08/08/2020

Fernando Grande-Marlaska: “Siempre fui consciente de ser gay”

21 septiembre, 2016

La salida del armario de Fernando Grande-Marlaska en una entrevista concecida a El País hace unos años copó titulares y titulares y le llevó a obtener el Premio Shangay 2010. Ahora, el actual vocal del Consejo General del Poder Judicial y presidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional acaba de publicar un libro, Ni pena, ni miedo (Editorial Ariel) en el que recuerda sus vivencias: “Mi madre estuvo quince días en la cama cuando le dije que era gay”, confiesa el juez en la revista AR en una entrevista de Pablo Aragón.

Grande-Marlaska es uno de los personajes públicos más respetados de España. La naturalidad con la que hizo pública su homosexualidad está plasmada en este relato autobiográfico: “Tenía totalmente asumida mi condición, pero no solo yo personalmente, sino también mi alrededor. Lo que yo llamo ‘la travesía del desierto’, ese momento de descolocación personal, ya había pasado. Creo que la entrevista fue un regalo, en cierta medida. Cuando ya tienes todo superado y te ofrecen una entrevista con una gran periodista, es un regalo”, confiesa en AR cuando le preguntan por cómo vivió el momento en el que confesó públicamente a Rosa Montero que era gay en la entrevista de El País.

También analiza la situación actual que se vive en España sobre los prejucios por ser gay: “Sigue habiédolos, pero cada vez menos. Los prejuicios han existido siempre y siguen existiendo en la actualidad, pero porque a la sociedad le ha gustado más un tipo de gay o un tipo de lesbiana. A la sociedad de hoy en día le da más miedo un gay médico, bombero o futbolista de primera división que lo que tienen interiorizado: el modelo clásico de hombre con pluma que se dedica al espectáculo, más mujer que hombre. Y en el caso de las lesbianas pasa igual: resulta más fácil aceptar a la mujer camionera con apariencia de hombre”.

Ante la pregunta de si siempre fue consciente de su identidad sexual, su respuesta es la siguiente: “Sí. Cuando eres un preadolescente intentas obviarlo, intentas pasar por alto esos sentimientos o atracciones. Y con 17 o 18 años empiezas a intentar reprimirlo”.

Sobre lo que cuenta en Ni pena, ni miedo de que cuando le dijo a su madre que era gay, ésta estuvo 15 días en la cama, confiesa en la entrevista: “Yo creo que para ella fue un trauma. Con el tiempo, cuando lo he reflexionado con cierta frialdad, he llegado a la conclusión de que ella tenía miedo a los prejuicios sociales y a lo que me podían hacer a mí. Pensaba que mi orientación podía enfrentarme a la sociedad, que me podía hacer la vida más difícil. Como si yo estuviese en un precipicio y ella no pudiese evitar que yo cayese. Esos quince días estuve fuerte, entendí que su reacción era aguda y no podía durar mucho tiempo. Iba siempre a la hora del café y sentí que era mi penitencia. Hasta que dejé de ir. Ella al final se levantó de la cama, y tras unos desencuentros, sentí que la relación se había suspendido. Me vi privado de mi madre y, en consecuencia, de mis hermanas y de mis sobrinas. Viví un auténtico castigo por ser como era. Todo esto acabó construyendo quien soy: fue un punto de inflexión en mi vida afectiva. Ya no pido nada en mis relaciones personales, porque no quiero llevarme batacazos”.

En la entrevista, el juez también habla de su marido, Gorka: “Me complementa, y aunque le fastidien mucho cosas mías, defiende que haga lo que yo pienso en cada momento. No me intenta modificar en mi comportamiento. Eso es lo que más valoro”. Y cuando Pablo Aragón le pregunta si quieren tener hijos, esta es su respuesta: “Sí, pero ya a estas alturas es difícil, y la pareja también debe querer”.


Fernando Grande-Marlaska con su íntima amiga Ana Rosa Quintana, en cuya revista se ha confesado con motivo de la publicación del libro Ni pena, ni miedo.
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Shangay

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