Moses Sumney: “Todo lo que da miedo es hermoso”

Es responsable de uno de los discos de debut más especiales de 2017, ‘Aromanticism’. La suya es una postura ciertamente original, porque su álbum es una oda a la vida sin necesidad de romanticismo, ante su incapacidad de experimentar amor de pareja. ¿Sabes lo que se siente? Él mismo te lo explica.

 

POR: Agustín Gómez Cascales

En 2014, con 24 años, el estadounidense Moses Sumney se tropezó con la palabra ‘arromanticismo’ y sintió que era el término que llevaba buscando desde hacía tiempo para definir su manera de sentir. Se convirtió igualmente en el motor de un álbum extremadamente íntimo en donde combina soul, pop, folk y electrónica, y que se ha convertido, irónicamente, en un instrumento de conexión con toda la gente que lo va descubriendo.

En Aromanticism Sumney te hace sentir, frente al machaque del universo capitalista, que estar solo está bien, que se puede disfrutar mucho. “Todo lo que da miedo es hermoso”, afirma con rotundidad. Su voz, la gran protagonista del álbum, también lo es. “Quería que fuera el elemento central porque lo ha sido desde que empecé a componer”, explica. “Sentí que debía darle todo el protagonismo, apostar por una producción muy sutil y jugar con muchas armonías, multiplicarme, para mostrar que una persona puede tener muchas facetas, que merece la pena explorar...”.


“La sociedad está demasiado obsesionada con el amor romántico”


Sus principales referentes vocales son de peso: Stevie Wonder, Ella Fitzgerald, Nina Simone y, sorpresa –quizá para algunos–, Usher. “De adolescente lo que más escuchaba era r’n’b; me encantaban Brandy, Destiny’s Child... Aunque muchos de mis referentes sean clásicos, lo cierto es que sobre todo he prestado atención a la música de mi tiempo; el r’n’b de finales de los 90 y principios de los 00 era maravilloso, por eso sigue resultando tan actual”. No es una influencia que se perciba en su álbum, quizá en actitud. Porque ese r’n’b buscaba, desde la comercialidad, romper fronteras, explorar nuevas vías de producción. “Yo solo quiero hacer mierda hermosa”, dice entre risas.

El hecho de que resulte tan sugerente su manera de borrar las líneas tradicionales entre masculinidad y feminidad a la hora de cantar asegura que no ha sido intencionado. “Supongo que es porque utilizo mucho el falsete... Debo decir que admiro a muchos artistas que traspasan esa línea en su música, como Anohni. Pero la verdad es que nunca pienso en el género cuando escucho a alguien cantar, o cuando compongo. No me resulta interesante”. Habrá que preguntarle por qué. “La música es un elemento de conexión universal, intercultural. Por eso creo que no hay que plantearse si tu música va a conectar con alguien que forma parte de un grupo concreto, o lleva una etiqueta. Grabé este disco para provocar una conversación abierta sobre el amor, sobre quienes se sienten apartados si no lo conciben como la mayoría, los arrománticos.

¿Cuántos arrománticos habrá en el mundo? O mejor, ¿cuántos ha conocido Moses Sumney? “No muchos. Bueno, desde que publiqué el disco más, porque me he encontrado a gente que se sentía como yo pero no sabía cómo describir ese sentimiento, y otros que nunca pensaron que se pudiera hablar de esto públicamente”. Es decir, que cada vez son más los que salen del armario como arrománticos, por lo que parece. Y Sumney se sigue identificando (“hasta cierto punto, porque he evolucionado”) con el término, aunque no se muestra en absoluto cerrado a encontrar el amor y abandonarlo. “Necesito más tiempo, ¡el disco acaba de salir! Aunque, realmente, no es lo que me interesa ahora mismo. La sociedad está demasiado obsesionada con el amor romántico, que es algo que nunca ha sido fundamental en mi vida”.


“Admiro a muchos artistas que traspasan la línea de género en su música, como Anohni. Pero nunca pienso en eso cuando escucho a alguien cantar, o cuando compongo”


Desde la adolescencia se sintió un outsider, y se refugió, como cuenta, en el arte, para no atormentarse. Lo ha logrado, evitando clichés manidos relacionados con el amor a los que no le interesa recurrir. “Igual me pasa con el sexo, un elemento clave para vender música hoy día. Hay contados artistas que me interesan de verdad cuando introducen un elemento sexual en su música, como Björk. Cocoon es una canción que me apasiona, por ejemplo”. Buen amigo de Solange, no le da mayor importancia al hecho de haber participado en Mad, un tema de su álbum A Seat at the Table, algo que también supuso cierto espaldarazo para él. “Ante todo, somos amigos, eso es lo que más valoro. Bueno, y que hace música lo suficientemente rara como para que me encante”.


EL ÁLBUM AROMANTICISM DE MOSES SUMNEY ESTÁ EDITADO POR JAGJAGUWAR/POPSTOCK!


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