04/06/2020

Fabio McNamara: “Hoy no viene a cuento provocar”

8 enero, 2016

Foto: Juan Pérez Fajardo

Qué lujo sacar en portada de nuestra revista al genial Fabio McNamara. La ocasión lo merecía, porque a finales de 2001 lanzaba junto a Luis Miguélez el disco RockStation, que desde el primero momento vimos que era un clásico inmediato –el tiempo nos ha dado la razón–. Hpy día le tenemos mucho más presente como artista plástico, pero no hay que olvidar lo importante que ha sido para nuestro pop.

Se acaba de reeditar con todos los honores ¡Cómo está el servicio… de señoras!, su disco junto a Pedro Almodóvar en una edición de lujo, y ya sería hora de que sucediera lo mismo con RockStation. En 2001 se convirtió en un auténtico oasis en el panorama nacional, una ejemplar muestra de una alianza con solera. Fabio McNamara es uno de los personajes más emblemáticos de la movida, una de las estrellas más personales que ha dado el underground patrio. Luis Miguélez formó en su día parte de Alaska y Dinarama, y desde entonces ha continuado enfrascado en proyectos musicales de riesgo –en los últimos años, desde Berlín–. Los dos comparten la pasión por el glamour y el petardeo, que a principios de los 2000 desarrollaron bajo el nombre de McNamara.

Fabio estaba ya en pleno proceso de iluminación espiritual, y Luis, más centrado que nunca. Y en ese momento tenían un objetivo claro: llegar a la mayor cantidad de gente posible. 

SHANGAY ⇒ Para muchos RockStation supone ante todo la vuelta de una estrella histórica como es Fabio McNamara. ¿Consideráis que este disco es realmente la recuperación definitiva de un artista perdido?
FABIO MCNAMARA 
⇒ Este es mi regreso definitivo. De ésta o me hago rica o me retiro a las cavernas para siempre. Pero que quede claro que McNamara es un grupo en el que Luis y yo componemos a medias.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ Llevamos muchos años haciendo canciones juntos, lo que ocurre es que unas veces han salido a la luz y otras no. Para este disco hemos seleccionado nuestros temas favoritos de un repertorio muy extenso.

SHANGAY ⇒ ¿Es este el momento ideal para un disco de McNamara?
LUIS MIGUÉLEZ 
⇒ Sí, porque ha aparecido la compañía adecuada [Tacones Altos, un desaparecido subsello del emporio electrónico Boozo Music que pretendía especializarse en música de sensibilidad gay] que nos ha dado libertad absoluta para hacer lo que nos gusta respetándonos como artistas, que no es poco.
FABIO MCNAMARA ⇒ Hemos estado un buen puñado de años en una especie de semianonimato esperando para triunfar a los cuarenta y dejarlas a todas muertas. [En un arrebato folklórico] ¡Estas canciones las va a oír toda España, España, España!

SHANGAY ⇒ Para ti, Fabio, es una manera de quitarte la aureola de mito maldito que te acompaña desde los 80.
FABIO MCNAMARA
 ⇒ Desde luego. De estrella maldita ya nada, porque estoy en gracia de Dios y tengo la protección de los ángeles y de todos los santos. Ahor puedo decir que estoy camino del cielo, el infierno ya no me trinca para nada.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo has conseguido alcanzar esa redención?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ A base de mucha meditación y de buscarme a mí mismo desde dentro.


“Si tuviera que destacar a un artista de los últimos treinta años, ese sería Bowie”


SHANGAY ⇒ Luis, ¿no te da miedo que Fabio te eclipse con su halo de estrella?
LUIS MIGUÉLEZ
 ⇒ A mí Fabio no me puede eclipsar porque cada uno tenemos nuestro halo y en el grupo caben los de los dos. El uno es fan del otro y además somos amigos, con lo cual quiero que su halo brille todo lo posible para que así eclipsemos a todos los demás [risas]. Ese tipo de tensiones se dan en otros grupos, nosotros ya estamos un poco maduros para preocuparnos de esos detalles.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué habéis grabado un disco de rock ahora que parece que el rock no se lleva?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ ¡Qué dices! El rock se lleva más que nunca, lo que está pasadísimo es el bacalao y la música latina. Como nosotros hemos ido siempre unos años por delante, ahora hacemos lo que se va a llevar dentro de una temporada, como los modistos. Nos espera una avalancha de creatividad.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ Nos aburre mucho lo que hay aquí en estos momentos, los artistas españoles no saben ni ponerse un modelo. Quizá por eso nos identificamos más con grupos ingleses, que desarrollan más su faceta artística.

SHANGAY ⇒ RockStation se abre con Freak Show, una auténtica declaración de intenciones. ¿Os consideráis unos freaks?
LUIS MIGUÉLEZ 
⇒ Depende de como lo mires. Todos somos freaks y todos podemos dejar de serlo.
FABIO MCNAMARA ⇒Ahora mismo la única etiqueta que se nos puede colocar es de ser chicos educados y reinsertados.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ Como puedes ver, nuestro look en el vídeo [del primer single, Mi correo electrónic…oh!] es de reinserción social y de terapia ocupacional [risas]. La imagen siempre ha formado parte importante de nuestras vidas y por eso le damos tanta importancia, el glamour diario de una rock star es básico.

SHANGAY ⇒ Es algo en lo que Fabio lleva “trabajando” más de veinte años…
FABIO MCNAMARA 
⇒ Y el concepto básico apenas ha cambiado en todo este tiempo: “Ponte todo lo que tenías antes que no has tirado (porque vuelve) y asegúrate de que te quede más o menos bien. Si te falta algo, te vas a comprar unas medias o similar, pero nunca te gastes más de cinco mil pesetas”.

SHANGAY ⇒ Para vuestro estilo también aprovecháis referencias pasadas, principalmente del glam rock. ¿tanto os marcó una determinada estapa musical de los 70?
LUIS MIGUÉLEZ
 ⇒ Lo mismo que escuchamos a Alice Cooper estamos pendientes de lo último, no nos hemos quedado en los 70 con Marc Bolan. Al componer siempre partimos de cero, no nos ponemos a hacer deliberadamente una canción más o menos punkie o tipo 70’s o tipo 90’s, en todo caso nos sale. Lo que sí es lógico es que nos salga siempre rock’n’roll, porque la voz de Fabio es muy particular y mi guitarra también.

SHANGAY ⇒ ¿Qué artistas surgidos en los últimos treinta años salvaríais y/o destacaríais?
LUIS MIGUÉLEZ
 ⇒ A Madonna.
FABIO MCNAMARA ⇒ Yo a Bowie y a nosotros mismos. Por un lado la electrónica nos ha servido para actualizar nuestro sonido de un modo brutal, y por otro, como hemos pasado por el quirófano, la cirugía estética nos ha quitado muchos años [risas].

¿Qué opinan Luis y Fabio del mariconeo y la provocación? ¿Cómo ha evolucionado al visión de McNamara del glamour travesti? Pasa página

SHANGAY ⇒ Desde el primer momento hay mucho mariconeo en el disco…
FABIO MCNAMARA 
⇒ No te creas, hay opciones para todos los sexos y para todos los coños.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ Lo que pasa es que la nuestra es una forma de ser punkie, y decimos lo que nos sale sin cortarnos ni maquillarlo.No pretendemos cerar una filosofía, sino que nos dejamos llevar por la frivolidad y por una especial de estado surrealista abstracto.

SHANGAY ⇒ Lo que hace veinte años podía resultar provocativo hoy simplemente divierte. ¿Significa eso que cada vez es más difícil escandalizar?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ No es nuestra intención, lo único que pretendemos es ser nosotros mismos…
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ … Que eso provoque a ciertas mentes es otra cosa.
FABIO MCNAMARA ⇒ Lo de hace veinte años sí era una provocación, pero no absurda. Estaba más que justificada porque habíamos vivido la represión de la dictadura y la única forma de liberarnos era provocando. Pero hoy no viene a cuento actuar de la misma manera.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ A mí me divierte cuando hay gente que se sigue escandalizando cuando decimos “Se buscan dos maricas muertas” o “La coca me vuelve medio loca”, porque no entiendo que expresiones tan cotidianas todavía puedan sorprender.

SHANGAY ⇒ Ultraceñidas podría ser vuestro ‘himno travesti’…
FABIO MCNAMARA
 ⇒ [Muy digno] Y eso que nosotros somos rockeros de lo más machos, o sea, que mucho cuidadito, que no somos unas mariconas de las de pluma…
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ …Una cosa es que te diga “nena” quien te lo tenga que decir y otra pone trabas, pero nada grave. Ante todo estás tú, y si crees en ti mismo y en lo que vales, por mucho que intenten perjudicarte, no te podrán hundir nunca.
FABIO MCNAMARA ⇒ Yo ya no soy homosexual para nada, aprovecho para declararlo públicamente.

SHANGAY ⇒ ¿Y eso?
FABIO MCNAMARA 
⇒ Porque igual que hay heterosexuales que se hacen homosexuales, yo me he hecho heterosexual. He cambiado de rollo porque me ha cambiado el coco. Y digo todo esto para ver si así, de paso, le doy más morbo a los gays [risas].

SHANGAY ⇒ Volviendo a Ultraceñidas, ¿la consideramos himno travesti o no?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ Pues mira, sí.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ Pero que nadie se la tome literalmente, que no todas las travestis aparecen muertas congeladas vivas [risas]. Hay que entenderla como himno de la que se tira a la calle a triunfar (como hemos hecho todas muchas veces) para acabar muerta de frío y destruida en la calle de madrugada.


“No soy para nada como salgo en las fotos ni pienso lo que digo en mis letras”


SHANGAY ⇒ En los 80, Fanny McNamara representaba el glamour travesti al máximo…
FABIO MCNAMARA
 ⇒ En los 80 sí, pero como ahora todo el mundo va así yo me me he vuelto totalmente ‘Amaricon’ Psycho. He optado por ser totalmente falsa; no soy para nada como salgo en las fotos ni pienso lo que digo en mis letras. Cuando termino el show me quito la máscara y soy una personal normal y corriente, porque aquí no se puede vivir en ese plan: hay que ir a la compra, relacionarse con la sociedad…

SHANGAY ⇒ ¿Piensas que tener una imagen tan explosiva os ayudará a vender más discos?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ Eso espero, porque si no se vende a mí me da algo. Si el tacón aguja no me da para triunfar a los cuarenta y tres me corto la coleta y tiro las bragas por la ventana.

SHANGAY  ⇒ Hablar tan abiertamente en vuestras canciones de la homosexualidad, el transformismo o de las experiencias con las drogas, ¿es porque no os importa lo que piensen de vosotros?
LUIS MIGUÉLEZ
⇒ Para nada. Al fin y al cabo, ¿qué le queda a la gente por pensar de nosotros?
FABIO MCNAMARA ⇒ Por más que digamos que somos buenas chicas no nos va a creer nadie, así que ¿qué más da? Por lo menos tengo la conciencia bien tranquila, porque no hago nada que esté al margen de la ley y todos los días le rezo un rosario a la Virgen.

SHANGAY  ⇒ Es de lo que hablas en Yo creo en ti, en la que afirmas que el Señor te rescató de una “tormenta negra”. ¿Es un apunte autobiográfico?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ Es un poco verdad, aunque también es cierto que lo puse porque quedaba bien.

SHANGAY  ⇒ De todos los artistas que se fueron enganchando al carro de la movida, muy pocos habéis encontrado una mera digna de seguir creando algo personal. ¿Por qué?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ Los que han triunfado lo han hecho a lo grande y los que no, se han quedado colgados por ahí. En realidad solo faltábamos por triunfar Luis y yo, así que esta es la nuestra. Por suerte, tenemos un escudo protector contra todas las malas energías y las envidias, de manera que rebotan y le vuelven a quien nos las manda.

SHANGAY  ⇒ ¿Os han puesto muchas zancadillas en el camino los compañeros?
FABIO MCNAMARA
 ⇒ A mí no.
LUIS MIGUÉLEZ ⇒ Hay gente que te pone trabas, pero nada grave. Ante todo estás tú, y si crees en ti mismo y en lo que vales, no te podrán hundir nunca.
FABIO MCNAMARA ⇒  Es cuestión de paciencia y perseverancia. Con la pintura me ha pasado igual: después de haber pintado más de cuatrocientos cuadros tengo ya un estilo yb un nivel que me permiten considerarme un pintor consagrado.

SHANGAY  ⇒ Placer x el placer es la canción que mejor define el universo reconocible de McNamara. ¿Estáis orgullosos de vuestro ‘himno politoxicómano’?
LUIS MIGUÉLEZ
 ⇒ Mucho. Es un poco mi autobiografía, una especia de “manifiesto antidroga” [risas]. Seguro que traerá mucha cola, aunque de verdad que no es nuestra intención. Para nosotros lo fundamental es hacer la música que nos gusta, vender muchos discos
FABIO MCNAMARA ⇒ … y cobrar muchos royalties.

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