21/07/2018

Johnny Depp vuelve a sacar su pluma gay

9 abril, 2015
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Nadie le saca mejor partido a los ademanes rimbombantes, las muecas excéntricas, la pose afeminada de dandy –en definitiva, la pluma– que Johnny Depp. Sobre todo si el actor de Eduardo Manostijeras y Cry Baby se mete en la piel de un aristócrata británico en horas bajas y al borde de la bancarrota, muy Visconti.

Lord Charlie Mortdecai, el protagonista de esta comedia de atracos y acción basada en el popular personaje creado por Kyril Bonfiglioli, es un marchante de arte de gusto exquisito pero en serios apuros económicos, un embaucador y maleducado esnob en busca de un gran golpe. Está dispuesto a ayudar a su país en la recuperación de un valioso lienzo de Goya desaparecido, pero su colaboración no es altruista: busca la codiciada pintura porque podría contener el código de una olvidada cuenta bancaria de los nazis.

Depp, fan de las novelas de Bonfiglioli, se puso en manos de su amigo David Koepp para que le dirigiera en esta adaptación que quiere ser una mezcla del humor al más puro estilo Jeeves y Wooster de P.G. Wodehouse con las parodias de las películas de ladrones de guante blanco. “No podía imaginarme a nadie más que a Johnny interpretando a Charlie desde el momento en que lo leí. Johnny tiene un gran talento para interpretar a ese tipo de canallas, esa clase de personaje cobarde pero adorable. Parece haberlo patentado a lo largo de los últimos 15 o 20 años”, cuenta Koepp. Y que lo diga, porque la nómina de vividores plumíferos del actor es amplia y nutrida. Lo dejó claro con Antes que anochezca, lo reafirmó en títulos como Piratas del Caribe, Charlie y la fábrica de chocolate o, más recientemente, Into The Woods, y ahora volvemos a encontrarnos con un excéntrico y amanerado Depp en Mortdecai.

Ataviado con el clásico traje de corte inglés y un bigote imperial –principal motivo de las peleas con su mujer, que interpreta Gwyneth Paltrow–, Mortdecai tendrá que recuperar el cuadro por encargo de un alto mando del MI5 británico, al que da vida Ewan McGregor, pero sin perder en ningún momento la compostura y, por supuesto, sin renunciar a ir hecho un figurín. Chaleco, tirantes, bastón de diseño, originales gemelos, corbatas de seda a juego y zapatos de la famosa casa británica Church’s completan su opulento estilo, a medio camino entre las míticas historias de La pantera rosa y el clásico dandy inglés. Ni siquiera en las secuencias de acción, como el duelo a espada o la persecución en coche por Londres, a Depp se le mueve un milímetro el bigote.

Pero el toque de distinción de Mortdecai no termina ahí. Además de las treinta versiones del bigote que llegó a encargar Joel Harlow –diseñador de maquillaje ganador del Oscar por Star Trek y encargado personal de la caracterización de Depp desde que trabajaran juntos en Piratas del Caribe–, la banda sonora la firman al alimón el compositor Geoff Zanelli y Mark Ronson, el productor más famoso de la escena hipster. De ahí que la música, como las imágenes, invoque ese añejo espíritu a soul de los sesenta.


LA PELÍCULA MORTDECAI SE ESTRENA EL 10 DE ABRIL.

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