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Qué difícil es ser mamá en “Bridget Jones’ Baby”

16 septiembre, 2016
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Cómo he vuelto a acabar aquí?”, se pregunta una Bridget Jones (Renée Zellweger) en pijama al principio de Bridget Jones’ Baby. De noche, frente a un triste cupcake y con el All By Myself de Céline Dion sonando de fondo, se dispone a soplar una vela por su 43º cumpleaños, sola en su pequeño apartamento de Londres. Otra vez. Y ya van… Es algo que no tendría nada de malo de no ser porque en lo más profundo de su ser se esconde el temor a acabar sola después de su ruptura con Mark Darcy (Colin Firth), con el que, por otro lado, no deja de coincidir en el circuito de bodas-bautizos-comuniones de sus amigos más cercanos.    

En Bridget Jones’ Baby, la tercera entrega de la saga inspirada en el personaje creado por Helen Fielding tras los taquillazos El diario de Bridget Jones y Bridget Jones: sobreviviré, Bridget es una exitosa productora ejecutiva de un conocido programa de noticias. A los 40 y con Daniel Cleaver (Hugh Grant) fuera de juego, está soltera de nuevo, se rodea de viejos y nuevos amigos, ha dejado de fumar, ya no bebe tanto Chardonnay, no vive obsesionada con su peso ni las bragas faja y ha sustituido los libros de autoayuda por ensayos políticos. 

Pero todos sus amigos son padres y madres o han comenzado una nueva vida –incluso su amigo gay Tom (James Callis) planea adoptar una niña–, por lo que Bridget ha pasado oficialmente a categoría de SPILF (solterona a la que me quiero tirar) mientras vive centrada en su trabajo. Su vida amorosa da un vuelco cuando, en medio de un festival de música, conoce a Jack (Patrick Dempsey), estadounidense, atractivo, seductor, empresario y dueño de una famosa página web de citas. En definitiva, el hombre que es todo lo que Mr. Darcy no era. 

El problema surge pocos días después de su encuentro, cuando descubre que está embarazada y no sabe cuál de los dos galanes que han (re)entrado en su vida es el padre de la criatura que espera. “Bridget es una optimista nata, además de modesta, y encuentra una pizca de humor siempre que se enfrenta a la adversidad”, explica Renée Zellweger, que retoma aquí sus papel más icónico. “Es tenaz y terca, no acepta la derrota. Su perfecta imperfección la convierte en una persona muy cercana”.

Así que, de la noche a la mañana, Bridget pasa de llevar una larga temporada sin una relación seria a encontrar dos hombres más que dispuestos a ser el padre de su futuro hijo. Vuelve el triángulo amoroso. “Me gusta pensar que es una película de iniciación en un momento más tardío de lo habitual en la vida de la protagonista”, explica la actriz. “A medida que se avanza en la vida, una se da cuenta de que hay un momento en que todo empieza a tener sentido. Este capítulo en la vida de Bridget explora las diferencias entre lo que es la vida imaginada y la realidad que se vive. Me gusta que sea tan real, que le ocurran todas esas cosas. Es fácil empatizar con ella porque está lejos de ser perfecta, pero aun así consigue superar situaciones complicadas. Se niega a rendirse. Siempre se enfrenta a los problemas con una gran dosis de humor”.

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Para sus creadores, lanzarse a por una tercera entrega de las aventuras de Bridget Jones solo tenía sentido si Bridget Jones’ Baby reflejaba, en clave de comedia romántica y sin renunciar a cierto humor negro, a lo que una mujer vive emocional y profesionalmente al traspasar la barrera de los 40. “Después de la primera y segunda entrega, siempre tuvimos la esperanza de que habría un tercer capítulo”, dice la productora Debra Hayward. “Empezamos a hablar de esa posibilidad con Helen, pero llevó unos años desarrollar la historia. Es verdad que tardamos bastante, pero queríamos que fuera perfecta”.

Al final, encontraron en Sharon Maguire, que también se hizo cargo de la primera película, a la directora más indicada. “Sharon conoce el universo de Bridget y a los personajes mejor que la mayoría. Cuando hubo la posibilidad de volver a trabajar con ella, no quisimos dejarla pasar. Entiende cómo funcionan los actores y el guion. No había nadie mejor que ella para esta película”


“Bridget no acepta la derrota. Su perfecta imperfección la convierte en una persona muy cercana”


Y así se gestó la historia, a partir de un guion coescrito por Helen Fielding, Dan Mazer y Emma Thompson, que se incorpora también como protagonista en el papel de la doctora Rawlings, la mejor cómplice que Bridget podría encontrar para el juego de equívocos con estos dos posibles padres. “Buscábamos a un guionista que nos echara una mano y nos pareció la persona idónea. Hizo un trabajo estupendo y aprovechó para crear el personaje de la Dra. Rawlings. Fue entonces cuando le dijimos que solo ella podía interpretarla, y está absolutamente genial en el papel”.

Con sus defectos, Bridget Jones dista mucho de ser una heroína feminista, pero cuando el mundo la conoció a sus 32 años y con casi 60 kilos, numerosos solteros de todo el mundo se dieron cuenta de que no eran los únicos con derecho a tener ambiciones e inseguridades. Y de que la obsesión por las calorías y el maquillaje, la depilación y los conflictos del corazón también son compatibles con una carrera en televisión.

A pesar de su éxito profesional, en esta tercera entrega Bridget Jones sigue siendo encantadoramente torpe. “Todos hemos tenido esperanzas y todos hemos sufrido decepciones. Pero Bridget consigue perseverar, a pesar de circunstancias muy negativas, y eso inspira”, dice Renée Zellweger. “Pasa por las mismas desdichas que todos nosotros. Sobre todo en sus momentos íntimos es muy fácil conectar con ella. Ser torpe es algo natural en mí, me pregunto por qué será”, dice la actriz, riendo. “Y me lo paso realmente bien con las torpezas descritas en el guion, sobre todo con Sharon escondida detrás de una esquina, sugiriéndome a gritos cómo puedo ser aún más torpe”.        

No es el único momento de patetismo en el que la oscarizada actriz demuestra su vis cómica. La manera que tiene de conocer a Jack –rebozada en barro–, la borrachera en el festival de música o la entrada al hospital a través de una ridícula puerta giratoria son algunos de los momentos más cómicos de la cinta. Todo ello aderezado con una banda sonora marca de la casa que incluye algunos de los mayores éxitos del momento del pop inglés –de Ellie Goulding a Years & Years pasando por Adele, Lily Allen o Sister Sledge– y con flashbacks oportunos que nos recuerdan que todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos sido Bridget Jones. 


LA PELÍCULA BRIDGET JONES’ BABY SE ESTRENA EL 16 DE SEPTIEMBRE.

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