20/06/2018

El amor gay también es ciego

15 julio, 2015
800
Léetelo en 11 minutos

Si para cualquier adolescente ya supone toda una odisea encontrar un primer amor correspondido, imaginemos a alguien invidente. Entonces, el miedo al rechazo se multiplica y el desasosiego se convierte en el estado de ánimo oficial.

Eso es lo que le ocurre a Leonardo (Ghilherme Lobo), el protagonista de A primera vistaHoje eu quero voltar sozinho, en su título original–, ópera prima del brasileño Daniel Ribeiro a partir de su propio cortometraje y que, por la naturalidad, el tacto y la cercanía con la que habla del amor adolescente, se hizo con el premio de la crítica Fripesci y el Teddy Award a la mejor película LGTB en la pasada edición de la Berlinale. Porque además de ser ciego, el personaje principal posee otra particularidad: es gay.

Se acerca el final del verano y Leonardo está a punto de vivir un inesperado triángulo amoroso. Al instituto acaba de llegar un alumno nuevo, Gabriel (Fabio Audi), que pronto entablará amistad con él y su mejor amiga, Giovana (Tess Amorim), la persona que más se ocupa de que Leonardo se integre como un estudiante cualquiera y la que mejor le defiende de la intolerancia de sus compañeros. El acercamiento entre los tres parece evolucionar por derroteros diferentes a los de la amistad y, como en todo triángulo, no todos saldrán ganando.

“Tanto la ceguera como la homosexualidad siguen siendo tabúes y objeto de prejuicio en la sociedad. En el cine, aunque la homosexualidad no plantea problemas en cuanto a la creación de un personaje estereotipado, muchas veces se coloca como obstáculo en la trama, lo que significa que es necesario superar prejuicios y demostrar a la sociedad, a los amigos y a la familia que ser gay es normal”, explica el director.


“LEO VIVE LOS MISMOS CONFLICTOS QUE CUALQUIER ADOLESCENTE HETEROSEXUAL: EL PRIMER AMOR, LA ANSIEDAD, EL MIEDO AL PRIMER BESO…”


Y ese es el mayor acierto de A primera vista, la sensibilidad con la que Ribeiro muestra la creciente complicidad entre Leonardo y Gabriel, descargada de cualquier muestra de aflicción y tormento, aunque sus protagonistas tengan que enfrentarse a los prejuicios de terceros. A primera vista describe la homosexualidad, pero no como tema central. La película trata de un chico adolescente que descubre su sexualidad, pero no se centra en su orientación sexual. Sin duda, el hecho de que Leonardo sea gay es un aspecto importante, pero menos importante que la vivencia de su primer amor, sus primeros deseos y todas las experiencias nuevas que trae consigo la adolescencia”.


Daniel Ribeiro es el director de A primera vista. (Foto: Nacho López)

SHANGAY ⇒ ¿Cómo surge la historia?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Lo primero que surgió fue el personaje de Leonardo, un chico ciego que se descubría como gay. El descubrimiento de nuestra sexualidad tiene mucho que ver con el aspecto visual y yo pensaba: ¿cómo es posible que un adolescente ciego, que nunca ha visto a un hombre o una mujer, se sienta atraído por otro hombre? No es que conociera a ningún chico gay y ciego que me inspirara, más bien pensaba todo el rato en mi propia experiencia vital. Recuerdo como algo muy visual la primera vez que me sentí atraído por otra persona y, preguntando a la gente de mi entorno, todos tenían una memoria visual parecida: algún actor o actriz de televisión, algún poster concreto… Lo que me interesaba era centrarme en el carácter universal de la historia, contar que Leo vive las mismas experiencias que todos. De ahí surgió el cortometraje y después el largo, donde ya investigamos un poco más a fondo sobre las dinámicas de las personas ciegas. 

SHANGAY ⇒ ¿Tenías pensado desde el principio que el corto debía convertirse en un largometraje?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Sí, esa era la idea. Quería que este fuera mi primer largometraje, pero no tenía la experiencia suficiente para conseguir los fondos necesarios. La mejor forma fue hacer un cortometraje piloto para conseguir financiación, y como en Brasil la financiación es pública a través del gobierno, mandé el corto Eu Não Quero Voltar Sozinho como una referencia.

¿Por qué A primera vista es una película gay diferente? Pasa página

SHANGAY ⇒ ¿Tu principal obsesión era que la historia fuera lo más natural posible y sin clichés?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Era el objetivo. La mejor forma de hablar sobre el descubrimiento de la sexualidad es tratándola de la manera más normal y eficiente posible. No vi necesario explicar qué es ser gay o por qué el personaje lo es. Es algo natural y Leo vive los mismos conflictos que cualquier adolescente heterosexual: el primer amor, la ansiedad, el miedo al primer beso… Todos nos identificamos con él.

SHANGAY ⇒ De hecho, los personajes no se cuestionan su sexualidad, ni mucho menos se muestran torturados por ella. ¿Es lo que más te molesta de otras películas de temática LGTB con adolescentes?  

DANIEL RIBEIRO ⇒ No me incomoda, porque también forma parte de la realidad gay, que no siempre es fácil. Muchas personas vienen de familias conservadoras y tienen una experiencia más difícil, pero también necesitamos películas que nos hablen de la homosexualidad de una manera natural, y hay pocas con esa visión. Hoy en día, y cada vez más, es una realidad que muchos adolescentes se descubren gays y no lo viven como algo dramático. No rechazo esas películas, son complementarias y reflejo de la diversidad gay. 


“NECESITAMOS PELÍCULAS QUE NOS HABLEN DE LA HOMOSEXUALIDAD DE UNA MANERA NATURAL”


SHANGAY ⇒ A primera vista fue la película escogida por Brasil para viajar a los últimos Oscars. ¿Fue una apuesta arriesgada?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Lo era, pero al mismo tiempo creía que era una película con posibilidades. Cuando llegas a Los Angeles y ves todas esas películas tan buenas y con temáticas tan fuertes te das cuenta de que no hay unas reglas concretas. La cuestión gay en Brasil es importante porque actualmente vivimos un período conservador en lo que a derechos LGTB se refiere, y enviar una película de temática gay represantado al país tenía un importante carácter político.

SHANGAY ⇒ La principal diferencia con el cortometraje original tiene que ver con el final. El de A primera vista es mucho más ejemplarizante, casi divulgativo, frente al sutil y poético del corto.

DANIEL RIBEIRO ⇒ Sabía que la película tenía que incluir un final firme y positivo. Yo tengo una visión optimista del mundo y la película retrata un poco eso. Era importante ese simbolismo con los personajes cogidos de la mano y la cabeza alta ignorando los prejuicios y sin mirar atrás. La respuesta que me llegó del cortometraje en 2010 fue esa, jóvenes que querían un final feliz como algo necesario para contrarrestar precisamente esas otras películas en las que la historia siempre se frustra. 

SHANGAY ⇒ El primer amor gay no siempre suele ser correspondido. Es un clásico que un adolescente gay se enamore de su mejor amigo heterosexual del colegio o instituto. ¿La historia tiene algo de tu experiencia personal?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Sí, en el colegio yo tenía una mejor amiga, llegó un chico nuevo y nos enamoramos. En mi caso fue una experiencia positiva, yo tenía 16 años y nunca llegué a besar a una chica. Aunque no fuera tan fácil como en la película y tuviera mis conflictos, lo viví como algo natural encontrar a otro chico gay, que nos enamoráramos y que juntos descubriéramos el primer amor. Es gracioso, porque me di cuenta de que todo esto tenía que ver con mi vida después de rodar la película. 


“ME DI CUENTA DE QUE TODO ESTO TENÍA QUE VER CON MI VIDA DESPUÉS DE RODAR LA PELÍCULA”


SHANGAY ⇒ ¿Ha ayudado la película a visibilizar al colectivo gay adolescente en las escuelas de Brasil?

DANIEL RIBEIRO ⇒ No lo tengo tan claro. La película funcionó bien en taquilla, pero no fue un gran éxito con millones de espectadores, por lo que no consigo medir muy bien su impacto. Sí a través de Facebook, por ejemplo, donde he notado una respuesta muy positiva de muchos de adolescentes que lo han vivido como algo importante y que les ha ayudado a aceptarse. También por parte de algunos profesores que han proyectado la película en la escuela con una respuesta positiva. Pero no todas las escuelas pueden proyectar una película así sin problemas en Brasil, hay una gran presión y es difícil discutir el tema de la homosexualidad. Al menos el corto se puede ver en YouTube fuera de los canales oficiales, lo que permite que llegue a muchas personas y al menos contribuye a abrir el debate. 

¿Qué supuso ganar el Teddy Award a la mejor película LGTB? Pasa página

SHANGAY ⇒ Al menos, a raíz de la película surgió el movimiento Eu Sou Gay en redes sociales como una especie de It Gets Better a la brasileña. 

DANIEL RIBEIRO ⇒ Sí, lo promovió una amiga mía periodista como respuesta al asesinato homófobo en 2011 de una chica lesbiana a manos del padre y el hermano de su novia. Fue un crimen chocante en Brasil y ella quiso crear un movimiento protolerancia en Twitter y redes sociales bajo el hashtag #EuSouGay, donde miles de personas publicaban sus fotos y vídeos. A pesar de lo conservador de la sociedad brasileña, la respuesta fue contundente. Una de las cosas más bonitas del proyecto fue que todo el mundo aparecía sonriendo en las fotos, lanzando un mensaje positivo, a pesar de lo violento del crimen que lo promovió. Fue algo parecido a lo que acaba de suceder en Estados Unidos con la legalización del matrimonio gay en todo el país, que todo el mundo cambiaba su foto de perfil.


“NO TODAS LAS ESCUELAS PUEDEN PROYECTAR UNA PELÍCULA ASÍ SIN PROBLEMAS EN BRASIL”


SHANGAY ⇒ ¿El Teddy Award de la Berlinale fue clave para la carrera internacional de la película?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Fue algo maravilloso y además con mi primera película. El Teddy supuso el comienzo del éxito. Este es un filme pequeño, sin actores famosos y de una productora independiente, y el premio le dio mucha visibilidad y le abrió puertas ya no solo internacionales, sino también en Brasil, donde salió en todos los medios. Eso es algo esencial para una película de temática LGTB. España es el último país en el que se va a estrenar A primera vista, porque en la mayoría se estrenó el año pasado: Estados Unidos, Hong Kong, Francia, Reino Unido, Polonia… Al final han sido 24 países. Ahora toca ponerse a escribir un próximo proyecto. Es pronto para saber sobre qué, pero siempre trato de que todos tengan personajes gays en situaciones naturales. 

SHANGAY ⇒ La banda sonora incluye a Belle & Sebastian, Arvo Pärt, David Bowie, Schubert… ¿Era importante el aspecto musical de la historia?

DANIEL RIBEIRO ⇒ Sí, tenía claro que Belle & Sebastian tenían que aparecer en la película porque los personajes hablan de ellos. Es una de mis bandas favoritas y recuerdo perfectamente lo bien que me sentí la primera vez que escuché There’s Too Much Love, así que pedimos permiso para usar el tema y no fue difícil, como tampoco lo fue con David Bowie, que fue el tema más fácil de conseguir. Como al protagonista le gusta la música clásica, sabíamos que tenía que haber un equilibro entre la parte más pop de Gabriel y la clásica de Leo, que definimos sobre todo en la parte del montaje. 

SHANGAY ⇒ ¿Cómo se consigue esa naturalidad en el trabajo con los actores?

DANIEL RIBEIRO ⇒ La parte más importante era el casting. Si consigues química entre los actores, ya tienes la mitad del camino recorrido. El primero en aparecer fue Ghilherme y enseguida supimos que tenía todo lo que el personaje necesitaba: rostro nuevo, joven y que interpretaba la ceguera de una manera impresionante y muy intuitiva. Junto a Tess se veía que había mucha química, y con Fabio lo mismo. A mí me gusta mucho ensayar para que los actores se sientan naturales y adapten los diálogos entre ellos.


LA PELÍCULA A PRIMERA VISTA SE ESTRENA EL 17 DE JULIO.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.