Nuestros despropósitos de Año Nuevo

Se acerca la medianoche y ya lo tenemos todo preparado para acabar el año por todo lo alto, pero antes debemos aclarar nuestros despropósitos para el 2017, que vienen cargados de mucha sinceridad.

POR: Daniel Ródenas Muñoz

Quedan tan solo unas horas para despedir este 2016 y ya lo tenemos todo preparado: la ropa para esta noche, la cena lista, los planes para luego... Todo perfectamente organizado para terminar el año por todo lo alto, pero hay vida más allá de las doce campanadas, y tenemos que entrar en el 2017 con las cosas claras, así que esta Nochevieja hemos querido sincerarnos y dejar atrás esos ilusorios objetivos que prometemos cada año y nunca cumplimos. Estos son nuestros despropósitos de año nuevo.


Empezaremos por no hacer planes para el 1 de enero, sabemos perfectamente que la resaca no nos permitirá dar más de cinco pasos, o que las sobras de la cena de anoche se interpondrán en nuestro camino, así que seamos conscientes de que el día 1 es para escuchar el concierto de Año Nuevo y comprobar que anoche no mandamos ningún whatsapp inoportuno a ningún ex.


Empezaremos a hacer deporte siempre el siguiente lunes, y así durante todo el 2017. No nos vamos a engañar creyendo que es verdad, simplemente lo pospondremos continuamente (pero siempre al lunes), de esta forma nunca fracasaremos con nuestra operación biquini, porque siempre la comenzaremos el lunes próximo.


No vamos a encontrar el amor en 2017 (los que ya lo han encontrado, pueden saltarse este despropósito), aunque deseemos con todas nuestras fuerzas pasar las tardes de domingo abrazados a nuestra pareja viendo la filmografía completa de Sandra Bullock, el amor no va a llamar a nuestra puerta. No tendremos más quebraderos de cabeza intentando encontrarlo, nos los ahorraremos, y si por casualidad, y sin ningún tipo de expectativa, llega nuestra media naranja, será una gran alegría inesperada.


Lo más lejos que vamos a viajar es al pueblo a ver a nuestra familia. Dejemos de prometernos viajes por el mundo, de decirles a todos nuestros amigos que vamos a ir visitarles a Alemania, Finlandia o Liechtenstein. Sabemos que esas palabras quedan en nada y que acabaremos pasando un fin de semana en Toledo y yendo al Circuit en agosto, y punto.


Nos olvidaremos de aprender idiomas, descartaremos el alemán y el francés como próximos deberes. Además, tampoco perfeccionaremos nuestro inglés, así que seguiremos sin entender la letra de las canciones de Sia o Miley Cyrus, por que no: cantar el “one, two, three, drink” de Chandelier no es saber inglés.


Y por supuesto, este 2017 tampoco dejaremos de fumar.

Pero a pesar de todo, ¡Feliz Año Nuevo!

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