5 marzo 2021

Colmenar de Oreja: el pueblo del vino (que no te puedes perder)

Si eres amante del vino y del arte, Colmenar de Oreja va a ser a partir de ahora tu pueblo favorito de la Comunidad de Madrid. De por sí, su Plaza Mayor y el Museo Ulpiano Checa hacen que el viaje merezca la pena, pero para completarlo… nada mejor que un buen vino para acompañar a su rica gastronomía.

Colmenar de Oreja se encuentra situado en el sureste de la Comunidad de Madrid, a tan solo 40 kilómetros de la capital. Junto a otros cinco municipios turísticos con encanto, forma parte del programa Villas de Madrid. Conócelas y disfruta de promociones y descuentos que te ofrecen los distintos restaurantes, alojamientos y comercios, entre otros. ¿A qué esperas para recorrerlos todos?

Te recomendamos que antes de comenzar tu visita pases por la Oficina de Turismo, a fin de recibir información y un mapa. Además, la Oficina de Turismo también organiza visitas guiadas que puedes reservar con antelación a través de su web.

El museo de Ulpiano Checa, ubicado en la antigua Casa de los Siete Patios, contiene la más amplia colección de la obra del pintor madrileño. Se trata de la mejor colección dedicada a un solo artista y un referente en los espacios expositivos de la región. El museo alberga gran cantidad de óleos, acuarelas, grabados y libros ilustrados, además de algunas obras de referencia y mucha documentación variada sobre la figura del pintor. No os lo perdáis.

La historia de Colmenar está ligada al cercano castillo de Oreja, una fortaleza de origen prerromano cuyos restos se hallan a unos kilómetros de la localidad, en la provincia de Toledo. La fortaleza cobró importancia bajo el nombre de Aureliae, y probablemente le debe el nombre al cónsul romano Aurelio.

En torno al castillo surgieron varias aldeas, entre la cuales estaba Apis Aureliae, en referencia a las colmenas, que más tarde pasaría a ser Colmenar de Oreja (de Aureliae). El castillo, por su parte, se halla en un enclave estratégico para controlar el río Tajo, por lo que pasó varias veces de manos árabes a cristianas, hasta ser conquistado por Alfonso VII en 1139.

Poco después toda el área, agrupada en la Encomienda de Oreja, pasó a depender de la Orden de Santiago. En 1440 adquirió el rango de villa, y por ella pasaba la corte itinerante de los reyes castellanos. En el siglo XVI quedó bajo el control del duque de Maqueda, con el que se inicia la etapa de señorío de la localidad, marcada por el progreso urbano y comercial.

Directamente de sus canteras ha salido la piedra para los Palacios Reales de Madrid y Aranjuez, el Teatro Real y fuentes como las de Cibeles y Neptuno, entre otras.

Por otra parte, Colmenar de Oreja posee nueve bodegas con denominación de origen, cuatro de las cuales forman parte de la Ruta del Vino organizada por la Comunidad de Madrid. Algunas tienen cuevas subterráneas centenarias y las tinajas tradicionales de barro fabricadas en esta localidad. Su historia está unida al cultivo de los viñedos, las bodegas y la producción de blancos, rosados, tintos y espumosos.

Para terminar, no te vayas de Colmenar sin comer y disfrutar de sus especialidades gastronómicas, tan intemporales como sus monumentos.

Tras una mañana en el Medievo, pasea por la Calle Mayor y a la sombra de las arquerías: es el momento de comer y disfrutar de las especialidades de Colmenar, tan intemporales como sus monumentos.

Disfruta de las patatas chulas (confitadas en aceite de oliva y aliñadas con ajo, perejil y un poco de vinagre) y las pozas (una especie de bocadillo de pan candeal en el que la miga es sustituida por un picadillo de cebolla, tomate y escabeche). También puedes probar el pisto vaquero (hecho con las prestigiosas verduras de su huerta) o el desarreglo (ternera guisada con vino blanco, ajo y tomate), que junto con el cabrito asado acaparan buena parte de las cartas de los restaurantes locales.