Todo sobre ‘Paella today’, una jugosa comedia a la valenciana

Reunimos en el madrileño restaurante Socarratt, con la ineludible presencia de una exquisita paella, a Pablo Rivero, Olga Alamán, Pau Gregori, Alberto Jo Lee y Brays Efe, protagonistas de esta divertida comedia. La vertebra un triángulo amoroso, convertido en excusa perfecta para lanzar un mensaje de tolerancia, diversidad e integración.

POR: Joaquín Gasca

Alberto lleva polo Nudie Jeans, Pablo con camisa Just Cavalli, Olga lleva top Love Moschino, Pau con jersey Origunal Penguin, Brays lleva polo Asos y gabardina Dsquared2 

 

Nada como disfrutar con lo que haces. Una emoción imposible de ocultar y que se cuela a través de cada sonrisa, o se representa cada vez que se asiente con la cabeza en señal de aprobación. A ello hay que añadir el sentimiento de pertenencia a un proyecto y la grata responsabilidad de contribuir con tu trabajo a mejorar una sociedad que avanza, pero que aún necesita sacudirse más de un prejuicio arcaico. Una tarde de producción rodeado de cinco actores da mucho de sí, incluso para percibir que el motivo por el que les juntamos en Socarratt, un imprescindible restaurante valenciano del madrileño barrio de Chueca, iba a ser tan jugoso –en un amplio sentido de la palabra, basta con observar las fotos– como necesario. Pablo Rivero y Pau Gregori vertebran el elenco de Paella Today, una comedia mediterránea y excéntrica, capaz de entretener y concienciar a partes iguales, a la que todos ellos han aportado su granito... de arroz.

 
Dirigida por César Sabater, narra la historia de un triángulo amoroso donde Pep, personaje interpretado por Pablo Rivero, y Vicent, al que da vida Pau Gregori, ven cómo su amistad y su vida en común se revoluciona cuando aparece Lola (Olga Alamán), una mujer que desde el minuto uno despierta el interés de los dos hombres, para los que no habrá códigos, solo una evidente intención de conquistarla. Pep, explica Rivero, es “un artista hipster valenciano, y en el fondo es bastante niño de papá. Tiene talento, pero no le dedica el tiempo suficiente como para avanzar, está estancado y hundido… Y centrado en sus desastres amorosos, obsesionado con una exnovia”. Vicent es un vividor al que le acaba de dejar su pareja, y se tiene que ir a vivir con Pep porque no tiene dinero para seguir pagando su casa. “Es un guía turístico ilegal”, cuenta Gregori, “y en realidad no tiene ni idea de la ciudad. Se gana la vida como puede… Hasta que aparece Lola y todo se le va un poco de las manos”.


 
De las palabras de ambos se deduce que es Lola quien tiene cogida la sartén –o la paella, dadas las circunstancias– por el mango, algo que no siempre vemos reflejado en la gran pantalla. “Mi personaje asume que quiere tener libertad y estar fuera de los cánones sociales de pareja, y se ve inmersa en un conflicto con dos hombres que no piensan como ella. No es el prototipo de mujer que suele salir en las películas; hace lo que le da la gana y está dispuesta a asumir los errores que puedan provocar sus acciones. Ella elige si la tocan o no. Y ellos están pendientes de lo que a Lola le apetece hacer en cada momento”. Olga Alamán dice sentirse identificada con su papel, y cambia por un momento hacia un semblante más serio para reivindicar el papel de la mujer a todos los niveles. “Soy feminista, y Lola también lo es, aunque no lo sabe. No necesita una relación para ser feliz, sino que cada cosa que haga sea porque lo desea. Ese mensaje es interesante”. Y añade: “Cuando empezamos a rodar, no parecía que este tema fuera a tener tanta relevancia, y me alegro de que al final quede reflejado con tanta fuerza. Lola es un buen ejemplo de que una mujer puede ser supersexual y puede jugar porque así lo decide”. Y Pablo Rivero comenta: “Está muy bien que sea la que maneja el cotarro”.

Los protagonistas masculinos involucrados en este triángulo amoroso tampoco tendrán problema, si así lo considera Lola, en descubrir un nuevo mundo, con guiños gays incluidos, para no obligarla a tener que decidirse por uno de los dos. Gregori dice al respecto: “En el rodaje lo vivimos todo de una manera muy natural. Ante una situación así, en muchas ocasiones, en el mundo hetero la primera reacción suele ser ‘ni se te ocurra besarme o tocarme el culo’... Pero si hay cariño y amistad, está por encima de cualquier cosa”.

Esta relación de poliamor es una inteligente excusa para poner sobre la mesa una serie de valores universales que tienen que ver con el amor, el respeto, la tolerancia, la libertad y la integración. Este cóctel de ingredientes termina por crear la moraleja y el trasfondo de la película, en la que, a través de la propia paella y las historias que confluyen en torno a ella, se pretende demostrar que no hay una única receta para elaborar tu vida, y que nadie tiene autoridad para ponerle límites a la hora de crearla e imaginarla. “Hay un mensaje a favor de romper esquemas, por la libertad, que tiene mucho que ver con el clima y el ambiente mediterráneos. Se defiende la idea de dejarse llevar, y que todas las nacionalidades y orientaciones sexuales confluyan”, afirma Rivero con convicción. “Está muy bien elegido el tema de la paella como metáfora, como camino hacia solucionar cualquier conflicto. Paellas hay de todo tipo, igual que hay todo tipo de personas, de relaciones, de entender el amor... En definitiva, es un canto de libertad: comamos paella pero cada uno con los ingredientes que le dé la gana”, añade Gregori. “Es precioso, y muy inteligente, usar el paralelismo de la paella. Tengo una amiga valenciana a la que apodo ‘paellinazi’: para ella solo hay una forma de hacerla, y lo demás es arroz con cosas… Pero en la película se plantea una gran metáfora de cómo los prejuicios nos nublan la felicidad”. Brays Efe, cuyo personaje El Influencer, está demasiado obsesionado con el qué dirán en las redes sociales, afirma: “Lo guay es comerte algo que esté rico, qué más da lo que lleve”. En la película, su madre (Mamen García) incluso le anima a salir del armario: “Mira que yo nunca he tenido que decir ese ‘mamá, soy gay’, obvio”, dice entre risas Brays, “pero entiendo que es una situación con la que mucha gente se puede identificar. Es precioso tener en la película a esa madre conciliadora que te puede dar el impulso”.

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