18/08/2019

Bibiana Fdez: “Estoy en contra del término trans”

28 enero, 2016
Léetelo en 6 minutos

SHANGAY ⇒  ¿Cómo afrontas esta obra sin Dunia Ayaso?
BIBIANA FERNÁNDEZ
⇒ Su muerte fue un palo para todos, pero quiero creer que Dunia nos ha echado una mano. Estos primeros trabajos que hace Félix en solitario [tiene pendiente de estreno la película El tiempo de los monstruos] suponen enfrentarse a una primera vez, algo que siempre da vértigo y miedo.

SHANGAY ⇒ ¿Qué tal el reencuentro con Manuel Bandera?
BIBIANA FERNÁNDEZ 
⇒ Estoy en la misma tónica que estaba con Loles León en La gran depresión, porque Manuel y yo también somos amigos desde hace más de treinta años. Él fue mi padrino de bodas y yo soy la madrina de su hijo. Vivimos como hermanos, cuando no nos pasamos los veranos compartiendo casa, me cuida a los perros si estoy fuera. Esta es una obra de familia y me alegro, porque lanzarse a una obra así es como hacer de trapecista: dependes de los brazos del otro.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué la gente siempre recurre a ti como su consejera amorosa?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
Porque me ven como alguien que ha amado sin red, lanzándose al vacío. Y nunca me ha salido mal. Haber amado varias veces es un regalo que te da la vida. Hay gente que eso no lo conoce, y que se casa por convencionalismos sociales, por costumbre… Yo no sé qué es la comodidad en una relación, mis mayores cuotas de felicidad siempre han sido en el amor. 


«POSIBLEMENTE EN UN FUTURO ME OPERE TODA Y VUELVA COMO UNA NIÑATA PARA HACER REVISTA»


SHANGAY ⇒ La obra comienza por el final de una pareja (la ruptura y el reencuentro) y continúa de forma inversa hasta el enamoramiento. ¿Es la única manera de garantizar un final feliz?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
Es una rueda, así que puede ser el mismo amor que se reencuentra o el nacimiento de uno nuevo. Porque cuando empiezas una relación, aunque hayan cambiado tus circunstancias, vuelves a creer de la misma manera y siempre cometemos los mismos errores, afortunadamente. Aunque no tenga un final feliz, el amor siempre triunfa porque nos salva. No entiendo mucho el rencor que guardan algunos después de romper, a mí eso no me pasa con las personas a las que he amado, son como un legado emocional.

SHANGAY ⇒ ¿Te juntas con Félix Sabroso en espectáculos de este tipo porque sois unos románticos irredentos o, al contrario, porque estáis desencantados?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
Yo en el amor no soy practicante, pero eso no significa que no crea en él o esté desencantada. Con el tiempo se manifiesta de distintas maneras. Durante años, el amor en pareja fue para mí como una patria y una religión, no concebía la vida sin él. Ahora que estoy sin pareja, me siento extraña, como Bárbara Rey, pero me he dado cuenta de que también se puede ser feliz viviendo sola y amando otras cosas. Ahora le dedico el tiempo al trabajo, los perros, los amigos… A todo lo que dejé de lado en su momento por culpa de la naturaleza fóbica del amor, porque a mí no me caben dos pasiones al mismo tiempo. 

SHANGAY ⇒ Hay un piano en directo y toques de vodevil. Con Dunia queríais recuperar el espíritu de la revista. ¿Esto es lo más cercano a esa idea? 
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
No, en realidad teníamos otro proyecto de revista. Posiblemente en un futuro me opere toda y vuelva como una niñata para hacerla. Esto se parece más al formato musical, a la película On connaît la chanson, de Alain Resnais, donde la música acompaña al texto. Son canciones conocidas, que van desde Alaska a Raphael o boleros sobre la soledad, el aburrimiento, la rutina, el cansancio, el despecho…

¿Qué tal se defiende como cantante? ¿Qué tiene que ver ella con Eurovisión? ¿Por qué no le gusta la palabra ‘trans’? Pasa página


Manuel Bandera y Bibiana Fernández, protagonistas de El amor está en el aire, junto al director Félix Sabroso

SHANGAY ⇒ ¿Y qué tal te defiendes con las canciones?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
¡Hay muchas! Después de esto quiero ir a Eurovisión, ya me siento cantante. Cantar en directo y con un único músico al piano añade dificultad. Manuel está acostumbrado porque ha hecho musicales, a mí me han ayudado más. Menos mal que está nuestro pianista Guillermo González y mi profesora de canto, que nos han ayudado con los tonos y el calentamiento. Ya no pueden enseñarme a cantar, pero sí muchos trucos.

SHANGAY ⇒ ¿Te permites improvisar tanto como en La gran depresión?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
 Ahora mismo somos absolutamente fieles al texto, pero después espero que sí. Lo justo para no traicionar el texto ni la esencia de la función.

SHANGAY ⇒ ¿Es más fácil controlar a Manuel Banderas que a Loles León?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
Loles es incontrolable, y más bien te tenías que dejar controlar, aunque yo tampoco me dejaba… Manuel es más dúctil. Son dos maneras de trabajar distintas y recuerdo con mucho cariño La gran depresión, más allá de los problemas y conflictos que hubiera. Loles seguirá siendo mi amiga sin importar las veces que discutamos. En el futuro, si continuamos vivas, seguiremos peleándonos en armonía.


«DESPUÉS DE ESTO QUIERO IR A EUROVISIÓN, YA ME SIENTO CANTANTE»


SHANGAY ⇒  Transparent, Caitlyn Jenner, Laverne Cox… ¿2015 ha sido un buen año para la visibilidad trans?
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
A mí me gusta que haya visibilidad. En cambio, estoy en contra del término ‘trans’. Si tú preguntas a esos niños y niñas de 4 y 5 años que viven con un cuerpo que no les corresponde cómo se sienten, todos te van a decir que son niños y niñas, porque así se sienten independientemente del órgano sexual que tengan. La palabra ‘trans’ parece que les ubica en otro sitio, y para mí significa tránsito. Evidentemente viven en tránsito, y si son muy pequeños va a ser un tránsito largo, pero ya tienen claro el sexo al que corresponden. Eso es lo único que tengo contra el término. La visibilidad es muy buena porque, más allá de lo que dictan las leyes, la propia sociedad tiene que darse cuenta de que la diferencia, en cualquier camino o dirección, sea en cuestión de religión, sexo o raza, se tiene que aceptar como algo que nos enriquece y no que perjudica. Nadie es bueno o malo por ser negro, transexual o judío. La gente es buena o mala, interesante o no, independientemente de todo eso. Por eso tenemos que explicar que esto ha existido siempre, pero que en otros tiempos las leyes y las religiones no permitían ese desarrollo.

SHANGAY ⇒ Y hace un mes que conocimos el suicidio de Alan, un joven transexual…
BIBIANA FERNÁNDEZ ⇒
Es tremendo. Creo que ahí debe existir un problema de debilidad, porque no todo el mundo vive los problemas de la misma manera. La adolescencia es un territorio muy difícil, bruto y cruel, y el desarrollo de tu identidad sexual es un añadido más, con todos los problemas de acoso que ya genera de por sí.


EL AMOR ESTÁ EN EL AIRE SE REPRESENTA EN EL TEATRO INFANTA ISABEL (C/BARQUILLO, 24) DE MADRID HASTA EL 27 DE MARZO.


Fotos: Jau Fornés

 

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