15/10/2019

Por qué a Merkel no le gusta el matrimonio gay

27 mayo, 2015
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El pasado 22 de mayo Irlanda sometía a referéndum el matrimonio entre personas del mismo sexo, con uno apoyo mayoritario al ‘sí’, que convertirán este derecho en una realidad, algo que os contábamos en este artículo: Irlanda da el ‘sí quiero’ al matrimonio gay. Ahora, en Alemania miran con envidia a sus vecinos europeos, y el sentimiento por parte de la sociedad de que se están quedando atrás en la evolución de derechos civiles va creciendo.

El ministro de Justicia, el socialdemócrata Heiko Maas, es el primero que se ha hecho eco de este sentir, y reclama la equiparación de derechos entre parejas gays y heterosexuales. Hoy miércoles presentará una reforma que pretende dar mayores ventajas a las uniones civiles entre personas del mismo sexo, con el fin de que estas cada vez vayan acercándose más al término ‘matrimonio’, y a la equiparación total de derechos y obligaciones.

Angela Merkel acepta esta reforma, pero se niega en rotundo a equipararlo con el matrimonio heterosexual y a designarlo con el mismo nombre. La canciller alemana, que hace unos días ha sido nombrada la mujer más poderosa del mundo, por quinto año consecutivo, según la revista Forbes, no está dispuesta a incluir la ley del matrimonio homosexual, al menos mientras ella siga al frente de la locomotora europea.

Las organizaciones LGTB del país también se han pronunciado al respecto. “Nos hemos quedado atrás. No es por la población, que según todas las encuestas defiende el matrimonio gay, sino por los políticos, que se niegan a seguir el ejemplo de los países de nuestro entorno y de otros como Argentina o Sudáfrica”, protesta Klaus Jetz, director de la Federación de Lesbianas y Gays de Alemania.

Las organizaciones LGTB, apoyadas por la oposición, reclaman al Gobierno alemán que cambie su actitud en referencia al la ley del matrimonio gay y los derechos que derivan de esta. Pero Merkel y los líderes del CDU, como el ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, han rechazado este cambio, que según ellos no es acorde al conservadurismo que pretenden ofrecer a la sociedad alemana.

“Es poco realista esperar una ley de matrimonio en esta legislatura”, ha admitido el ministro Maas. En la reforma del ministro de Justicia, al menos se plantea la modificación de 23 leyes y reglamentos, sobre todo en cuestiones lingüísticas que tendrán pocos efectos reales en la equiparación de derechos.

La Ley de uniones civiles para personas del mismo sexo –aprobada por el Gobierno socialdemócrata y verde que lideraba Gerhard Schröder en 2001– fue una de las pioneras en Europa y abrió paso al matrimonio gay en otros países, pero se ha quedado anticuada. Si bien es cierto que las uniones civiles alemanas gozan de casi los mismos derechos que el matrimonio gay de otros países, siempre hay pequeñas diferencias, derechos que derivan del propio término ‘matrimonio’ como son la herencia, la pensión por viudez del cónyuge o la adopción conjunta.  

Si quieres saber más sobre la situación LGTB alemana te aconsejamos que le eches un vistazo a este artículo: Las aventuras de un joven gay en Berlín.

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