22/07/2018

Noriega: “Mi prioridad es ser mejor persona”

4 noviembre, 2015
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Léetelo en 11 minutos

CAZADORA DE PIEL: JUST CAVALLI
CAMISETA: AMERICAN VINTAGE
PANTALÓN: RELIGION

Hace exactamente cinco años, durante la promoción de la película Agnosia, entrevistaba a Eduardo Noriega (Santander, 1973). El titular de aquel encuentro convierte la cara del actor en un poema: “Quiero hacer un musical, una comedia romántica y una serie”. Dicho y hecho. “Me parece muy fuerte. Ten cuidado con lo que deseas porque se puede cumplir”, comenta. En pleno rodaje de la serie La sonata del silencio para TVE, protagoniza en cines una comedia romántica en donde hace sus pinitos como cantante, Los miércoles no existen, en la que también participan María León, Inma Cuesta, Gorka Otxoa y Andrea Duro, entre otros. “Tengo oído, estudié piano y, aunque no podría hacer un musical como Inma, en cine estás protegido”, reconoce. Solo hace falta ver un par de momentos de la película para advertir que salva los muebles más que con nota, y aunque su personaje es el cínico de la película y tenía ganas de hacer reír, “y me río mucho con esta película, mi personaje es el menos cómico de todos”. Tal y como aparece con el primer cambio de la sesión de fotos, su próximo proyecto podría ser una versión latina de El curioso caso de Benjamin Button: está más atractivo que nunca, y parece contar los años para atrás. Se ríe cuando se le comenta en broma que en pocos años estará listo para hacer la primera comunión. “Hago lo que puedo con la alimentación, no abuso del alcohol… pero soy muy goloso, ahí no hay mucho que hacer”, aunque el ritmo de trabajo en esta última temporada también haya tenido mucho que ver. Pero no siempre ha sido así… “Ha habido un momento de crisis largo, una travesía por el desierto en la que me han ofrecido pocas cosas. Por suerte para mí, de vez en cuando surge un proyecto en Francia o Estados Unidos”.

SHANGAY⇒ ¿En esa época las llamadas, más que para trabajar, implicaban que con un nombre como el tuyo encontrarían dinero para levantarla?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Claro, pero creo que ahora mismo no hay ni un solo actor que sea capaz por sí solo de conseguir eso, ni siquiera Javier Bardem. Hay casos muy aislados de nombres que puedan llenar una sala. A mí, solo se me ocurre Ricardo Darín.

SHANGAY⇒ ¿Dani Rovira, quizá?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Dani Rovira todavía es demasiado joven para decir que lleva gente a las salas. Obviamente, lo ha petado tanto que se podría retirar y seguiría siendo el actor más taquillero de la historia del cine español por los siglos de los siglos. Pero yo creo que es un fenómeno de masas que no responde a ninguna lógica, va en contra de la gravedad hacer más taquilla cada semana en vez de al revés. Dani Rovira es un fenómeno que ojalá continúe, pero hay pocos, muy pocos, contados. Existe un público que ha perdido ese gusto por ir al cine, salvo fenómenos. Creo que hemos perdido toda una generación de gente que no ha ido al cine en su vida, que tiene ahora 25 años y que van a ser difíciles de recuperar. Están acostumbrados a otra cosa.

BOMBER: ELEVEN PARIS
CAMISETA: NUDIE JEANS

“No hay ni un solo actor español capaz por sí solo de levantar un proyecto, ni siquiera Javier Bardem”


SHANGAY⇒ Volvamos a esa travesía por el desierto que mencionabas. ¿De qué periodo de tiempo estamos hablando?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Creo que 2013 y 2014, aunque ha coincidido en mi vida personal con la ‘anticrisis’ gracias al nacimiento de un bebé. Y esa coincidencia no ha estado tan mal. Que si me hubiera llamado Netflix para hacer una serie es cuestión de hablar y, quien sabe, nos hubiéramos ido todos para allá, pero mira qué suerte que no me lo he tenido que plantear (risas). Cosas así te hacen poner los pies en la tierra y te dicen lo que es este negocio. Si las grandes estrellas de Hollywood pasan por momentos top maravillosos y otros de bajón, ¿cómo no nos va a pasar a nosotros? Aunque nunca se está preparado para eso.

Noriega habla sobre el éxito y el fracaso, sobre Tesis y el paso del tiempo. Pasa página

JERSEY: LACOSTE
JEANS: G STAR
RELOJ: VICEROY

SHANGAY⇒ ¿Para cuál estás mejor y peor preparado?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Nadie está preparado ni para lo que le ha pasado a Dani Rovira ni para volverse a su casa. Me parece que el chaval tiene mucha cabeza para aguantar eso, y yo creo que no estaría preparado para, en cuestión de meses, ser la persona más famosa y más demandada de esta industria, y que piensen en ti para presentar el Telediario y hasta presentarte a las elecciones. Para mi suerte, lo mío ha sido más progresivo, pero tampoco estaría preparado para lo contrario.

SHANGAY⇒ ¿Quieres decir para darte una buena hostia?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Igual que cuando te piden una foto por la calle y no te dicen ni gracias porque ya la están colgando en Facebook, seguramente el día que no me la pidan me dará rabia también. El ser humano no está preparado para la abundancia ni para la sequía.

SHANGAY⇒ Tu llegada a lo bestia fue gracias a Tesis, de cuyo estreno se acaban de cumplir 20 años… ¿Llevabas la cuenta?
EDUARDO NORIEGA ⇒  Sí, la llevo porque son números redondos. Aunque en mi caso cuento desde aquella pequeña participación que hice en Historias del Kronen, de Montxo Armendáriz. Nunca había estado en un rodaje y pedí ir un día antes para ver qué hacían Jordi Mollá, Juan Diego Botto… Muy motivado cuando llegó mi turno, me preparé para rodar. Y cuando pegaron un claquetazo en mis narices, vi las luces, al cámara, al del foco… y me desconcentré. Ahí fue cuando me dije a mí mismo: “Eduardo, o te tiras o te caes”. Recuerdo perfectamente ese paso adelante. Así que cuento a partir de ahí.


“Nadie está preparado ni para lo que le ha pasado a Dani Rovira ni para irse a casa porque te dejan de llamar”


SHANGAY⇒ ¿Se te ha pasado el tiempo rápido?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Volando. Queda de carca, viejo y hasta pesado, pero es así. Me he prometido a mí mismo no decir nunca a los niños “cómo has crecido, qué alto estás” y esas cosas, como advertir a uno de 20 que el tiempo pasa muy rápido.

SHANGAY⇒ Pero imagino que te has podido parar a pensar en todo lo que te ha pasado.
EDUARDO NORIEGA ⇒ Quizá antes trabajar era una prioridad y, aunque ahora sigue siendo muy importante, también ser mejor persona por encima de todo. Es normal que cuando tienes 20 años seas ambicioso y veas tu trabajo por encima de cualquier cosa, pero hay otras cosas en la vida. Supongo que hay cierta coherencia al margen de todo. Muchas veces he pensado que soy ordenado, racional, metódico… única y exclusivamente para domar al animal que hay dentro. Estoy convencido de que no es otra cosa, que en realidad yo soy todo lo contrario: me empeño en ser racional para calmar a la bestia.

SHANGAY⇒ ¿Hace tiempo que dejaste de ser el más joven del equipo?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Eso me pasó en 2001 con Guerreros. Hasta ahí siempre era el más pequeño para todo. Y desde hace poco también soy mayor que cualquiera de los técnicos. En Tesis, Alejandro era un chavalín como yo, pero dirigiendo. Aunque nunca tuvo que alzar la voz, porque nunca lo necesitó: todo el mundo hacía caso a aquel chico que lo tenía todo tan claro.

TRAJE: ANTONY MORATO
CAMISA: EMIDIO TUCCI
ZAPATOS: JUST CAVALLI

Noriega habla sobre su experiencia en Hollywood, Almodóvar y la boda de Alejandro Amenábar. Pasa página

CAMISA Y PANTALÓN: ORIGINAL PENGUIN
RELOJ: VICEROY

Unos años antes, en 1997, estrenó Abre los ojos, la película que luego Tom Cruise se llevó a Hollywood en 2002 y versionó como Vanilla Sky. Con el tiempo, Eduardo no tiene problema en recordar lo bueno y malo que vio en aquella operación. “Yo tenía mucha curiosidad por ver qué hacían. Joder, era una superproducción de Hollywood inspirada en una peli de Amenábar que yo había tenido la suerte de protagonizar. No pude ir al estreno en Madrid, pero Tom Cruise hizo algo digno de un caballero: salió al escenario y pidió que yo saliese para agradecerme mi trabajo, porque le había resultado inspirador. No tenía necesidad de hacer eso. Pero al margen de eso, la película me decepcionó. Había planos calcados, movimientos y actuaciones calcadas, con la diferencia de que en la suya faltaba alma. Incluso Penélope… no sabría decirte por qué está tan diferente en la versión americana. A veces he pensado que la inocencia y espontaneidad que teníamos nosotros le faltó al proyecto americano, y eso jugó en su contra”. Con el tiempo, Eduardo llegó a Hollywood y rodó con Woody Harrelson y Ben Kingsley (Transsiberian), Dennis Quaid y Sigourney Weaver (En el punto de mira) o el mismísimo Arnold Schwarzenegger (El último desafío). “Yo le llamaba sheriff o gobernador, según el día. Es una marcianada dirigida por un coreano, pero yo quería hacerla por él y por probarme a estar en mitad de una producción de ese calibre. Estaba rodando con Arnold, tenía que agarrarme y, mientras preparábamos la escena, pensaba: ‘Tengo a Terminator cogiéndome del cuello, por favor que alguien me haga una foto porque esto no hay quien se lo crea’. Me llamaron para ser el ayudante de un sheriff en la América profunda, y pensé que había sido un error y no envié la prueba. Pasaron los meses  y pensé que la había cagado, porque no perdía nada, pero me volvieron a llamar para pedirme directamente ser el villano. Es tan inconsciente decir no a una prueba americana como aceptar ser el malo de una película contra este tío. ¡Nadie en su sano juicio pensaría que yo, con este cuerpo, me puedo pegar con semejante armario!”.


“Amenábar estaba como un flan en su boda, y yo me emocioné”


SHANGAY⇒ Tom Cruise fue un señor, pero creo que Almodóvar también ha sido otro…
EDUARDO NORIEGA ⇒ Desde luego. He estado dos veces a punto de rodar con él, en Carne trémula y La mala educación. Estaba preparando Abre los ojos y le dije a Alejandro que Pedro me había llamado. “¡Que sepas que los ensayos son de tal a tal día, y el rodaje no se puede mover!”, me soltó. Y yo pensando que lo primero que iba a hacer era darme la enhorabuena… Es un celo muy natural entre los directores, porque en ese momento yo era solo suyo. Pero no cuajó. Muy elegantemente, Pedro me dijo que no lo tenía claro, al igual que años más tarde cuando probó a medio mundo para travestirlo. Se echó las culpas de sus dudas y fue todo un caballero.

SHANGAY⇒ ¿Eres capaz de mantener esa ilusión en cada trabajo?
EDUARDO NORIEGA ⇒ Mira, valoro siempre el poder trabajar en esto porque cuando estaba en la Escuela de Arte Dramático en 1992 y tanto yo como mis compañeros soñábamos con trabajar, pensaba que cuatro años después, alguno más igual, volvería a Santander, aunque con la tremenda experiencia vital para mí de haber estudiado Arte Dramático. Pero ni por el forro pensaba que nadie me iba a dar la oportunidad de trabajar ni en el teatro ni en el cine. No aspiraba realmente a ser actor profesional, no me lo creía. Cada trabajo que salía, esos primeros cortos con Amenábar y compañía, eran una cosa maravillosa, y procuro siempre que leo un guion, aunque sea para un casting, tener eso en la memoria.

SHANGAY⇒ Hace poco se casó Alejandro. ¿Fue tu primera boda gay?
EDUARDO NORIEGA ⇒
No, ya había ido a alguna otra. Yo es que sinceramente no pienso si es una boda gay o no, para mí es una ceremonia civil, aunque en este caso muy bonita y a la americana. Es un amigo, en ese momento no pensaba en lo que ha significado en mi vida profesional, aunque me emocioné porque estaba su familia, nuestros amigos; les veía a ellos nerviosos como flanes y disfrutando del momento… ¡pero quién soy yo para hablar de la boda de nadie!


FOTOS: ALBERTO SAGUAR
ESTILISMO: JOSÉ HERRERA
MAQUILLAJE Y PELOS: VANESSA MORENO
AYTE. FOTOGRAFÍA: PEDRO URECH
AYTE. ESTILISMO: FRANK JYMZ y FERNANDA MTZ

 

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