¿Pueden entenderse el breakdance y la música clásica?

El espectáculo ‘Red Bull Flying Bach’, que llega ahora a Madrid y Bilbao, mezcla música clásica y breakdance para que compruebes cómo la obra de Johann Sebastian Bach se entiende a la perfección con el arte urbano y la danza contemporánea.

POR: Pablo Giraldo

Un momento, ¿qué pinta la música de J.S. Bach con bailarines de breakdance? A juzgar por Red Bull Flying Bach, mucho, porque este montaje propone una fusión entre arte urbano, danza contemporánea, música clásica y visuales que llega a nuestro país en dos fechas únicas, en Madrid (Nuevo Teatro Alcalá) del 8 al 11 de septiembre, y en Bilbao (Palacio Euskalduna) los días 17 y 18.

El concepto de Red Bull Flying Bach surgió en el año 2010, cuando Vartan Bassil, fundador de Flying Steps Academy, una de las escuelas más importantes de baile urbano del mundo, decidió crear un show donde los bailarines de break se movieran a ritmo de música clásica, en concreto, a ritmo del Clavecín bien templado de Bach. El resultado es este show, integrado por ocho breakers y una bailarina, que llega a España tras una gira internacional por más de treinta países.

El coreógrafo y bailarín Michael Rosemann, que dirige la Flying Steps Academy de Berlín cuando Bassil está de gira, nos explica en qué consiste la filosofía Red Bull Flying Bach

SHANGAY ⇒ ¿De dónde surge la inspiración para crear Red Bull Flying Bach?
MICHAEL ROSEMANN ⇒
 En Flying Steps somos conocidos por nuestros shows creativos. Nos encanta el desafío de crear algo nuevo, y un buen día Vartan Bassil me comentó la idea de desarrollar un espectáculo en el que no bailaríamos hip-hop sino música clásica. El resultado es Red Bull Flying Bach, un cruce entre la música clásica y el breakdance. Sabíamos que nos las arreglaríamos para encontrar un camino propio que explicara la música de J.S. Bach a través breakdance. Red Bull Flying Bach quiere romper las fronteras entre la alta cultura y el arte urbano, explicar a la gente qué es el breakdance como disciplina artística y lo agradable que es la música clásica. Todos ganamos.  

SHANGAY ⇒ En principio, J.S. Bach y Red Bull no pueden ser más diferentes. ¿Cómo les convencisteis para participar?
MICHAEL ROSEMANN 
⇒ Durante más de 15 años, Red Bull ha sido nuestro socio y siempre nos ha apoyado en todo lo que necesitamos. Cuando les propusimos esta idea tan loca solo nos dijeron: ¡OK, hagámoslo! Además de Red Bull Flying Bach, estamos de gira con por Europa con Red Bull Flying Illusion, donde los b-boys y b-girls interactúan con ilusiones ópticas. Hay un montón de cosas en marcha.


“Queremos explicar a la gente qué es el breakdance como disciplina artística y lo agradable que es la música clásica”


SHANGAY ⇒ Al igual que James Rhodes, vosotros habéis escogido a Bach como vuestro compositor fetiche. ¿Por qué?
MICHAEL ROSEMANN 
⇒ Nos inspira verdaderamente su música. Nunca olvidaré la primera vez que Christoph Hagel tocó para nosotros el Clavecín bien templado en el estudio. Inmediatamente sentimos un poder, un amor y una armonía que nos pusimos a bailar al instante alrededor del piano.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo escogéis a los b-boys y b-girls?
MICHAEL ROSEMANN
 ⇒ Flying Steps es como una familia. Hemos ido creciendo a lo largo de estos años, pero sentimos un vínculo especial entre nosotros. Todo el que se une a Flying Steps es visto como un familiar y termina encajando con los demás. Todos los bailarines han volcado su amor en este espectáculo y han trabajado muy duro. Por supuesto, todos muestran su personalidad sobre el escenario. Y es un placer bailar junto a una bailarina de danza contemporánea, hemos aprendido un montón de ella. 

SHANGAY ⇒ ¿Por qué el breakdance siempre ha sido una disciplina tradicionalmente masculina y hetero?
MICHAEL ROSEMANN
 ⇒ El breakdance es famoso por sus batallas y por contar con un montón de poses, acrobacias y movimientos poderosos. Hace años no había tantas chicas que lo practicaran, pero eso ha cambiado hoy en día. ¡Hay un montón de b-girls fascinantes ahí fuera!

SHANGAY ⇒ Red Bull es conocido por apoyar la escena electrónica y de hip-hop, pero esta es la primera vez que se entregan a la música clásica. ¿Por qué es tan difícil despertar el interés entre las nuevas generaciones?
MICHAEL ROSEMANN
 ⇒ La música clásica es muy especial y no es fácil de entender a primera vista. Muchas veces, los más jóvenes ni siquiera emplean su tiempo en escucharla. Y es extraño, porque J.S. Bach componía su música para los jóvenes, porque está plagada de emociones que encuentras fácilmente entre los adolescentes. 

SHANGAY ⇒ ¿Qué tipo de música se escucha en el espectáculo, el Bach original o variaciones?
MICHAEL ROSEMANN 
⇒ Contamos con dos músicos en directo sobre el escenario, un pianista y un clavecinista. Se podrá escuchar el Clavecín bien templado original de J.S. Bach y algunos ritmos de hip-hop, porque era muy importante para nosotros mostrar la influencia de nuestra cultura hip-hopera en el espectáculo. 

 


Red Bull Flying Bach se representa en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid del 8 al 11 de septiembre y en el Palacio Euskalduna de Bilbao los días 17 y18.


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