrisa de oreja a oreja. Mónica Naranjo ha empezado la promoción de su tercer disco con unas ganas tremendas de convencer a todo el mundo de que publicar un disco compuesto mayoritariamente por versiones de una diva italiana casi desconocida en nuestro país no es tan arriesgado, al menos siendo ella quien lo hace. Dueña de una incontinencia verbal insuperable y de una pasión por su trabajo y por sí misma admirables, la Naranjo no puede evitar confundir vida y canciones, porque en su caso son una misma cosa. Por eso esta entrevista resultó poco convencional. En ocasiones se le preguntaba por detalles de la grabación y ella contaba anécdotas o pensamientos personales; en otras, se le preguntaba por aspectos íntimos y respondía aludiendo al trabajo en el estudio o a la composición de las letras de Minage. Así fue como, siguiendo su juego, intentamos penetrar en la esencia más pura de Mónica Naranjo, una mujer tan excesiva y barroca como teatralmente contenida, tan rigurosa como delirante.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué un homenaje tan velado a Mina?
MÓNICA NARANJO
⇒ Sigo a Mina desde que tenía quince años, y tengo ciento cuarenta y tres CDs suyos entre piratas y oficiales. Llevaba mucho tiempo queriendo hacer algo así, pero era un proyecto muy arriesgado y tenía que esperar el momento apropiado, cuando estuviese más asentada. Aun así, después del éxito de Palabra de mujer, había preparado un tercer álbum fantástico también que pensaba empezar a grabar cuando acabara la gira. Me encantaban las canciones, per tenía otro disco en el estómago, este, y no dejaba de pensar en él.

SHANGAY ⇒ Podría ser el disco de versiones que todo artista graba en un momento avanzado de su carrera, pero tú lo haces en pleno boom profesional. ¿Por qué?
MÓNICA NARANJO
 ⇒ Durante la promoción de Palabra de mujer me mandaron a Lisboa y regresando tuvimos un accidente, se incendió uno de los motores del avión. Jamás he pasado tanto pánico en mi vida. Afortunadamente logramos aterrizar sin problema, y cuando me llevaron a la sala VIP empecé a llorar y me di cuenta de que realmente no somos nada ante tanta grandeza, algo que luego plasmé en el tema La inmensidad. Telefoneé inmediatamente a Cristóbal [Sansano, su entonces marido, y productor ejecutivo de sus discos] para contárselo y le dije que iba para adelante con Minage. Me di cuenta de que los momentos hay que aprovecharlos, y decidí que tenía que arriesgarme y hacer lo que me pedía el corazón.

SHANGAY ⇒ ¿Cuál fue la reacción de tu compañía de discos?
MÓNICA NARANJO 
⇒ Se quedaron blancos, morados, amarillos. Me dieron carta blanca porque no tuvieron más remedio, porque saben que si “la Moni” se enfada y dice que no graba, no graba. Les agradezco que confiaran en mí aunque no lo hicieran en el proyecto, pero es normal. Yo soy artista y ellos, ejecutivos. Ellos que se dediquen a firmar, y yo, a grabar.


“El critiqueo es parte de mi trabajo y lo asumo cuando me pongo las bragas por la mañana”


 

SHANGAY ⇒ ¿Te ha llegado a vampirizar el estilo vocal de Mina?
MÓNICA NARANJO
 ⇒ Hasta ahora he trabajado muchísimo la voz por arriba, y una de las cosas que me seducían de este proyecto era que bajaríamos todos los registros; me apetecía mucho trabajar mi voz grave con libertad absoluta. Desátame, por ejemplo tenía unas reglas, las de la música disco; el objetivo era que la gente se volviera loca. Aquí he hecho lo que me ha dado la gana a la hora de interpretar, es el disco más suelto vocalmente de mi carrera. Y eso que eran temas muy jodidos, los más difíciles que he cantado hasta el día de hoy. Me podrán criticar por muchas cosas, porque el critiqueo es parte de mi trabajo y lo asumo cuando me pongo las bragas por la mañana. Ahora bien, el trabajo está impecable y eso no puede rebatírmelo nadie.

SHANGAY ⇒ ¿Ha sido un trabajo terapéutico?
MÓNICA NARANJO 
⇒ He aprendido muchísimas cosas, porque hasta que me metí en el estudio con esta gente, para mí todo había sido trabajo y trabajo. Siempre me decía a mí misma lo mismo, que la ambición va reñida con la tranquilidad. Con esta grabación me he dado cuenta de que estaba perdiendo muchas cosas por culpa de mi ambición. Ahora equilibro mucho mejor mi vida profesional y la personal, y esta última va por delante, porque al fin y al cabo es lo que te queda. El triunfo no es algo palpable, para tenerlo hay que seguir luchando cada vez más duro porque cada vez te exiges más y te exigen más, pero arriesgas los valores de verdad, y si cuando llegas a casa te encuentras sola no merece la pena.

SHANGAY ⇒ Serás consciente de que todo el mundo está afilando las garras ante tu regreso. ¿Te preocupa que ahora te intenten hundir?
MÓNICA NARANJO
 ⇒ Me lo tomo con mucha filosofía, forma parte de mi trabajo. Además, yo pertenezco al mundo de la música pero no estoy dentro de él. Me podrás ver en el escenario, en una rueda de prensa, dando entrevistas, pero nunca me verás en una fiesta o cerca de esas personas que puedan arañarme. Para ellos mi vida ha sido siempre un enigma, y seguirá siéndolo. Entre otras cosas, porque tampoco tengo nada que ocultar, mi vida es muy aburrida.

SHANGAY ⇒ ¿Piensas acabar recluida como Mina?
MÓNICA NARANJO
 ⇒ No se trata de eso; yo siempre he sido así, no me hace falta ser como nadie. Una de las cosas que más he admirado siempre de Mina es que ella es ella, y lo que tiene detrás no existe. Lo que hay detrás de mí es mío, para algo es mi privacidad. No me gustaría ir a comprar el pan por la mañana y notar que el panadero sabe con quién me estoy acostando. Eso sí, me encanta que me digan: “Te vi en televisión divinííííísima” o “estabas horrorooosa”. Soy consciente de todo aquello a lo que estoy expuesta, pero no me preocupa lo más mínimo.


“Soy tremenda, una perra enamorada de mi trabajo”


SHANGAY ⇒ En lugar del I Will Survive de la Gaynor te marcas un Sobreviviré propio. ¿No era una elección arriesgada para tu single de regreso?
MÓNICA NARANJO ⇒ Me gusta porque tiene mucha fuerza. En el disco hay canciones muy eróticas y otras con una gran carga cotidiana y social. Esta es una de ellas. Está basada en unas prostitutas con las que vivimos casi codo con codo, forman parte de nuestro círculo de amistades, y vivimos casi codo con codo, forman parte de nuestro club de amistades, y quisimos hacer una canción que reflejara sus vidas y lo que sienten interiormente.

 

SHANGAY ⇒ En Minage estás más folclórica que nunca. Un ejemplo claro es Mi vida por un hombre...
MÓNICA NARANJO
 ⇒ José Manuel [Navarro, coautor de las letras del álbum] acababa de atravesar una historia muy fuerte en la que dio todo, y lo reflejó en esa canción. He querido utilizar ese punto de folclórica. Las letras tienen mucho de la copla española, aunque esa fusión la iniciamos ya con Desátame. Cogimos muchas expresiones de ese folclore tan fantástico que tenemos y del que nos reímos sin deber. Léete la letras de una copla y te vas a cagar; pero aquí parece que no salimos del “I love you” y del “te voy a meter mano”. En Sobreviviré digo: “Buscaré un hogar/ante los escombros de mi soledad”, es una expresión muy de copla. El problema es que cuando vemos a las folclóricas con la bata de cola no pensamos que las frases que utilizan pueden quedar fabulosamente en ese tipo de canción o en un tema disco. Me gusta utilizar este tipo de riquezas porque las letras para mí son importantísimas, al final es lo que voy a transmitir a la gente.

SHANGAY ⇒ Por ese deseo de ir siempre más allá te has ganado el calificativo de “tremenda”...
MÓNICA NARANJO
 ⇒ Me gusta ser así. Las letras las compongo según me siento interiormente en el momento, y así lo expreso. Por ejemplo, Abismo retrata a una mujer alcohólica que dice “ahora que no tengo nada mío/me queda el abismo”. Fíjate cómo hay que estar para decir algo así. Ahora, ahora es otra canción muy fuerte, una historia de amor entre dos hombres fantásticos. En ella hago de hombre, porque a veces me cambian de sexo [risas]. “Ser tu esclava”, “ser tu dueña” no pegaba en un tema así. José Manuel me dijo que me veía como un tío para esta canción. Es un tema tremendamente erótico.

SHANGAY ⇒ “Estoy tan sola/perdida en el absurdo”, dices al principio de Perra enamorada. ¿Puro detalle autobiográfico?
MÓNICA NARANJO
 ⇒ [Rotunda] Sí. José Manuel y yo estábamos en contacto diariamente. Él me preguntaba: “¿Cómo estás?”. Y yo de pronto le decía: “Bien, pero... arrrrg [ruge cual leona], ¡esto es demasiado, tío! ¡Es que ya no se me ponen ni los pezones de punta! ¡Me duele hasta el alma! ¡Todo está saliendo muy bien, pero es un esfuerzo muy grande!”. Son tonterías que te entran, porque necesitas aliviar toda esa tensión que has acumulado, y qué mejor que hacerlo con tu mejor amigo. Yo digo mucho eso de “a veces me siento tan absurda”, y un día José Manuel me soltó: “¿Sabes lo que de verdad eres? Una perra”. Y tenía razón, porque soy tremenda, soy una perra enamorada de mi trabajo. Eso de “perrrrra” queda tan bien... En mi vida privada también soy una apasionada, pero la pasión por el trabajo es muy especial, un sentimiento muy arrastrado. No te importa sacrificarte ni incluso ceder si las cosas no te van bien. En mi vida personal no cedo, soy muy intransigente.

¿Por qué ha sido siempre tan especial su relación con el mundo gay? ¿Cómo fue su encuentro con Mina para grabar juntas? Sigue leyendo

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