23/09/2019

C. Tangana: “De macho alfa no tengo nada”

18 mayo, 2016

La mezcla de chulería y sensibilidad que despliega en su música es su gran arma de seducción, y le está dando mucho juego. Sorprende ver lo mucho que sonríe cuando le tienes enfrente, porque en fotos y vídeos suele salir muy serio. “Es lo que me piden”, dice con cierta timidez. Porque sí, parece muy chulo, pero en realidad es el escudo que utiliza este gran tímido.

Tampoco es tan habitual ver a un hiphopero tan conjuntado de Lacoste, la firma que le viste, algo de lo que está muy orgulloso. “Todos suelen ir de Nike”, dice, de nuevo, con una sonrisa pícara. C. Tangana está rompiendo con muchos estereotipos asociados al rap, y sus mensajes están llegando a un público cada vez mayor en un tiempo récord.

2016 es un año clave para Antón Álvarez. Es cuando por fin ha decidido dedicarse al 100% a la música, y cuando confiesa que puede vivir de ella. Si no lo ha hecho antes es “porque estaba cagao, supongo”. Este madrileño, que estudió Filosofía, había trabajado en un Pans & Company, en un call center de Vodafone y, últimamente, en una editorial (“mi primer curro de cuarenta horas semanales”). Siempre los compaginaba con la música, aunque tenía claro que quería centrarse en ella en cuanto pudiera. La repercursión de su reciente mixtape 10/15, en donde utilizó con tino bases de Drake, le allanó el camino. Agotó tres días seguidos en Madrid en febrero, sin apenas necesidad de promoción, y en abril se marchó a actuar por primera vez a México. “Volví flipadísimo de allí”, asegura.


“Parece que los hombres estamos obligados a adoptar una pose de duros todo el rato, y yo paso”


En 2012 fue la primera vez que percibió un reconocimiento importante con su disco LOVE’S. Le superó la situación. “Como lo sacamos nosotros [se refiere al colectivo Agorazein, del que forma parte], fue una trillada ese curro. Publicarlo, hablar con los medios, organizar los bolos, grabar los vídeos, llevar las redes sociales…, me saturé”. Hasta el punto de retirarse del mundanal ruido durante un año. En enero de 2013, se fue a vivir solo y decidió desconectar. “No tenía tele, ni Internet ni nada, a mi bola. Viví de puta madre: entrenando, comiendo bien, viendo a la gente que realmente te quiere y saliendo mucho también. Me sirvió para coger perspectiva y no volverme loco”.

Una vez ha aceptado que su profesión implica una exposición pública, y sabe cómo gestionarla, está dispuesto a comerse el mundo. “No me gusta tanto la atención que despierto, pero entiendo lo que significa estar ahí”. Y cuando ve que le empiezan a llamar cosas como “el nuevo emperador del rap español”, le entra la risa. “De eso nadie se acuerda dentro de dos meses. El emperador… en filetes. Lo agradezco si me lo llaman, me viene bien, así puedo subir mi caché, pero vamos, que no le doy mayor importancia”.

Para disfrutar también incluso las partes del trabajo que menos le gustan, lo que ha decidido es tomárselo como un entretenimiento y buscarle siempre una vuelta a todo lo que hace. “Estoy siempre dispuesto a hacer el imbécil. Como en mis redes sociales, nunca me verás colgar un selfi diciendo ‘Qué buen día hace’. Procuro que se note que siempre estoy jugando”. Y aunque dice que ni mucho menos pretende compararse con ellos, cita a Pharrell Williams y a Kanye West como ejemplos a seguir. “Es gente que hace música distinta todo el rato, pero mantienen el personaje, se reconoce a quien la hace. A eso aspiro yo”.

Su música, con toques de r’n’b y soul, está llegando a gente que de primeras nunca se plantearía escuchar a un rapero, y menos en castellano. Es uno de los logros de un artista que no se identifica con ninguna etiqueta ni tribu concretas, y que aspira a que no se le intente encasillar. “Hago hip-hop y rap porque es lo que conozco, son mi herramientas, empecé haciendo rimas y produciendo hip-hop y he seguido haciéndolo. Si hubiese aprendido a tocar el bajo, sería bajista, y si hubiese crecido escuchando heavy, sería el más heavy. Lo que me interesa es la música, me gusta casi todo”.

Sus influencias de pequeño ya eran variadas. “Mi viejo escuchaba una variante del country algo pochillo y jazz, tenía toda la colección de Blue Note. Y mi vieja escuchaba a Rosario, Kiko Veneno, Los Rodríguez… Desde un principio jugaba con un material sin mucho orden”. Aunque la música negra era la que más le llegaba, y en la que se centró. “A través del rap me metí en el soul y en el disco. Y a través de los samples fui descubriendo indirectamente a Isaac Hayes, The Supremes, Kool & The Gang…”.

Aunque se define ocasionalmente como rapper, confía en que llegue un momento en que esa etiqueta no sea necesaria. “Aspiro a que haya una escena, se llame de música urbana o de tendencia, eso me da igual. Y que nos hagamos con un escenario en festivales como el Primavera Sound y el Sónar, donde ir dando a conocer a nuevos artistas españoles que hacen cosas de un rollo parecido al mío”.


“Sigue habiendo un poso homófobo en el hip-hop, como pasa en la sociedad en general”


Tema a tema, va perfeccionando su propio estilo, al que todavía está dando forma. “Ahora estoy centrado en escribir mis letras y hacer melodías con la voz. Gracias a dios y al autotune, ahora mismo un tío que no sabe cantar tiene ese instrumento. Y ahora estoy muy flipao con eso. Porque lo que más me gusta es el estudio, más que el directo o cantar”. Le encantaría componer para otros artistas, y anda ya en busca de una protegida a la que descubrir y apadrinar. “La estoy buscando desesperadamente. Creo que es el momento de que haya más mujeres en esta escena”. Y si Drake tiene una química especial con Rihanna, atención a la artista con la que C. Tangana querría desarrollar una posible química, “con Leonor Watling. Lo dice sin dudar. “Era mi mito sexual de adolescente. Incluso escuchaba a Marlango, porque me flipaba ella. La descubrí en Mi vida sin mí, y me flipó. Hacer algo con Leonor sería lo máximo, lo que ella quisiera”.

¿Hasta qué punto está dispuesto a utilizar el sexo como reclamo? ¿Nos va a regalar pronto un desnudo integral? ¿Cuál es su actitud ante la homofobia en el hip-hop? Pasa página

Podría firmar con una multinacional, algo a lo que se supone que muchos artistas emergentes aspiran. C. Tangana, no. “No me cierro, pero no me veo firmando por un gran sello. He tenido algunas ofertas, pero ninguna desmesurada. Si llega una que incluya el coche, la casa en la playa y todo eso quizá me lo piense”, dice. Y el formato álbum ahora mismo no le interesa. “Disfruto experimentando en el estudio, probando cosas distinas y colaborando con gente, así que de momento prefiero ir sacando temas. El formato de single con vídeo me mola. Quiero estrenar uno antes del Primavera Sound y ya estoy pensando de qué manera hacerlo”.


“Crear cierto conflicto me parece bueno, lo estás haciendo bien si agitas a la gente”


Hay que tener en cuenta que hablamos de un artista que recientemente estrenó el sensual vídeo de Lo hace conmigo en la web de Interviú. Porque sí, C. Tangana tiene claro que el sexo vende, y su cuerpo también. Y si ya lo lució bastante, en bañador, en el vídeo de Bésame mucho, este directamente se lo pasa en calzoncillos y ejerce de hombre objeto. “Es un ingrediente más que suma”, explica. “Las tías saben jugar muy bien con eso en esta industria y, sobre todo en España, los hombres lo hacen mucho menos. Como me molan las artistas que se convierten en algo ultradeseable por cómo se presentan, yo también lo hago, pero no tanto, porque aún me cuesta, y lo hago con timidez. Lo de quitarme la camiseta aún me da vergüenza”.               

Cualquiera lo diría viéndole en Lo hace conmigo, que quiso que estrenara Interviú precisamente para que quedara aún más claro que ese guiño sexual más explícito estaba más que pensado. “Mucha gente del rap me ha puesto a parir. Probablemente más de uno haya dicho ‘¿qué hace este maricón?’. Haber creado cierto conflicto me parece bueno, lo estás haciendo bien si agitas a la gente”.

A su madre casi le da algo al ver en las redes un anuncio con una foto de su hijo con el logo de la revista especializada en mostrar a personajes populares desnudos. “Se puso de los nervios porque pensó que iba a salir en bolas”, recuerda. Al ver que en el vídeo está todo el rato en calzoncillos, se tranquilizó… ¿Y si Interviú le ofreciese un desnudo integral? “Si viene a cuento, lo hago. Aunque soy pudoroso… Eso sí, antes tendría que dedicarme seis meses a ir al gimnasio y comer bien. Ahora llevo tres meses sin entrenar, la vida del artista…”.

Sí, puede que en ocasiones venda sexo, pero no siempre. También vende sentimientos, porque C. Tangana se aleja del prototipo de rapero que solo habla de lo que siente de cintura para abajo. El madrileño no duda en mostrarse romántico, e incluso vulnerable, si es así como se siente. Lo que necesitamos averiguar es si él es como se muestra o si es una pose que incorpora a su personaje público. Se ríe antes de responder. “Soy así. De macho alfa no tengo nada. Parece que los hombres estamos obligados a adoptar esa pose de duros todo el rato, y yo paso, eso se lo dejo a otros”


“El sexo es un ingrediente más que suma”


En el hip-hop la homofobia ha estado, desgraciadamente, siempre presente, y C. Tangana no cree que se pueda celebrar que ya no lo esté. “En Estados Unidos al menos sí hay una escena queer importante, y gracias a los acercamientos al mundo de la moda también se han traspasado ciertas barreras. Pero sigue habiendo un poso homófobo, como pasa en la sociedad en general. Incluso en mi entorno veo esa homofobia contenida. Igual que el racismo y el machismo también están latentes”.

C. Tangana no pretende luchar contra ellos de un modo directo porque no le gusta la gente que adoctrina, ni le interesa que le intenten meter por la fuerza ninguna ideología. Piensa que con su actitud ante la vida ya demuestra que rechaza el machismo o la homofobia. Y cita a un artista al que admira especialmente por su manera sui generis de romper con estereotipos: Joe Crepúsculo me flipa en ese sentido, cómo normaliza muchas actitudes. Es de mis artistas favoritos de todos los tiempos”.

Va conquistando metas, y la próxima conquista espera que sea en otro continente. “Mi objetivo loco es entrar en Sudamérica. El año que viene volveré a México seguro, pero también me gustaría ir a otros países”. En sus redes sociales ha comprobado que en países como Chile y Colombia ya tiene fans que le esperan, y no quisiera desaprovecharlo. “Con que consigas ser un mindundi allí, entre este mercado y aquellos lo tendría hecho. Podría concentrarme en hacer temas, ya no tendría que moverme más”.


C. TANGANA ACTÚA EL 3 DE JUNIO EN BARCELONA (PRIMAVERA SOUND) Y EL 25 DE JUNIO EN MADRID (MULAFEST).

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.