Un joven rompe estereotipos de género con su vestido de graduación

Nathaniel Rodríguez, un estudiante alicantino, se gradúa en unos días y lo hará con el atuendo que más le gusta. El gesto de su madre es todo un ejemplo para los padres retrógrados: “El vestido le queda al pelo. Te quiero, Nathaniel”.

POR: Juan Pablo Manzano Gálvez

Junio, mes de visibilidad LGTB y también de graduaciones. Y en Nathaniel Rodríguez se da esta combinación que tanto nos gusta. Es un chico de Alicante, tiene 17 años y en unos días se gradúa para dar fin a su etapa de instituto. ¿Y cómo lo va a hacer? Como realmente quiere y le da la gana: con vestido.

Begoña, su madre y amiga, acompañó al joven a comprarse su atuendo para el gran día y el momento quedó inmortalizado. Nathaniel publicó dos instantáneas con dos vestidos en su cuenta de Twitter con el siguiente texto: “He ido con mi madre a comprarme el vestido de graduación (hemos comprado el negro)”.

El tuit corrió como la pólvora y en pocas horas se hizo viral, ahora alcanza más de 4.500 retuits y ha superado los 19.000 likes.

El estudiante ha recibido muchísimo apoyo por su valentía, aunque ha tenido que aguantar algunos mensajes que reflejan una intolerancia total hacia la diversidad social.

Al poco de que su mensaje de Twitter ganara difusión, su madre escribió en Facebook: “Tengo el mejor hijo del mundo. Por lo tanto, le apoyo al 100% en todo cuanto hace para que los hipócritas dejen de ser escuchados y todo el mundo pueda dejar de esconderse o fingir para ser aceptados. Además, el vestido le queda al pelo. Te quiero, Nathaniel”.

Con esto contribuye a romper los estereotipos de género que marcan el imaginario colectivo de la sociedad, y así lo ha confesado en una entrevista al diario El Español: “Siempre he pensado que la manera de vestir y las prendas no van ligadas al sexo o al género. Yo tengo muchísimas amigas que, cuando vamos a las tiendas, miran en las secciones de hombre”. Desea sentirse cómodo el día de su graduación, y para ello ha querido dejar de fingir algo que no va con él: “Para la graduación había que ir de etiqueta, pero me daba muchísima pereza ponerme un traje, así que como para mí tienen la misma función, elegí un vestido”.

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