24/05/2018

Chino Darín, así es el guapo oficial de ‘La Reina de España’

25 noviembre, 2016
40
Léetelo en 13 minutos

Jersey REPLAY
Pantalón PAL ZILERI
Chaqueta LOEWE
Cinturón AERONÁUTICA MILITARE
Pulsera LOUIS VUITTON
Anillo UNO DE 50

Tiene un aire medidamente dejado que le aporta un toque sofisticado. Parece contradictorio pero no lo es. Bautizado como Ricardo Darín, se convirtió en Chino de forma muy paulatina en su Argentina natal. Primero fue su padre, seguramente el actor más importante que ha dado Buenos Aires desde finales del siglo pasado, el que comenzó a llamar a su hijo Chinito por culpa de esa mirada rasgada que empezó a volver locas a las chicas desde que era pequeño. Pronto empezó a jugar al fútbol, donde sus compañeros oyeron a su padre decírselo desde las gradas. Pero claro, ya más que Chinito era Chino, la edad hace que los diminutivos también vayan creciendo. Luego llegaron los compañeros del colegio, que se lo escucharon a sus amigos en el terreno de juego.

Y a partir de ahí se fue dispersando hasta convertirse en Chino Darín, uno de los actores jóvenes con más proyección del momento. Tras media docena de series en las que intervino en Argentina la casualidad hizo que dos ofertas de trabajo en España le hicieran cruzar el charco. Y qué ofertas: protagonizar la serie La embajada en Antena 3, donde conquistaba a los personajes de Belén Rueda y Úrsula Corberó, madre e hija en la ficción; volver loca en la pantalla grande a Penélope Cruz en La Reina de España, la película que ha rodado Fernando Trueba y que estrena el 25 de noviembre como segunda parte de La niña de tus ojos dieciocho años después; y ya rueda en Barcelona Las leyes de la termodinámica con Berta Vázquez, Irene Escolar y el modelo Juan Betancourt. En todos estos trabajos funciona ese punto de la elegancia no estudiada que le aporta un físico generoso y, sobre todo, esa mirada que le sirvió a su padre para rebautizarle a los pocos años de edad.


SHANGAY ⇒ Imagino que Ricardo Darín tampoco era una buena elección como nombre artístico…
CHINO DARÍN ⇒ Bueno, el nombre Ricardo Darín ha dado muy buenos frutos hasta ahora…

SHANGAY  ⇒ ¿Pero habrías salido a la palestra con tu verdadero nombre?
CHINO DARÍN  Sí, es cierto que sería un poco… Los motes no los eliges, pero sí puedes adoptarlos y hacerlos propios. En este caso lo que sucedió fue curioso: mi primer trabajo en el cine fue en el área de producción de El secreto de sus ojos (título protagonizado por su padre que ganó el Oscar a la mejor película extranjera) y cuando terminamos, a punto de estrenar la película, estaban montando los títulos de crédito y me preguntaron cómo quería aparecer. Les dije ‘Chino’, porque visualicé que Ricardo Darín apareciendo como protagonista y ayudante de producción era un poco ridículo. Y ya me quedé con eso. Todo el mundo me llama así, yo creo que incluso entre mis íntimos amigos puedes encontrar varios que no saben mi nombre real.

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SHANGAY ⇒ O sea, que tu primera intención no era ser actor…
CHINO DARÍN ⇒ Diría que desarrollé un anticuerpo para no serlo, me costaba mucho verme en la interpretación en particular, muy probablemente por la exposición pública que conlleva (su padre es conocido en Argentina desde que tenía 18 años). Sí sabía que había algo que me atraía de todo ese mundo, sin tenerlo muy en claro, pero lo primero que hice fue irme hacia el lugar exactamente opuesto: me matriculé en Ingeniería Industrial. Me gustaban las ciencias duras y además podía hacer mi propio camino, sin precedentes ni ningún ojo crítico. Pero no era lo que me llamaba realmente, me di cuenta pronto que no iba a ser ingeniero en mi puta vida. Así que fui pisando cáscaras de huevo hasta donde estoy: primero dirección de cine, luego un taller de teatro…


 “Una de mis premisas para trabajar era no liarme con gente del trabajo. Evidentemente, las leyes están para romperse también”


SHANGAY ⇒ ¿La fama de tu padre te provocaba rechazo?
CHINO DARÍN ⇒ Cuando era chico no entendía por qué todo el mundo interceptaba a mi padre, porque esa era la verdad de cómo yo lo vivía: en cualquier cosa que fuéramos a hacer siempre había alguien que se cruzaba en el camino y dificultaba pasear, ir a jugar al fútbol o lo que fuera. Y después lo viví con mi hermana, que era más chica que yo y notaba que se la invadía. Yo tendría seis años, mi hermana dos, y la gente se metía dentro del cochecito a agarrarle los cachetes. Parece que a veces la situación se desmadra, y eso no quiere decir que uno sea desagradecido con la profesión y con el público. Pero era algo a tener en cuenta, porque siendo niño se vive más violentamente; uno no termina de tener noción de qué es ficción y qué es realidad; hasta qué punto dos personas se conocen o no, porque hay gente que se altera mucho.

SHANGAY ⇒ Y entonces, ¿por qué te animaste a actuar?
CHINO DARÍN ⇒ Me gustan los personajes, disfruto, aprendo, me cuestiono cosas de la vida gracias al cine y a actores maravillosos que te tocan la fibra interna y llegan. Y soy muy cinéfilo, siempre me apasionó. Empecé a estudiar teatro para desarrollar algo de todo esto, o por lo menos investigar, sin el objetivo de ser actor profesional, solo quería saber qué pasaba ahí. Todo empezó con bastantes resguardos, porque era consciente de una especie de visión ajena que había respecto a mí: por ser el hijo de mi padre tenía algo que demostrar. Yo no pretendo seguir los mismos pasos que él ni ser mejor ni peor, simplemente hacer lo mío y punto.

SHANGAY ⇒ Pero solo pretenderlo ya es una presión mayúscula…
CHINO DARÍN ⇒ Todo el mundo vive con sus propias presiones, y siempre es la máxima que puede soportar. Cada uno tiene sus propios fantasmas y a veces se puede creer que es una nimiedad, pero uno lo vive como si fuese el infierno. Me daba un vértigo muy importante esto de exponerme a una crítica.

SHANGAY ⇒ Pues para tener esos miedos, te embarcaste nada más empezar en una película, Muerte en Buenos Aires, con unas escenas de sexo muy potentes…
CHINO DARÍN ⇒ Eran unas escenas un poco subidas de tono, con un leve guiño al ambiente gay nocturno de los años 80 en Buenos Aires. El sexo está en cualquier proyecto, en el más serio y dramático o en una comedia. Eso nunca me preocupó, porque ahí estás jugando con sus propios límites. Mis problemas con la exposición son como persona, no cuando estoy haciendo un personaje.

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Chaqueta EMIDIO TUCCI
Camiseta LEVI’S
Pantalón DSQUARED2
Bolso LOUIS VUITTON 
Gafas SWATCH

SHANGAY ⇒ ¿Qué grandes diferencias has encontrado entre Argentina y España?
CHINO DARÍN ⇒ Argentina es un país muy pero muy caótico, bastante salvaje en un montón de sentidos; es raro porque es un país muy rebuscado, por un lado, y a la vez muy primitivo por otro. Es un país de claroscuros permanentes, donde las diferencias sociales son muy amplias, donde hay todo un sector de la población que está muy postergado y todo un sector lleno de privilegios. En Europa no se termina de palpar tanto a pesar de las crisis, al menos ahora, supongo que habrá habido momentos bastante más jodidos. Pero a mí me encanta esa violencia, te mantiene siempre en alerta, como si pudieras salir disparado en cualquier momento y reventarte contra una pared. Es mi sensación.

SHANGAY ⇒ Entonces, a ti Madrid te parecerá un remanso de paz…
CHINO DARÍN ⇒ Es que parece que todo el mundo anduviera paseando y no camino al trabajo, y eso que se supone que Madrid es la ciudad con más movimiento y loca de España. Te sientas en Madrid en una plaza a tomar algo de repente y tienes la sensación de estar en tu sitio y prestar atención. En Buenos Aires te ves forzado a estar atento y pendiente de dónde está la salida, casi que no le puedes dedicar atención a nada en su justa medida.


Chaqueta de piel GIVENCHY

SHANGAY ⇒ Aunque La Reina de España se estrene ahora, tengo entendido que la película y la serie La embajada te llegaron a la vez.
CHINO DARÍN ⇒ Yo hice el año pasado una serie con bastante repercusión en Argentina, Historia de un clan, que habían visto los productores de Bambú, y me llamaron para una prueba de cámara. Casualmente yo estaba en Madrid viendo a mi padre, que estaba aquí haciendo teatro y ya había quedado con Fernando Trueba, al que conozco porque trabajó con mi padre hace mucho tiempo. Siempre tuvo claro que mi personaje en la película podía hacerlo yo. Y casi no puedo hacer una cosa por la otra. La Reina de España era mi prioridad: porque son amigos, porque es Fernando y porque soy fanático de La niña de tus ojos y me hacía ilusión formar parte del proyecto. Pero como hubo un retraso en el rodaje, pude hacer las dos cosas. Pedí en La embajada como única condición que no interfiriera con el rodaje de la película. Y digamos que fue así.


“Si hay química con tu pareja en la ficción, bien, y si no se genera, hay que currárselo para que exista”


SHANGAY ⇒ ¿Sientes que necesitas vivir en una ciudad como centro de operaciones?
CHINO DARÍN ⇒ Yo no necesito nada, vivo con una mochila de supervivencia por cualquier cosa que pueda pasar, y así estar preparado para lo que venga. Soy un tipo que no planeo mucho a futuro, trato de improvisar con las cartas que van saliendo del mazo y, en función de eso, tampoco me genero demasiadas expectativas de qué es lo que podría pasar a futuro ni dónde me gustaría estar. Estoy en un periodo medio nómada donde no puedo decir “mi casa es Buenos Aires”. Tengo todo allí, pero Madrid me ha recibido muy bien, me ha dado muchas satisfacciones, me resulta una ciudad muy atractiva y, a día de hoy, es donde tengo trabajo. Así que he decidido apostar por eso, aunque el año que viene rodaré en Uruguay y tengo una película pendiente en Argentina que no me quiero perder por nada del mundo. Si llevo viviendo los últimos nueve meses en Madrid es porque tuve trabajo los últimos nueve meses en Madrid.

SHANGAY ⇒ Bueno, trabajo… y algo más.
CHINO DARÍN ⇒ Por supuesto que ahora tengo una situación amorosa que tira más que nada (lleva saliendo con la actriz Úrsula Corberó desde que se conocieron en el rodaje de La embajada) y que va a hacer que a la hora de tomar decisiones entre una cosa y la otra elija estar en armonía con mi pareja. Pero, no, no puedo decir que resido en Madrid.

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Abrigo LOVE MOSCHINO
Anillo UNO DE 50

SHANGAY ⇒ Pero lo mejor que te ha pasado en España tiene nombre de mujer…
CHINO DARÍN ⇒ Sí, Úrsula.

SHANGAY ⇒ Después de haber tenido una novia actriz en Argentina, te prometiste no volver a enamorarte de otra porque dos actores suman mucha intensidad junta…
CHINO DARÍN ⇒ Fue solo un pensamiento, pero sí, fue una lección para mí y para cualquiera: no hay que ser prejuicioso ante nada, con nadie, nunca, con ningún motivo; los prejuicios no sirven para nada. Tampoco es que yo creyera que las actrices eran de una forma u otra, fue una situación en particular y dije eso que demoniza a un sector de la población. Tengo amigos actores, y a la vez los detesto a veces. Es como todo el mundo, uno no puede decir que le gustan los economistas, por ejemplo; por ahí conoces un economista que te cae genial y otro que lo agarrarías y lo ahorcarías en una plaza pública.

SHANGAY ⇒ Cuando un actor rueda una historia de amor con una actriz, como tú con Úrsula, ¿cabe la duda al principio de si quien está sintiendo cosas es Chino Darín o su personaje?
CHINO DARÍN ⇒ En mi caso nunca. Yo soy un actor al que le dicen “corten” y vuelvo a ser el Chino en un segundo. Hay actores que se llevan ese bagaje, pero no es mi caso: sé discernir perfectamente entre una cosa y la otra, y sé darme cuenta de lo que me pasa a mí y de lo que le pasa al personaje. Es más: una de mis premisas para trabajar era no liarme con gente del trabajo. Evidentemente, las leyes están para romperse también. Es la primera vez que me ha pasado algo así.


Camiseta AERONÁUTICA MILITARE
Pantalón CALVIN KLEIN JEANS
Chaqueta PAL ZILERI
Botas CALVIN KLEIN
Collar, anillo y pulsera UNO DE 50

SHANGAY ⇒ En La Reina de España es evidente que hay química entre Penélope y tú…
CHINO DARÍN ⇒ Pues la conocí una semana antes de rodar, en una comida provocada ya que íbamos a trabajar juntos. No me preocupaba la química. Esta es una profesión que tiene mucha mística o ninguna. Si me personaje se tiene que enamorar de quien sea, llámese Penélope Cruz o la señora de la esquina que te cae fatal, se hace y listo. Si existe, bien, y si esa química natural no existe hay que generarla, currárselo para que exista. Por suerte me tocó con Penélope: no necesito que nadie me explique nada, la conozco en todas sus películas y sé que te saca el aliento con que solo se crucen las miradas. Hay grandes películas en las que ves a los dos actores y crees que se deben haber enamorado y casado después, y resulta que se han llevado como el culo durante todo el rodaje. Esa chispa que uno ve y que considera amor, en realidad es que se quieren agarrar de los pelos y matarse… Todo se reinterpreta con la tercera mirada del espectador.

SHANGAY ⇒ ¿Te consideras un seductor natural? 
CHINO DARÍN ⇒ No estoy muy seguro. Sí creo que la gente responde a estímulos y a energías y que, si uno es juguetón en ese sentido, logra acción y reacción, para bien o para mal, porque a veces te puede salir el tiro por la culata. A mí me gustan los desafíos.

¿Un vistazo a las fotos más sexys del reportaje? Pasa página


Camiseta NUDIE JEANS
Pantalón ORIGINAL PENGUIN
Cinturón AERONÁUTICA MILITARE
Botas PANAMA JACK
Mochila FURLA
Jersey Z ZEGNA

Bomber ORIGINAL BOMBERS
Collar UNO DE 50

FOTOS: DANNIEL ROJAS
ESTILISMO: ARTURO ARGÜELLES
MAQUILLAJE Y PELOS: MARA FERVI (N.Y.C. BY TALENTS)
EDICIÓN DIGITAL: RUBÉN VALLEJO

LA REINA DE ESPAÑA SE PROYECTA YA EN CINES.

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