Arturo Valls: “Estoy encantadísimo de hacer comedia”

El actor y presentador Arturo Valls debuta como productor en ‘Los del túnel’, su nueva comedia dramática. Aprovechando su cambio de registro, ha decidido sorprendernos sacando a la luz su vena más travesti.

POR: Joaquín Gasca

Andaba Arturo Valls con ganas de volver a sacar su lado más petardo, y qué mejor momento que el inicio de nuevos proyectos para descubrir una de sus inquietudes más coloridas e inesperadas: su atracción por el mundo travesti. Consolidado como showman de cabecera en la televisión, ameniza las tardes al gran público desde hace años y es de los pocos cuyo humor genera unanimidad a la hora de caer especialmente bien. Con casi 20 años de carrera, desde sus inicios en el mundo del reporterismo quedó claro que había que otorgarle libertad para dar rienda suelta a su pasión e imaginación. Y así hemos hecho con este reportaje, donde el propio Valls ha querido voluntariamente transformarse, con un resultado de gran repercusión. El origen de esta idea es tan cotidiano como sorprendente. Lejos de explorar en materias reflexivas y trascendentales, comenta una anécdota, mientras se entrega al laborioso proceso de maquillaje y vestuario. “La culpa la tiene mi padre. En una cena de Nochebuena desapareció y volvió vestido de mujer, con tetas y maracas. Yo vi la diversión que provocó y pensé ‘esto mola’. No busco profundizar en mi lado femenino, es una cuestión más lúdico-festiva, de pasarlo bien. Además, en Valencia es que hay una gran afición al travestismo. No sé si será por Chimo Bayo o por el viento de Levante”, explica entre risas.


Los del túnel está generando sorpresa, pero sí sales más que reído”


Ya en Tu cara me suena pudimos verle de una guisa parecida, y le vienen a la memorias aquellos momentos. “Mira, todo este proceso me está recordando a cuando empezábamos en maquillaje. Me lo pasé bomba, fue también como tener carta blanca para hacer el ganso. Lo viví como una terapia de choque, porque en casa no me dejan cantar, les debe molestar... El ‘papá, calla por favor’ es una frase que oigo mucho”.

En Los del túnel, su nueva película, no abandonamos del todo al Arturo más canalla. Dirigida por Pepón Montero, con Natalia de Molina y Neus Asensi en el reparto, se trata de una comedia sutil y diferente, lejos de lo que uno puede esperar en un primer momento. No busca la carcajada banal, muy recurrente –y loable– de unos años hacia aquí, sino que plantea lo que sucede cuando uno trata de encontrarse a sí mismo al darle la vida una segunda oportunidad. “Está generando sorpresa, pero sí sales más que ‘reído’. Normalmente, las películas de catástrofes acaban con la ambulancia, los bomberos, los salvados... La nuestra empieza ahí, para ver qué pasa al día siguiente. Vais a comprobar que es más difícil lo que viene después de salir del túnel que lo que pasó dentro. Ahí surge la comedia”, explica. Los protagonistas sobreviven milagrosamente a una catástrofe, y tras estar atrapados en un túnel durante quince días, quedan a cenar cada viernes para celebrar que siguen vivos. Aunque en su interior afrontan el vértigo que les provoca la gran pregunta: ¿Y ahora qué hacemos con nuestras vidas?

A Toni, personaje al que da vida Valls, le costará encontrar respuestas: “Él piensa que era un tío de puta madre, nunca se había parado a mirar su vida. De repente, se juntan la crisis existencial de los 40 y el accidente, y empieza a analizarlo todo: su vida, su mujer... Esto también me ha pasado a mí, que de repente un día dices ‘¿quién soy, dónde estoy?’. Con la edad te empiezas a plantear cosas. Básicamente, la película habla de lo triste que es intentar ser otro para que te acepte la sociedad y de las cosas ridículas que hacemos para ello”. A veces, el esfuerzo heroico de ser el mejor puede resultar triste, así que algunos de los personajes se ven forzados a volver a sus orígenes y hacer autocrítica. Como ejemplo, en el guiño LGTB de la película, uno de los protagonistas decide salir del armario y contarle a su muy conservadora familia que tiene novio desde hace años, y que no está dispuesto a esconderlo en esta segunda oportunidad vital. “Después de enfrentarte cara a cara con la muerte y salir de ahí, todos se vienen muy arriba y quieren ofrecer su mejor versión. Uno quiere dejar de beber, otro quiere pasar más tiempo con su familia, y el personaje gay se da cuenta de que todo esto le ha servido para dar el paso de salir del armario... La verdad es que es uno de los momentos más divertidos”.

El papel de Valls en este film no acaba aquí. Porque cuando se paraba el rodaje, salía del túnel y se ponía el traje de productor –faceta en la que debuta con esta película–. Esta sí es la nueva cara del actor y presentador, tan motivante como complicada de gestionar. “En principio lo he compaginado con bastante estrés, porque aquí, de repente, estaba en el set pendiente de mis frases, pero también de que trajeran los bocadillos a la hora”, confiesa. No parece que vaya a ser una inmersión efímera, porque “le he cogido el gusto a producir y ya estamos fabricando un guion para empezar a buscar financiación y ver si lo levantamos”.

Mientras, continuará sacando sonrisas a todo el que pase por su lado. Y lejos de preocuparle un posible encasillamiento, se muestra feliz. “Buah, estoy encantadísimo de hacer comedia, de hacer reír a la gente. Para mí el premio y el éxito es cuando alguien por la calle me dice ‘qué bien me lo paso por las tardes contigo, estoy pasando una mala época y de repente te veo y me alegras el día”. No obstante, no cierra puertas al cambio de registro. “Lo mismo que te digo una cosa te digo otra, el reto de hacer un drama me pone, por el cambio, la novedad... Pero no por reivindicarme como mejor actor”, afirma. Puestos a pedir, y teniendo en cuenta que pocos formatos le faltan por encabezar, tras un silencio valorativo confiesa: “Me encantaría hacer un late night show rollo Jimmy Fallon, un programa de entrevistas donde repente coges un micrófono y te pones a cantar o te disfrazas. Un programa pegado a la actualidad en el que también pudiera explorar mi faceta más bizarra, eso me gustaría. Un reality me da más pereza de primeras, pero nunca se sabe...”

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