29/11/2020

Bárbara Lennie: “Sigue habiendo demasiadas cosas en el armario”

13 enero, 2017

Fotos: Miguel Ángel Fernández

No solo celebra su nominación al Goya a la mejor actriz por María (y los demás), de Nely Reguera, que el 4 de febrero la llevará al Hotel Auditorium de Madrid a medirse con otras tres grandes, Penélope Cruz, Emma Suárez y Carmen Machi. Bárbara Lennie acaba de estrenar en cines Contratiempo, de Oriol Paulo, junto a Mario Casas, y reestrena en el Pavón Teatro Kamikaze La clausura del amor, de Pascal Rambert, un brutal mano a mano con Israel Elejalde, que propone un interesantísimo juego de espejos entre la relación de los personajes y la de los actores que la interpretan, y que radiografía el final de una pareja. 

Recién llegada de rodar en Argentina Una especie de familia, de Diego Lerman, en breve se pondrá a las órdenes de Ramón Salazar en La enfermedad del domingo, y de Jaime Rosales en Petra. Vamos, que conseguir un hueco en su agenda para hablar con ella es todo un logro que también hay que celebrar.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo te enfrentas por segunda vez a La clausura del amor?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Con un poco más de madurez y tranquilidad. Y con miedo, como siempre. Es aterradora esta función; te provoca mucho vértigo porque no sabes muy bien qué va a pasar cada día, porque cada vez es diferente. Tiene algo muy performático, y hacerte cargo de esa envergadura dramatúrgica y física es potente. El placer que te provoca es tan fuerte como el horror que te genera.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo se os queda el cuerpo cuando la termináis?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Parecemos dos zombis. Tienes una sensación de gran vacío, porque después de una hora y cuarenta has perdido el control. Física y emocionalmente, te parece que has arrasado por todo. Al rato, lo que te apetece es tomarte un vino y venirte arriba, porque esto es muy rockanrrol

SHANGAY ⇒ Os encontráis ambos en un momento muy distinto en esta ocasión.
BÁRBARA LENNIE
⇒ Imagínate, es otro mundo. Ha pasado mucha vida. Hay que ver cómo cambian las funciones según tu propia intimidad, según cómo estás… Sí, evidentemente estamos en otra etapa. Y es chulo que un mismo texto te pueda acompañar durante mucho tiempo; tú acoplarte a él y él a ti. Más en este caso, en que la dramaturgia está muy abierta a que vuelques en ella todo lo que quieras. Es apasionante.


“Me gusta que la línea entre la ficción y lo real sea frágil”


SHANGAY ⇒ ¿Te gusta volcar cosas muy tuyas en los personajes o intentas crearlos desde un sitio que no tenga que ver contigo?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Yo solo sé crear desde mí. A veces de una manera más consciente, y otras menos, pero esa es mi labor. Tengo un compromiso con lo que hago y lo que cuento, y tiene que haber algo que sea solo mío en ello. Me gusta que la línea entre la ficción y lo real sea frágil.

SHANGAY ⇒ Está claro que tienes una gran variedad de Bárbaras que dar, a juzgar por los trabajos que tienes en cartel ahora mismo…
BÁRBARA LENNIE
⇒ Estoy contenta, porque son muy diferentes todas. Todos somos muchos, ya lo dijo Pirandello, y este trabajo te da esa oportunidad de ahora ser una y después otra. Tengo la suerte, que me he buscado yo, de trabajar en proyectos con ambiciones y registros diferentes. Es un lujazo, y algo que hay que cuidar siendo perseverante. Porque tiene que ver con tu viaje, con lo que vas eligiendo, con lo que rechazas, con lo que buscas, lo que generas… La clausura del amor, por ejemplo, nace de las ganas que teníamos Israel y yo de hacerla.

SHANGAY ⇒ ¿Disfrutas por igual rodando una película comercial como Contratiempo que protagonizando La clausura del amor?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Hombre, es tan diferente la naturaleza de los proyectos y lo que te exigen [risas]. La clausura te proporciona esa inmediatez del teatro, el dominio de principio a fin del viaje que propones al espectador. Una película como Contratiempo es un artificio elaborado a partir de la fragmentación total, con miles de puntos de vista y de planos. El disfrute ahí tenía que ver con otras cosas, con ponerme a jugar. Fue todo un tour de force.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo fue dar vida a esa femme fatale de Contratiempo?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Muy divertido. Nunca había hecho un personaje así. Ahora solo quiero hacer de mala [risas]. Porque te puedes permitir volcar toda la miseria, todo lo que te reprimes en la vida y ser la más hija de puta.

SHANGAY ⇒ ¿Y la experiencia de trabajar con una superestrella como Mario Casas?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Muy buena. Lo primero que hay que hacer es quitar las etiquetas, porque al fin y al cabo estás con un compañero, y no puedes pensar en él como una superestrella. Todo lo demás importa una mierda: de dónde vienes, qué has hecho antes… Hay que ir con la misma apertura, el mismo respeto y la misma entrega con cualquier compañero, si no, es que eres imbécil. Con Mario fue muy fácil, y eso es maravilloso. Ha sido un descubrimiento muy bonito: es un actor obsesivo, supertrabajador y que tenía muchas ganas de enfrentarse a un registro nuevo. Y encima nos descojonábamos cuando estábamos juntos, nos tomábamos mucho el pelo. 

SHANGAY ⇒ ¿Eres muy juguetona?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Sí. Me gusta mucho el humor, y si alguien entra en el juego soy feliz. A priori nadie habría pensado en Mario y en mí como pareja, y por eso agradezco tanto a Oriol que lo hiciera.


“Siempre he sido de buscarme las cosas que me interesan, importan por igual las pequeñas y las grandes decisiones”


SHANGAY ⇒ También has descolocado a mucha gente con tu papel en María (y los demás), donde has podido recurrir más al humor y a la inseguridad…
BÁRBARA LENNIE
⇒ Estoy muy sorprendida con la reacción general. Porque una cosa es que tú confíes en una historia que no tiene que ver con lo que sueles ver en las ficciones españolas protagonizadas por treintañeros y que creas que lo puedes hacer guay, y otra cosa es que pase algo con ella. En este caso, parece que la intuición funcionó. Ojalá me lleguen más personajes así, porque este año me voy a marcar unas tragedias… ¡Que venga otra María pronto, por favor!

SHANGAY ⇒ ¿Fue Magical Girl la llave que te permitió hacerla?
BÁRBARA LENNIE
⇒ De alguna forma sí, porque gracias a ella a muchos productores les entraron ganas de que estuviera en sus películas. Pero en realidad, Neli no me veía en absoluto en el personaje; es más, creo que la obligaron un poco a que me hiciera una prueba. Y me la tuve que seguir ganando en una segunda prueba. Menos mal que al final la pude hacer.

SHANGAY ⇒ ¿Una actriz ganadora de un Goya casi mendigando un personaje?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Pues sí. Justo en el boom de premios empezaron a llegar un montón de proyectos, pero yo el que quería hacer era María… Y había quien me miraba y me decía “¿en serio?”. El caso es que lo batallé. No hay que dar nunca nada por hecho en este oficio; siempre he sido de buscarme las cosas que me interesan, porque este es un trabajo en el que importan por igual las pequeñas y las grandes decisiones. Así que hay que poner mucha energía de uno para que las cosas fluyan. Bueno, como en la vida.

¿Por qué disfrutó tanto interpretando a una lesbiana en Las furias? ¿Cómo se enfrenta a los Goya este año? Pasa página

SHANGAY ⇒ ¿Cómo te enfrentas a los Goya este año?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Los veo como una fiesta, es un planazo. Como si me fuera de gira. Porque, salvo con Penélope, con el resto de nominadas he trabajado y forman parte de mi vida. Ni siquiera pienso en qué va a ocurrir, ni en quién subirá a recoger el premio. Encima, como todas tenemos agendas absurdas, tenemos esta excusa para vernos, brindar y compartir.

SHANGAY ⇒ ¿Fue una gran locura lo que viviste gracias a Magical Girl y a ese Goya?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Tuve la suerte de vivirlo en un momento en que lo pude disfrutar mucho. Estaba tan agradecida y con tantas ganas de aprovechar ese momento que fue una gran oportunidad para decir “aquí estoy”, fue un subidón de adrenalina y de confianza. Aunque también llegó un momento en que tuve que decir basta y dejar de exponerme. Después de dos meses haciendo entrevistas todos los días, fotos y demás sentí que era el momento de resguardarme.


“No es lo mismo tener delante a un tío que a una tía… por suerte”


SHANGAY ⇒ Las furias, en la que tu personaje vive una apasionada historia de amor con el de Mercedes Sampietro, se quedó fuera de estos Goyas por un fallo burocrático…
BÁRBARA LENNIE
⇒ Ya, tío, qué pena, ¿verdad? 

SHANGAY ⇒ Es la primer mujer lesbiana que interpretas, ¿no?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Sí, y es algo que tenía muchas ganas de hacer.

SHANGAY ⇒ ¿Por?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Porque se crea un vínculo diferente; no es lo mismo tener delante a un tío que a una tía… por suerte [risas]. Más en este caso, en que los dos personajes tienen edades tan diferentes. Tuvimos que construir una intimidad real; la idea no era dar vida a dos compañeritas, sino que hubiera pasión y ternura. Y eso que al principio pensaba que mi personaje debía interpretarlo una actriz mayor que yo, temía que la relación pudiera no ser creíble. Miguel [del Arco] tenía claro que si nos han contado mil veces en el cine una relación entre un hombre mayor y una chica más joven, ¿por qué no podía ser igual entre dos mujeres? Y tenía razón. Para Mercedes ha sido una gran oportunidad de volver al cine esplendorosa y bella.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué vemos tan pocas historias de mujeres lesbianas en nuestro cine?
BÁRBARA LENNIE
⇒ Ni en nuestra tele, es en nuestras ficciones en general. Están en el armario tantas cosas aún…, y en torno a la mujer, más. Creo que estamos como arrancando ahora con las posibilidades narrativas que da el mundo femenino. Tiene que ver con quien decide hacer las películas y con quienes las escriben. Tiene que haber ganas de que esas historias se cuenten, y de reflejar esa parte de nuestra sociedad. Es algo a tener muy en cuenta, a cuestionar y a combatir. Es algo desesperante, pero seguiremos peleando.


LA CLAUSURA DEL AMOR SE REPRESENTA EN EL PAVÓN TEATRO KAMIKAZE (C/EMBAJADORES, 9) HASTA EL 3 DE FEBRERO. CONTRATIEMPO SE PROYECTA YA EN CINES.

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