27/05/2018

Barei: “Voy a estar muy involucrada en el Orgullo gay de Torremolinos”

13 diciembre, 2016
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Barei posa en la playa de la Carihuela

Ha sido muy fuerte su viaje eurovisivo, en el sentido literal y metafórico. Desde que Barei fue seleccionada para representar a España en Eurovisión, su vida dio un giro de 180 grados, y su último año ha sido de locura. Lo recuerda en Torremolinos, nada menos, disfrutando de uno de sus escasos días de descanso este otoño. Barei ama el mar y los destinos playeros, y curiosamente nunca había estado en este idílico lugar de la costa malagueña, que la ha hechizado a la primera. “En Málaga sí he estado infinidad de veces; la última, actuando en su Orgullo en La Malagueta el verano pasado, precisamente”.

Sabe que Torremolinos es un destino gay clave y, dada su relación con el ambiente gay, se sintió en casa desde el momento en que lo pisó. “Voy a estar muy involucrada en el Orgullo del año que viene en Torremolinos, así que esta es una oportunidad muy especial para descubrir la ciudad. Estoy preparando muchas sorpresas para el Orgullo del año que viene…”, avanza misteriosa.

Si algo le gusta a Barei es comer (“es mi hobby preferido, más que la música, más que bailar, más que viajar”, confiesa), así que la felicidad ya fue plena cuando vio el buen tiempo que se disfruta en Torremolinos casi todo el año y que iba a poder degustar algunas de las exquisiteces que cautivan tanto a los locales como a los turistas. “¡Menudas coquinas nos hemos comido!”, afirma encantada. “¡Y qué tortitas de camarones! Y eso que a mí los rebozados no me sientan bien… He comido demasiado, pero que me quiten lo bailao.    


Bomber y pantalón NAUGHTY DOG
Barei posa en el antiguo Molino de Inca

Nadie le puede quitar lo bailao en el último año, que ha sido mucho. Y lo que ha viajado. “Antes viajaba por placer, no tanto por trabajo. Sí, grabé mi primer disco en Miami, pero fue algo puntual. Ahora viajo mucho por trabajo, ya como Barei, y es una gozada”. Aunque no todos los viajes resultaron placenteros, porque tuvo un gran susto cuando, durante la promoción previa a la final del festival de Eurovisión del 14 de mayo, se enfrentó a unas turbulencias horribles en un vuelo de Riga a Moscú. “Mira que nunca me ha dado miedo volar, pero ese día pensé que no lo contaba…”. Días después leyó un titular en su boca que decía “Eurovisión casi me mata”. Se ríe al recordarlo. “Nunca había visto turbulencias así, y desde entonces sí tengo más respeto a los aviones”. Pero eso no quiere decir que evite volar. “Si es que me encantan hasta los aeropuertos. Me doy paseos, compro, escribo cosas, me dedico a observar…”.

En su tour preeurovisivo también estuvo en Londres, Kiev o Ámsterdam, y Berlín y Colonia fueron los primeros destinos internacionales que visitó para actuar tras Eurovisión. El verano pasado estuvo otra vez en Estocolmo y Ámsterdam, de nuevo en celebraciones del Orgullo LGTB. “El apoyo gay ha sido fundamental para que haya podido seguir viajando con mi música a pesar del puesto en Eurovisión, me ha ayudado mucho. Ese apoyo incondicional lo he cogido con los brazos bien abiertos”.

Su paso por el Orgullo de Ámsterdam lo disfrutó especialmente, porque durante el desfile aprovechó para conocer mejor la ciudad. “Como el desfile se realiza en los canales, pasé una tarde en barco descubriéndola mientras curraba, doble lujo”. También ha estado recientemente en Berlín y Colonia, y sueña ya con lo que está por llegar en 2017. “Voy a ir a China. Iré varias veces a lo largo del año, en calidad de influencer, invitada por el Gobierno. Va a ser un intercambio cultural para potenciar el turismo entre España y China. Irán actores como Fernando Tejero y Dafne Fernández, músicos como Porta y yo, bloggers, cocineros como Alberto Chicote… Va a ser muy divertido”.

Entre tortita y tortita, recuerda la impresionante experiencia que supuso representar a España en Eurovisión con Say Yay. “Fue todo muy positivo. Salvo el disgusto que me llevé la noche de la final por la posición que obtuve. Me hubiera encantado traerme un buen puesto, y no pudo ser”. Confiesa que pensó que a la vuelta a España le iban a llover palos de todas partes, y la sorpresa fue mayúscula al ver que no. “Me cayeron un montón de abrazos y muchísimo cariño. No me esperaba que me recibieran con los brazos abiertos. Incluso los haters me mandaron mensajes de apoyo. Sentí que la gente empatizaba conmigo. Así que no puedo estar más agradecida de que la gente valorara el trabajo por encima del número”.


Barei, ante el Molino de Inca

Lloró, y mucho, la noche del 14 de mayo. “Empecé a llorar en la rueda de prensa que hubo justo al terminar el festival. No sabía exactamente en qué puesto había quedado al final, pero solo me salía pedir perdón”. Si lucía un enorme número 3 en el modelo escogido para actuar, una vez se le pasó el berrinche intentó pensar en positivo: “Terminamos en el puesto 3 de las más escuchadas entre las 42 canciones que competían, ¡a lo mejor la señal era esa!”. El único punto negro, comprobar que sus indicaciones coreográficas, que durante tres meses había estado preparando con creadores italianos nunca llegaron a los organizadores del festival. “No quise montar un pollo, pero era muy fuerte. Federico [Llano, el jefe de delegación de TVE] nunca mandó el pdf con sesenta y tantas páginas que le dimos, pero como una vez volvimos ya no volví a verle, ni lo hablamos”.


Barei quedó fascinada por el Pourquoi Pas?, el primer bar gay de Torremolinos, que se mantiene exactamente igual que en 1968, cuando abrió

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Chaleco, camiseta y pantalón LOLITAS&L
Barei posa ante la impresionante Casa de los Navajas

Say Yay es para siempre parte fundamental de su vida, y de la de otra mucha gente. Mientras disfrutaba en el bar Pourquoi Pas? de Torremolinos, y a la vez se preparaba para posar, comentaba feliz: “Los encargados me acaban de decir que lo bueno es que mucha gente pide la canción porque le gusta, sin más, sin pensar ya que participó en Eurovisión”. Eso le halaga, al igual que los números que genera el tema, que siguen creciendo. “Nunca me habría imaginado que llegaría a 10 millones de plays en Spotify. Pero lo cierto es que cuando Rubén [Villanueva, su productor y pareja] y yo la compusimos, lo que buscábamos es que tuviese un recorrido largo”. En Torremolinos le dijeron que su canción es ya un clásico, y ahí saltó, con la espontaneidad que le caracteriza. “¡Un clásico, si solo tiene un año! Pero bueno, si alguien la ve así, mejor que mejor”.

Asegura que solo sintió nervios en la noche de la final de Eurovisión en los primeros segundos de su canción, que el resto fue disfrute total. Fueron nervios buenos, como los que siente cada vez que va a actuar. “Si se te quitan, se pierde la magia”, explica. “Porque yo no actúo para mí, sino para los demás. El día que no sienta algo al subirme al escenario, lo dejaré. Esos nervios antes de darlo todo para intentar hacer feliz a la gente son fundamentales. Eso sí, lo suyo es controlarlos enseguida para poder disfrutar tú también”. Cuando asegura que nunca siente nervios es cuando se prepara para un viaje. “Nunca, nada. Si vieras mi coche, es un reflejo de como soy por dentro y por fuera, un desastre”, confiesa entre risas. “Soy muy caótica. Incluso cuando sé que tengo que llevarme muchos cambios porque voy a tener distintos actos, lo cojo todo la noche anterior y a última hora”.


Camisera LOLITAS&L
Chaqueta TORRAS
Falda MKT STUDIO
Zapatos CASADEI
Barei en la playa del Bajondillo

A Torremolinos viajó aún más relajada porque sabía que de la ropa se iban a ocupar otros para este reportaje, y dispuesta a disfrutar al máximo de la ciudad, porque asegura que cuando viaja por trabajo nunca tiene tiempo de conocer los lugares a los que va. “Lo primero que sentí al llegar fue buen rollo. Es lo que nos pasa a todos cuando llegamos a una ciudad con playa y sol, ¿no?”. Le sorprendió ir encontrándose con rincones y edificios que le encantaron, y que no esperaba encontrarse en una ciudad como Torremolinos. “Cuando llegamos a La Casa de los Navajas me quedé impactada de lo bonita que es. Como hice arquitectura de interiores, me encanta conocer los edificios emblemáticos de las ciudades que visito. Y este es impresionante”.

Visitar Torremolinos ha supuesto para Barei un gran contraste con su último destino turístico. África, donde estuvo hace dos meses. “Nos fuimos doce días Rubén y yo. Llevábamos dos años sin vacaciones y ya no podíamos más”. El plan fue muy distinto al de Torremolinos. “Hicimos un safari fotográfico, y después nos fuimos a bucear a Zanzíbar y a Pemba. Mis últimos viajes han estados más enfocados a la naturaleza y el deporte, porque es lo que más le gusta a Rubén. A mí también me encanta el turismo urbano, conocer sus rincones, visitar museos…”.


Camiseta G-STAR
Pantalón REIKO
Un momento de relax en el jardín del hotel Meliá Costa del Sol

Con las pilas recargadas, Barei ha vuelto al trabajo con ganas, y muchos proyectos. El principal, su próximo álbum, en el que lleva tiempo trabajando. “Estoy grabando muchísimo, y ya empezando a pensar cuál será el primer single”. De nuevo, inmersa completamente en la música. “Rubén y yo nos pasamos la vida componiendo, todo el día haciendo canciones. Para mí y para otros. Como ahora para Brigitte [conocida como Brequette], a la que le hemos hecho el tema con el que se presenta a la preselección de Eurovisión… Unas canciones son peores, las que se quedan en el baúl de los recuerdos, y otras mejores, a las que llegamos a través de las que vemos que no sirven para nada. Así que todo el trabajo merece la pena. Y si pienso en ello mientras tomo el solecito en Torremolinos, ¿qué más puedo pedir?”.

De su primera visita a Torremolinos se queda con una sensación clara: “Fue una risa continua. Y compartir el disfrute y las risas es otro gran placer”. Como siempre, natural como la vida misma. “Es que cuando alguien me trata como si fuera distinta, por ser popular, no lo puedo entender. Tengo los mismos sueños y conflictos que cualquiera. Esos sueños y esos conflictos van cambiando, pero lo esencial no”.


Barei disfruta de las vistas desde su habituación del hotel Meliá Costa del Sol

 Fotos MIGUELFERNANDEZPHOTO.COM
Estilismo ARTURO ARGÜELLES
Maquillaje y peluquería MOI FREIRE BY MÖN ICON Y GRAFTOBIAN

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Destino Torremolinos

Es uno de los principales destinos turísticos LGTB de Europa por méritos propios. Porque cuenta con una riquísima tradición gay y porque siempre ha acogido con los brazos abiertos a los visitantes LGTB. La Nogalera es el epicentro de la noche gay en Torremolinos, una pintoresca área repleta de locales de ambiente a la que acuden locales y turistas en busca de diversión en cualquier momento del año. El buen clima de Torremolinos contribuye a que sea un destino óptimo para visitar en cualquier época. Aunque, lógicamente, hay determinados momentos del año donde se multiplican las cifras de visitas turísticas LGTB. El Pride de Torremolinos se celebra en los primeros días de junio, y en los últimos años no ha dejado de crecer.

En 2016 contó con Bibiana Fernández y Manuel Bandera como embajadores, en la edición más multitudinaria de su historia. También hay que resaltar el tirón de Madbear Beach, la mayor concentración playera de osos, que tiene lugar durante la semana central del mes de agosto todos los años. Y no hay que olvidar el festival WonderBeach, cuya primera edición tuvo lugar el verano pasado, con actuaciones como la de Fangoria. Una apuesta por el pop y el dance que se incorpora a la oferta LGTB de la ciudad, y cuya segunda edición todavía no tiene fechas confirmadas.


Agradecimientos: Ayuntamiento de Torremolinos, Orlando Pérez (Meliá Costa del Sol), Santiago Rubio (Colega Torremolinos), Antonio Domínguez (Edén / Acogat) Abelardo Arce (Pourquoi Pas? / Parthenon) y PlayaMiguel Beach Club
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