Sandra Barneda: “Es importante que los personajes públicos visibilicemos al colectivo LGTB”

Sandra Barneda ha presentado su última novela, ‘Las hijas del agua’, una historia de mujeres valientes en la que continúa con su mensaje feminista. Y es que ella siempre ha puesto su granito de arena a la hora de luchar por los derechos de la mujer y del colectivo LGTB.

POR: Daniel Ródenas Muñoz

Sandra Barneda hizo doblete durante el día de ayer. Anoche comenzó la nueva edición de Supervivientes –arrasando con más de tres millones de espectadores– en la que repite como presentadora de los debates; pero unas horas antes, la periodista y escritora presentaba su nueva novela en el histórico Palacio de Santoña de Madrid. Las hijas del agua es la nueva entrega de una tetralogía dedicada a las mujeres, e inspirada en los cuatro elementos de la naturaleza: aire, tierra, agua y fuego. “Desde el principio supe que serían cuatro novelas con protagonistas mujeres en las que se vivieran viajes transformadores según el elemento natural, que suceda algo que cambia la vida”. Y aunque es la tercera novela de esta particular saga de mujeres fuertes, es la primera que dedica a su madre, que según confiesa es su primera heroína. “Por casualidades de la vida, la única fotografía que tengo de ella en mi estudio es de su primer viaje fuera de España, en Venecia”. Es precisamente en esta ciudad italiana, aunque en el s. XVIII, donde se desarrolla Las hijas del agua. “Es una historia de mujeres valientes. La historia de aventuras que yo siempre quise leer cuando era adolescente, con espadachines, túneles secretos... Y todo se desarrolla en un contexto histórico en el que la mujer se siente herida porque Rousseau no la incluyó en los Derechos Humanos tras la Revolución Francesa...”. Un laborioso trabajo de documentación que Barneda mezcla con la ficción. “En aquella época las mujeres decidieron quitarse la máscara y dar el golpe. Descubrí que en tres puntos distintos de Europa, y con muy poco tiempo de diferencia, tres mujeres publicaron en Londres, París y Venecia textos de reivindicación de la mujer. Así que pensé que eso de que las mujeres no estamos unidas no es verdad, e inventé una sociedad secreta de mujeres con epicentro en Venecia”.

La publicación de esta historia de mujeres luchadoras coincide con un movimiento feminista que marca un punto y aparte en la sociedad. “Hay una frase al principio de la novela, que pertenece a la primera escritora del s. XIV, Christine de Pizan, y dice ‘Permíteme decirte que lo que tiene que estallar, estallará en su momento’. Es una frase muy actual, porque lo que ha ocurrido es algo que viene de hace muchísimo tiempo... y ha estallado ahora. Este es un nuevo principio donde es toda la sociedad en conjunto la que ve que es injusto que exista desigualdad. Ya no es un tema de mujeres. El único problema es que a veces el ruido hace que el mensaje se desvirtúe y se politice. La igualdad es un tema para todos los partidos políticos, pero que no se deben apropiar”.

Gracias a esta marea violeta potenciada tras el 8M, son muchos los personajes públicos que han mostrado su apoyo o manifestado su ideología a través de las redes sociales. Dentro del colectivo LGTB aún echamos en falta ese apoyo plural que ayude a la visibilización. “Es necesario, pero tampoco se debe criminalizar a aquel que decide no hacerlo, es una decisión personal”. Profesionales como Barneda han puesto su grano de arena –y lo ponen cada día– para lograr dar visibilidad al colectivo LGTB, gracias a hablar abiertamente de su homosexualidad, de su pareja o a defender públicamente los derechos del colectivo. “Es importante que los que estamos en la escena pública actuemos así, aunque tiene un precio. Es una responsabilidad que tenemos, aunque yo no me he sentido nunca ninguna abanderada. Mucha gente me ha dicho que soy un referente desde la normalidad; si es así, bienvenido sea. Pero es que si no me he callado en otros aspectos, ¿por qué iba a hacerlo con el tema de la homosexualidad? España no es solo Madrid, Barcelona, Bilbao o Valencia, son provincias pequeñas en las que aún existe el miedo a decirlo. La excepción siempre molesta y las minorías siempre se quieren aplastar. Parece que tenemos mucho camino hecho, pero aún queda muchísimo por recorrer”.


Más cultura, AQUÍ