19/06/2018

Luz Casal: “Siempre he detestado lo cursi relacionado con lo femenino”

1 marzo, 2018
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Afirma Luz Casal que con cada disco le pasa igual. “Me tiro un montón de tiempo preparándolo y, de repente, ¡hala, al escaparate otra vez!”. Cuando, como ahora, le toca hablar de su nuevo disco Que corra el aire, le gusta exponerse. “El otro escaparate [el de los famosos sin obras artísticas que presentar] ya sabes que no me interesa. Prefiero irme a la Conchinchina a tocar… Y tengo la suerte de que me salen conciertos en Japón, China o Serbia, y de repente soy una turista allí. Y además, a todos los países a los que he ido a tocar he vuelto un montón de veces”. No cabe duda de que es toda una conquistadora. Y ahora es el momento de volver a conquistar a su público con un disco en el que comenzó a trabajar hace cuatro años (“la primera anotación en mi libreta gorda para él es de agosto de 2013”).

SHANGAY ⇒ ¿Qué le pides a cada nuevo disco? ¿Que incluya hits a la altura de tus clásicos? ¿Que luzca tu voz?
LUZ CASAL
⇒ Sacarle el máximo partido a cada canción. Porque a lo largo del tiempo surgen vicisitudes varias: una letra que deja de parecerte que está bien y que cambias entera, un tempo que decides cambiar…, vives en un sube-baja constante. Con los años aprendí que hay que saber cuándo parar en el estudio, porque ese es el mayor peligro que tiene. Y no lo he vivido con este disco, esta grabación fue muy fluida y rápida.

SHANGAY ⇒ En esta ocasión, la Luz rockera se ha impuesto sobre la gran dama…
LUZ CASAL
 ⇒ Parece que sí. Pero no ha sido premeditado. Nunca me siento ni menos una cosa ni más otra; obedece a las necesidades expresivas que quieres compartir con la gente en cada momento. Cuando estaba pelona [ha superado dos cánceres de mama], Sé feliz, de la que no soy compositora, era una canción que me producía una sensación bárbara, y pensaba que cuando la gente me viera cantarla calva la iba a entender perfectamente. Ahora mismo, si me ofrecieran esa canción no la grababa ni de coña. Más allá de los géneros musicales que utilice en un disco u otro, los hago porque reflejan el periodo de mi vida que va desde que lo empiezo hasta que lo acabo. 

SHANGAY ⇒ ¿Ha sido este un periodo tan energético como transmite el disco?
LUZ CASAL
 ⇒ Sí. Porque me sentía bien físicamente, manejaba las dificultades del día a día de una manera más ligera… En mis quince discos hay algunas canciones que son un desahogo en momentos de ansiedad, pero en general, todos son hiperpositivos. No he sido yo de contar cosas lacrimógenas y de pesadumbre casi nunca, o así lo siento.

SHANGAY ⇒ Cuando te da por llorar, ¿lo haces siempre en privado?
LUZ CASAL
 ⇒ Lloro mucho, pero en poca cantidad; descargo tres lágrimas, me veo fea y paro. Me emociono a menudo, y no tengo pudor en llorar cuando lo siento. Igual que río; si me surge soltar una carcajada, aunque esté en el Elíseo, la suelto. Lo que pasa es que en el escenario no se puede cantar llorando; a veces se te escapa una lágrima, pero como se te escapen cuatro más la voz te va a empezar a temblar y vas a parecer una folclórica al uso. Entonces digo “eh, para” [risas].


“Me he quitado manotazos y golpes en los genitales varias veces en mi vida”


SHANGAY ⇒ En Días prestados hay un ramalazo funky ochentero que te sienta muy bien. ¿No te planteas un proyecto más abiertamente electrónico?
LUZ CASAL
 ⇒¿Música electrónica? Pues no sé si será lo próximo que haga…. Aunque sería con un [productor] madurito más que con uno jovencito. Al final, en la música, es la sonoridad lo que diferencia una canción de otra, lo que le da personalidad, sin más. Coges cualquier canción de Metallica mismo: si le quitas la guitarra y el bajo –y la actitud de los músicos– y la tocas a piano, es una canción como otra cualquiera. Y es más, los heavies generalmente componen melodías supercursis… 

SHANGAY ⇒ A ti lo cursi nunca te ha llamado la atención, ¿verdad?
LUZ CASAL
 ⇒ No, porque no soy una persona cursi. Siempre he detestado lo cursi relacionado con lo femenino. Como no me identifico con lo que se considera femenino de manual. Durante muchos años yo era como una marimacho; iba como desmadejada, y algunos dirían… “¿y esta tía?”.

SHANGAY ⇒ ¿Cuándo empiezas a explorar una feminidad al uso? ¿Al grabar discos como La pasión?
LUZ CASAL
 ⇒ Es que en un disco como La pasión, la feminidad tiene que ver directamente con la música. Nunca me habría puesto un vestido largo como ese blanco que llevo en la portada en mi vida, o los tacones que me puse. Pero para cantar esas canciones necesitaba vestirme así, era un complemento más. Igual que los arreglos debían ser unos concretos, la ropa, igual. Hoy mismo me he hecho unas fotos con jeans, algo que nunca había hecho, porque me da por culo ponerme lo mismo que otra mucha gente… Me pondré cualquier tipo de pantalón, pero no unos vaqueros. De repente, me he visto con ellos puestos, ¡y todo el mundo me dice que me quedan de puta madre! Ahora que me pongo a preparar la ropa para la nueva gira, me aseguro de que lo que elija vaya con el material que voy a cantar. Y no utilizaré ninguna chupita típica, porque esas ya me la puse yo hace treinta años, ¡algunas que no se las ponían ni los tíos más hard! Ahora lo encuentro desfasado. No quiero sonar arrogante, pero es así. Antes me pongo ahora un vestidito de ‘maripili’ que una chupa de cuero.

SHANGAY ⇒ En ese bolerazo que es Quise olvidarte cantas “Soy frágil, soy tan vulnerable”. ¿En qué momento lo pensaste?
LUZ CASAL
 ⇒ Esa es una canción de Cristina Plaza, no es mía. Me la hicieron llegar y vi que sí o sí tenía que grabarla. Mi primera reacción al escucharla fue que era la primera vez que escuchaba una canción de alguien y pensaba en Carmen Santonja [autora de Lo eres todo o Rufino]. Parece un bolerón de desamor total, pero yo no la veo así, sino cargada de sarcasmo. Es una canción sencillísima y preciosa.


“¿Hay una actitud más solidaria que la de entender que tú eres completamente diferente a mí y aceptarlo?”


SHANGAY ⇒ ¿Qué te parece que haya mucha gente joven que te reconozca como ‘la cantante de Rufino’, que es de 1985?
LUZ CASAL
 ⇒ [Risas] Es curioso, sí. Cuando veo a gente tan joven en conciertos que me la pide pienso: “¿Quién te la ha descubierto, tu abuelo?”. [risas]. Desde niños a gente supermayor me lo ha dicho desde siempre, “¡la de Rufino!”. Es que fue un exitazo… Pues bueno, son esas cosas que pasan. Y no me produce ningún esfuerzo seguir cantándola, aunque tampoco es que la cante siempre, no es como Piensa en mí, que impepinablemente está en todos mis conciertos. No estoy cansada de mis canciones, no hay ni una sola que me ha haga decir “qué vergüenza, dios”; me ha costado muchos años tener un repertorio amplio y variado. También es verdad que no me gusta escucharme. Cuando estoy en un sitio tomando algo y por halagarme ponen algo mío digo: “Tío, no me jodas, qué vergüenza…”. ¿Qué hago? ¿Me pongo a cantar en plan karaoke por encima? Me siento mal, mal, hasta el punto de que me voy.

SHANGAY ⇒ ¿Y cómo llevas que Piensa en mí [que forma parte de la banda sonora de Tacones lejanos de Pedro Almodóvar] nunca pueda faltar en un concierto?
LUZ CASAL
 ⇒ Me parece un regalo tener una canción que desea escuchar buena parte del público que asiste a un concierto. Siempre quise tener un número importante de canciones que la gente desease escuchar. Como cada día la canto de una manera, y uso imágenes distintas que me sirven para apoyarme en la interpretación, podría decir que casi cada día es una nueva canción. No me resulta pesaroso. Y en concierto, por encima de todo, quieres darle gusto a la gente, y saber que con una canción así lo vas a lograr antes incluso de hacerla es maravilloso.

SHANGAY ⇒ ¿Por qué has grabado en este nuevo disco una versión de Amores de Mari Trini?
LUZ CASAL
 ⇒ Ya antes de fallecer había pensado dedicarle un disco entero. Como el año pasado saqué uno homenaje a Dalida, me parecía forzado grabar otro así. Como colofón a ese nuevo álbum me parecía bien hacer esta versión. Sin que suene pretencioso, tengo la obligación –de alguna manera– de hacer un trabajo didáctico. Decirle a la gente joven que no ha conocido sus canciones, o que no sepa siquiera que existió Mari Trini, que una mujer como ella escribió una canción así de poderosa.

SHANGAY ⇒ Era además una mujer lesbiana que hizo una larga carrera en un mundo tan machista como el de la música… Ahora que vemos un fuerte repunte de machismo y homofobia, ¿cómo lo vives tú?
LUZ CASAL
 ⇒ Me llaman mucho la atención todas estas historias que salen ahora de abusos y tocamientos. Imagínate, yo, al haber empezado tan jovencita, me he quitado manotazos y golpes en los genitales varias veces en mi vida. He llegado a escuchar a un locutor, que todavía vive, decir en una emisora dedicada al rock que yo estaría mejor fregando los cacharros… Y no me extraña que haya manifestaciones en contra de la libertad de elección y de los sentimientos… Para mí, la libertad individual es un tesoro. ¿Hay una actitud más solidaria que la de entender que tú eres completamente diferente a mí y aceptarlo? No, pero se nos olvida, y parece que solo recurrimos a la solidaridad cuando nos interesa. Yo no quiero que todo el mundo sea como yo; es más, no quiero que nadie, ni cantantes ni mujeres ni nada, se me parezca [risas].


EL DISCO QUE CORRA EL AIRE ESTÁ EDITADO POR WARNER MUSIC. LUZ CASAL COMIENZA SU NUEVA GIRA ESPAÑOLA EL 16 DE MARZO EN AVILÉS.

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