24/02/2020

Marlango ahora son dos

15 octubre, 2014
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SHANGAY ⇒ Marlango vuelve a ser dúo como en sus orígenes. ¿En qué echáis de menos a Óscar Ybarra?

LEONOR WATLING ⇒ Sobre todo en lo personal, y ojalá le vaya muy bien. La transformación ha sido gradual, motivada por una decisión vital de Óscar de volver a Chicago. En los directos fue muy raro al principio no contar con su trompeta, porque todavía no queremos llamar a otro trompetista, pero la composición siempre ha sido entre Alejandro y yo, y eso no ha cambiado.

SHANGAY ⇒ ¿Os recuerda esta nueva etapa a vuestro inicios?

ALEJANDRO PELAYO ⇒ No, aunque son momentos en los que estás obligado a repasar y mirar para atrás. En el día a día no hacemos este tipo de ejercicios porque nos agota pensar que han pasado más de diez años. El paso del tiempo te obliga a pelearte contra ese sitio en el que los demás han decidido colocarte, donde se supone que tienes que estar. Óscar se casó, se fue a vivir a Chicago y a nosotros se nos movió el suelo al darnos cuenta de que ya no volvería a los conciertos. Ojalá que nos encontremos de nuevo, pero ahora estamos obligados a reubicarnos. Antes pensaba que Leonor y yo éramos el poli bueno y el poli malo y Óscar el juez de silla, y ahora me doy cuenta de que ni yo soy tan explosivo ni Leonor tan dulce como pensaba. Estamos como si nos acabáramos de mudar de piso, esa es la sensación.

LEONOR ⇒ Más que una mudanza, es que se ha ido uno de casa. Si Marlango fuera un piso compartido, Óscar era el que dejaba la casa guay mientras que yo lo dejaba todo perdido. Afortunadamente, no tenemos nada que ver con quienes éramos en 1998, ahora sabemos lo que nos gusta por convicción, no por oposición.


“AFORTUNADAMENTE, NO TENEMOS NADA QUE VER CON QUIENES ÉRAMOS EN 1998” (LEONOR WATLING)


SHANGAY ⇒ Hasta vuestro look es muy diferente, ¿os habéis contagiado del ambiente hipster de Los Ángeles?

LEONOR ⇒ La ciudad es mucho más hipster de lo que aparece en el disco y el videoclip. De repente haces fotos analógicas, te gustan las Moleskine y te llaman hipster. ¿Pero yo qué te he hecho?

ALEJANDRO ⇒ Si te das una vuelta por Silver Lake en Los Ángeles, allí ya ni emplean la palabra hipster. Allí la gente baja a cenar al restaurante más caro y cool en pijama, con bata y zapatillas, es decir, lo que aquí se ha llamado de toda la vida ser un mamarracho. Me llama la atención que en diferentes partes del planeta sean conceptos muy distintos lo que se entiende por hipster, nunca sabes si es despectivo o apreciativo. Yo no me identifico con ninguno de los looks de mi profesión, a veces leo sobre el look rockero y creo que se deberían llamar directamente mamarrachos también.

¿Qué artistas colaboran en lo nuevo de Marlango? Descúbrelo en la página siguiente

SHANGAY ⇒ Hace años relacionabais Marlango con jazz y blues. ¿Le puede sorprender al fan que colaboréis con, por ejemplo, Bunbury?

LEONOR ⇒ Le puede sorprender que él nos dijera que sí [risas]. Yo siempre lo he sentido muy cercano, como músico es muy cariñoso con el gremio. Desde el primer disco nos ha gustado siempre, y queríamos que se nos ocurriera una canción en la que poder invitar a Enrique.

ALEJANDRO ⇒ A mí lo que me llama la atención es que la gente no nos relacione con él. ¿Por qué no? Cuando llevábamos el 40% de la canción ya teníamos la ilusión de que la cantara Enrique, pero es curioso cómo desde fuera nos dicen que no nos pega nada. Las cosas no siempre son como los demás las ven. Todo ese universo del freak show y el cabaret es una aspiración nuestra a la que nunca llegaremos, como mucho nos quedamos en el pequeño club de jazz lleno de humo donde la música se escucha de fondo. Lees nuestras entrevistas y siempre aparecen más referencias a Twin Peaks que a Ute Lemper, y ahí es cuando pienso “¡me cago en la leche!” [risas].

SHANGAY ⇒ ¿Y eso es culpa de la prensa o del artista?

ALEJANDRO ⇒ Supongo que de las canciones, que son las que dan esa imagen. A nosotros nos gustaría dar un paso más donde la música tuviera más presencia y fuera más contundente, pero no llegamos, nos quedamos en lo lánguido.

LEONOR ⇒ Pero en este disco no, al menos en los directos no somos tan lacios. Sebastián Krys vio muchas cosas de nuestro directo y cuando hablamos con él dejamos claro que queríamos canciones fuertes, con sangre.


“NOS GUSTARÍA QUE NUESTRA MÚSICA TUVIERA MÁS PRESENCIA Y FUERA MÁS CONTUNDENTE, PERO NO LLEGAMOS, NOS QUEDAMOS EN LO LÁNGUIDO” (ALEJANDRO PELAYO)


SHANGAY ⇒ También hay colaboradores reincidentes como Fito Páez.

ALEJANDRO ⇒ Tenemos la suerte de contar con su complicidad. Cuando nos llamó para la primera colaboración nos impresionó mucho, lo recuerdo como cuando tenías un examen importante en unos días. Aquello fue muy importante para nosotros de cara a muchas cosas en el futuro, como el cambio de idioma. Creo que está muy bien buscarte esta clase de compinches, gente que hace lo mismo que tú para hacer una pandilla.

SHANGAY ⇒ Hay otros invitados menos mediáticos pero igualmente latinos, como La Santa Cecilia.

ALEJANDRO ⇒ Son mexicanos de Los Ángeles, y el año pasado ganaron el Grammy revelación a artista latino. Nos los sugirió Sebastián y nos parecieron unos animales. Hacen un folclore mexicano del siglo XXI y en ambos idiomas que nos fascina. Ojalá lleguen a España. Y con su cantante, Marisoul, hemos grabado una versión de ‘Ay, pena, penita, pena’.

SHANGAY ⇒ ¿No encajaba Jorge Drexler en un disco tan latino como este?

LEONOR ⇒ No creo que nadie me lo reproche. Tiene que darlo la canción, y cuando la estás escribiendo o grabando eso se nota enseguida.

¿Quieres ver el vídeo filolésbico de Marlango? Pasa página

Dinero es el primer single de El porvenir, el sexto disco –segundo en castellano– de Marlango, y en su videoclip Leonor Watling se deja seducir por varias mujeres a la vez (y sin mucha resistencia): 

Más música:

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