23/05/2018

‘Muchos hijos, un mono y un castillo’: historia de una madre única

12 diciembre, 2017
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Puede estar orgulloso Gustavo Salmerón de cómo ha plasmado el amor que siente por su madre en su primer largometraje, Muchos hijos, un mono y un castillo, una de las revelaciones del cine español de este año. Un documental protagonizado por su familia en el que el actor y director ha estado trabajando los últimos catorce años, que se dice pronto –hace 15 ganó un Goya por su corto Desaliñada–. Sí, ha tenido paciencia y ha creído mucho en este proyecto tan personal, en donde la gran protagonista es Julita, su madre, fascinante. Aunque a veces cueste creerlo –estamos ante un documental, no lo olvidemos–, asegura Salmerón que nada está guionizado en esta película que combina comedia, (melo)drama y esperpento, convirtiéndola en una gran rara avis.

SHANGAY ⇒ ¿En qué momento decidiste que tu madre se merecía ser protagonista de una película?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ Todas las madres se merecen ser las protagonistas de una película. Hasta la más aburrida. Si tienes paciencia y ruedas como yo, durante catorce años, tendrás una buena película [risas]. Esto es extensible a los padres, porque cualquier ser humano tiene una historia fascinante detrás. Aunque las mujeres, por lo general, son más contradictorias y fascinantes. Yo creo que hay mejores actrices que actores. ¡Y encima cobran menos! Es muy injusto.

SHANGAY ⇒ ¿Crees que es un problema con solución?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ Los actores deberíamos negarnos por contrato a que nuestras compañeras de reparto cobrasen menos con un personaje con la misma importancia. A veces, una actriz excelente con muchísimas películas a sus espaldas cobra mucho menos que un actor con menos experiencia, solo por ser mujer. En nuestra profesión siempre hemos actuado como un altavoz de las injusticias, y deberíamos empezar haciendo autocrítica de nosotros mismos. A partir de ahora voy a exigir sueldos equitativos. Que se coordinen representantes y el director de producción y hagan una media aritmética. Bueno, si es que me sale trabajo de actor… [risas].


“Cualquier ser humano tiene una historia fascinante detrás”


SHANGAY ⇒ Hay tanta situación brillante en Muchos hijos… que realmente parecen guionizadas. ¿En algún momento provocaste secuencias en base a un guion?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ No hay nada guionizado. Durante catorce años he grabado a mi madre en sus diferentes aventuras, y cuando llegaban las desventuras seguí grabando con su consentimiento, sin provocar nada,  dejando que las cosas sucedieran. He intentado crear las mejores condiciones para la verdad. En eso puedo decir que tengo experiencia; en saber cómo encontrar el mejor marco para estar actuando protegido, seguro y a la vez siempre al borde del precipicio… ¡Viva el precipicio! [risas]. Buscaba que la comedia y la magia se revelasen en todo su esplendor. He tenido la suerte de contar con mi familia durante muchos años en los que he buscado esa verdad, ayudado por una protagonista que tiene un talento extraordinario para estar delante de una cámara. Estoy muy agradecido a mi madre, mi padre y mis hermanos por su generosidad y por regalarme momentos tan brillantes. ¡Han sido ellos!

SHANGAY ⇒ ¿Por qué decidiste rodar un primer largo centrado en situaciones domésticas de tu familia, en donde el menos protagonista eres tú?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ Yo iba a ser más protagonista, pero mi madre me robaba siempre el plano [risas]. Ya en serio, la idea siempre fue que ella fuera la protagonista. Mi proyecto original era descerebrado cuando empecé a rodar…, era contar la historia de España a través de la matanza del cerdo y con mi madre de protagonista, pero de aquello solo quedó afortunadamente el disparate de la idea original y algunas secuencias muy divertidas. Un día, mi madre me contó que tenía perdida por la casa una vértebra de su abuela, asesinada en la Guerra Civil, y esa búsqueda me ha servido como hilo argumental para hablar de la pérdida de los sueños, el amor, la familia, la fe, la enfermedad y el miedo a la muerte.

SHANGAY ⇒ Y tú siempre observando en un discreto segundo plano…
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ Era necesario que estuviese en ese segundo plano, porque aparte de ser una película que habla de la historia de España en clave de comedia hilarante, también es un retrato generacional y un homenaje a aquellas mujeres que crecieron durante la guerra. Mujeres fuertes y con una gran capacidad para sobreponerse a las adversidades, y un sentido del humor inocente muy característico de quienes han crecido en una dictadura. Con una protagonista absoluta: la madre de todas las madres.


“Yo iba a ser más protagonista, pero mi madre me robaba siempre el plano”


SHANGAY ⇒ ¿Cómo llevas las comparaciones con las ‘Carminas’ de Paco León?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ No ha habido tantas, son películas distintas. Con protagonistas muy diferentes, aunque las dos tienen en común que son mujeres fuertes, valientes y muy divertidas. Me encantan las dos Carminas, son un trabajo redondo en todos los sentidos. Mi madre y ella son opuestas pero complementarias. Seguro que se llevarían muy bien… Además son consuegras, gracias a la ficción, ¡porque Paco y yo estuvimos casados en Reinas! Qué suerte de marido tuve, por cierto… Yo diría que Julita es más de pan y Carmina es más de vino [risas].

SHANGAY ⇒ Muchos hijos… se define como una comedia, pero es evidente un poso agridulce, porque también se habla del paso del tiempo, de lo que fue tu familia y lo que es… ¿Llegó a resultar duro repasar y mostrar toda vuestra historia?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ Cualquier expresión artística es una radiografía del autor. A fin de cuentas, toda expresión es sanadora. Cuanto más valiente seas para exponerte sin miedos, más auténtica será la película. Lo que más atrae al espectador son las miradas sin el filtro de lo común y lo generalista. Sí, la película es una comedia disparatada pero, como muchas buenas comedias, tiene un fondo nostálgico y de cierta tristeza que va implícita en la vida. Es lo que da valor a los momentos felices, porque la luz da valor a las sombras.

SHANGAY ⇒ ¿Qué sientes que te ha quedado: una oda a tu madre, una reflexión sobre el paso del tiempo, un documental para lucirte como captador de momentos mágico u otra cosa?
GUSTAVO SALMERÓN
⇒ Siento que ha quedado una película original. Porque es muchas en una: es comedia pero también es un documental, y a la vez es un relato de una búsqueda de la vértebra perdida de mi bisabuela y también una crónica de España vista desde una protagonista, que tiene una fortísima conexión con su niña interior y que en la madurez cumple sus tres deseos disparatados de la infancia: tener muchos hijos, un mono y un castillo. Y además protagonizada por mi madre, que tiene una capacidad increíble para captar la atención del espectador, arrastrarte en sus aventuras y hacerte imaginar, que a fin de cuentas es el mayor reto en la profesión de actor. 


LA PELÍCULA MUCHOS HIJOS, UN MONO Y UN CASTILLO SE ESTRENA EL 15 DE DICIEMBRE EN CINES

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Shangay

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