15/10/2019

10 discos imprescindibles para despedir las vacaciones

16 agosto, 2016

MAXWELL “(BLACK) SUMMERS (NIGHT)” (COLUMBIA/SONY MUSIC)

Ahora que ya no tenemos a Prince entre nosotros, el falsete de Maxwell se ha convertido en un artículo de primera necesidad. Y su nuevo disco, el segundo de una trilogía –que llega siete años después de la primera entrega–, es un esencial de este verano –y del año–. Se prodiga poco, y aunque se le echa de menos en sus largos periodos de silencio, cada nuevo disco de Maxwell viene a confirmar que es uno de los grandes artistas de soul de nuestro tiempo. Si BLACK sonaba más orgánico, en SUMMERS’ carga las tintas en una producción sutilmente electrónica, y las canciones agradecen dicho empaque.

El álbum arranca llevándonos de viaje a la Jamaica en donde Grace Jones concibió sus grandes joyas junto a Chris Blackwell (All The Ways Love Can Feel), y a partir de ese momento se suceden cortes de dub-reggae (The Fall), funk vaporoso (III) e incluso blues diluido (Lake By The Ocean). Maxwell ha cumplido los 40, y abraza –y comparte– su vulnerabilidad con una clase que apabulla (plasmada en cortes como la excelsa Listen Hear). 

El resultado es uno de los grandes discos de r’n’b del año, cuya única pega es que nos hace temer que tengamos que esperar años para que cierre este fructífero ciclo creativo con NIGHTAgustín Gómez Cascales ★★★★☆

BAT FOR LASHES “THE BRIDE” (PARLOPHONE/WARNER MUSIC)

Sigue yendo a lo suyo, construyendo en cada álbum un universo imaginario tan asfixiante como bello, repleto de claroscuros. The Bride es un disco conceptual en el que cuenta la historia de una novia que se queda sola en el altar, porque su novio muere en un accidente de tráfico antes de llegar a la boda. Y esta colección de torch songs no resulta en absoluto deprimente, más bien se revela como una abierta declaración de amor al fallecido, alternando entre el electropop (Sunday Love) y la música de cámara con un toque pastoral (In God’s House). No arriesga en lo musical tanto como en sus interpretaciones vocales, sublimes. De paso, sigue dejando pistas a Lana del Rey para que aprenda. A.G.C. ★★★ 1/2

NICK JONAS “LAST YEAR WAS COMPLICATED” (ISLAND/UNIVERSAL MUSIC)

En ocasiones, una ruptura sentimental inspira un gran disco. A Nick Jonas no, hasta para eso es especial. Le ha quedado un álbum confuso, muy irregular y con muy pocas canciones destacables. Mala señal que todos los –estupendos– singles de su álbum anterior se incluyan como bonus tracks, le hacen flaco favor al repertorio nuevo. Cuando saca a la luz su fragilidad, como en Close o Voodoo, enamora. Cuando se mete en el territorio de los Justins –Bieber y Timberlake–, como en Champagne Problems y Bacon, decepciona. Sí que tuvo mal ojo a la hora de elegir sus nuevas canciones, sí. Esperemos que el año que viene lo tenga mejor. Melanie Trigueros ★★ 1/2

BLOOD ORANGE “FREETOWN SOUND” (DOMINO/MUSIC AS USUAL)

Del mismo modo que Kendrick Lamar marcó un antes y un después en su carrera con To Pimp A Butterfly, Blood Orange hace lo propio con Freetown Sound, un disco absorbente, brillante ejemplo de cómo se puede combinar el activismo y lo arty y sobrevivir en el intento. En este álbum explora sus sentimientos como hombre negro, y cualquiera que se haya sentido alguna vez rechazado por su diferencia podrá identificarse con lo que comparte. ¡Y cómo lo hace! Fusionando synth-pop, r&b y slow disco, y con colaboradoras tan especiales como Empress Off. Ojo a la secuencia AugustineChance – Best To You, de lo mejor del año. A.G.C. ★★★★☆

B.S.O. “ABSOLUTELY FABULOUS” (RHINO/WARNER MUSIC)

La música tiene una importancia primordial en la esperadísima Absolutamente fabulosas, que llegará a España en otoño, y que es una petardada considerable. La banda sonora está a la altura, con clásicos seleccionados de Nancy Sinatra, Eartha Kitt, Françoise Hardy o Serge Gainsbourg, combinados con temas de Jason Derulo, Santigold, Paloma Faith y, por supuesto, la versión de Kylie de This Wheel’s On Fire, que suena en los títulos de crédito finales. La Roux, que aparece en el film, es la única que ha colado dos temas. La pena es que no se haya recuperado para la ocasión la canción que les dedicaron Pet Shop Boys a las ínclitas protagonistas de la serie, ahora película. Habría supuesto un revival fabuloso. Gustavo Van Santos ★★★☆☆

MICHAEL KIWANUKA “LOVE & HATE» (POLYDOR/UNIVERSAL)

En su segundo álbum continúa explorando los matices de un soul vintage que en ocasiones te hace pensar que este disco podría haberse grabado perfectamente en los 70. Arranca con la grandiosidad orquestal de Cold Little Heart, y tras la energía agridulce de Black Man In A White World llegan las verdaderas joyas del álbum, encabezadas por la preciosa Falling. Un disco que rebosa sensibilidad, de un artista con mucho aún que decir. Iván Salcedo ★★★1/2

 

 

THE AVALANCHES “WILDFLOWER” (XL/POPSTOCK!)

16 años después de su mítico debut, regresan, y este second coming es tan agradable como poco sorprendente. De nuevo apuestan por un collage de sonidos y estilos que invita a no quedarse en una primera escucha, lo que se agradece. Aunque la similitud con su primera propuesta en ocasiones hace que su ramalazo vintage suene más démodé que retro. Claro, que cuando dan en la diana, como en Subways, agradeces su regreso, aunque con él hayan acabado con esa aureola de misticismo que tenían. I. S. ★★★☆☆

 

LEWIS TAYLOR “LEWIS TAYLOR” (CAROLINE/ISLAND)


Mucho antes de que llegaran los nuevos niños bonitos del soul electrónico como James Blake o Jamie Woon, Lewis Taylor sentó las bases del sonido actual con un deslumbrante álbum de debut homónimo. Editado en 1997, sorprendió por su sensibilidad y su clase, y casi veinte años después está más que justificado que se reedite con honores de clásico soul. Porque lo es. Con ecos de Stevie Wonder o Scott Walker, Lewis Taylor emociona con canciones de intrincados arreglos, bellas melodías y bajos funkies, siempre en medios tiempos y baladas que engatusan a la primera. Atención a esta edición expandida, que es para disfrutarla de principio a fin sin descanso. Incluye el álbum original remasterizado y una extensa colección de caras b y remixes sin desperdicio. Lo único malo es que cuando terminas de disfrutarlo te preguntas por qué desapareció sin dejar rastro. A.G.C ★★★★☆ 

JACKMASTER “DJ-KICKS” (!K7)

Qué inspirada le ha quedado al DJ escocés su contribución a una serie ya legendaria. Jackmaster logra el milagro de transportarte a una pista sudorosa, y repleta de chulos, de un club, y una vez te engancha, no te suelta. Lo más interesante es que opta por cierta sutilidad en sus mezclas, y por dar a cada tema espacio para respirar. Combina techno y house sin recurrir a grandes clásicos reconocibles ni subidones innecesarios. Manda el ritmo, y Jackmaster sabe cómo controlarlo y mantenerlo para que no haya ni un solo bajón. Prueba a escucharlo sin moverte y comprobarás cómo es imposible. KENNY BEAT. ★★★★☆☆

 

ALA.NI “YOU & I”(ALA.NI)


Nacida en Londres y criada en París, tras años como corista comparte con el mundo su peculiar voz en un primer álbum que supone una curiosa aproximación al jazz clásico desde una perspectiva actual. Se ha dicho de ella que es un cruce entre Julee Cruise, Judy Garland y Minnie Ripperton, y cuando la escuches comprobarás que es la mejor manera de definirla. De momento. Iván Salcedo ★★★☆☆ 

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