23/07/2019

Superorganism: “Nos encanta sentirnos una familia”

23 marzo, 2018

¿Un grupo de ocho miembros? ¿De distintos rincones del mundo? ¿Y que comparten piso –siete de ellos, salvo Soul, el último en unirse– en Londres? Pues no solo es algo posible, sino que además Superorganism han firmado uno de los debuts más rutilantes en lo que llevamos de 2018, tras una infalible sucesión de singles que les han llevado a ser protagonistas de uno de los mayores hypes del pop reciente.

Para hablar de ello, pasaron por Madrid dos de sus miembros, la jovencísima Orono Noguchi, vocalista y compositora –convertida en líder del colectivo, un poco a su pesar– y Mark David Turner, al que todos llaman Emily (de 29 años), que, como todos en el grupo, ejerce tareas compositivas, y también toca sintetizadores.

Piensas en esa casa, en que las ideas vienen y van, y no puedes evitar pensar que la creación de su álbum homónimo debió ser lo más parecido a una edición en clave pop de Gran Hermano. Pues va a ser que no. “Siempre nos ponemos de acuerdo en todo sin problema”, afirma seria Orono. Y Emily continúa: “Algunos ya nos conocíamos de antes, habíamos estado en un grupo juntos [The Eversons] y también habíamos compartido casa. Tenemos la suerte de tener una visión del mundo y la música similar, y objetivos vitales parecidos. Es guay”.


“Diferenciar a las personas por edad, nacionalidad o sexualidad es una manera muy antigua de ver el mundo”


Predominan los australianos en el grupo –aunque criados en Nueva Zelanda–, y todos coincidieron en que necesitaban vivir una aventura potente, y se fueron a Londres. “Nos encanta sentirnos una familia”, afirma Emily. Orono, que apenas mide metro y medio, tiene dieciocho años y es bastante tímida, reconoce que para ella no ha sido tan fácil como para el resto. “Es raro compartir piso con todos ellos, porque son mayores que yo y se conocen desde hace muchísimo. Pero es verdad que tenemos intereses y objetivos comunes, y eso compensa. Al final, en la vida todo suele resultar raro al principio”.

Lo dice alguien que a los catorce años dejó Japón y se fue a vivir sola a Estados Unidos. “Aunque todo el mundo piensa que Japón es un país muy moderno, a mí su cultura me resulta asfixiante, así que decidí marcharme. Suerte que mis padres me ayudaron económicamente para poder hacer realidad mi sueño de dedicarme a la música”.

Lo de Superorganism ha sido meteórico. “¡Porque somos muy buenos!”, dice Orono con un vigor hasta ahora imprevisible. “Nada más subir nuestra primera canción la reacción fue brutal…”, recuerda Emily. Claro, que no son pocos los grupos a los que un éxito tan precoz les ha pasado factura rápido. “Ni nos lo planteamos. Somos ocho personas que nos hemos creado nuestro propio micromundo, y hacemos música para nosotros”, continúa el pizpireto –y altísimo– Emily. “Somos bastante ingenuos, y preferimos seguir siéndolo. Lo único importante es que nos divirtamos”.

Lo que al principio era un hobby escapista se ha convertido de la noche a la mañana en su profesión, y verse tan demandados les sorprende. Desde luego, sus pegadizas –y barrocas– canciones, electropoperas con un punto de bubblegum californiano y otro de indie surrealista, son la primordial razón de su aceptación.

La pregunta ahora es: ¿Cómo saben cuándo dejar de trabajar en un tema? ¿Cómo se ponen de acuerdo para darle el OK final? “Cuando Tucan termina de mezclar, está lista. No discutimos nunca, y sé que suena raro. Pero de repente, escuchamos un tema y decimos ‘ya está”, explica Orono. Suena demasiado idílico para ser verdad, pero Emily asegura que es así. “Todos tocamos varios instrumentos y cantamos. En lugar de sugerir lo que podríamos hacer para mejorar una canción, si alguien piensa que le falta algo, lo incorpora sin más. Es un proceso creativo muy libre, así entendemos el pop”.

Vale, veamos si sus referentes son también comunes, para entender mejor de dónde surge la música de Superorganism. Empieza Orono: “Weezer, Katy Perry, Kendrick Lamar, Kanye West, Avril Lavigne, The Beatles…”. Emily asiente y continúa: “Devo, Lou Reed, The Beach Boys, Ween, Daniel Johnston…”, y Orono asiente. “Creamos una lista en Spotify a principios del año pasado en la que todos íbamos añadiendo cosas que nos gustan, y así tenemos siempre presente qué música tenemos en común. Nos dimos cuenta de que a todos nos atraen los artistas con una personalidad fuerte, nos da igual el género que practiquen. Porque nos gusta por igual que rock guitarrero que el synthpop o el trap”. Y como han demostrado ya con vídeos como los de Something For Your M.I.N.D. y Everybody Wants To Be Famous, la parte visual del proyecto también es muy importante. Orono lo tiene claro: “La música y los vídeos se complementan y retroalimentan, hoy día no se entiende la una sin los otros. Queremos que los visuales también expliquen lo que queremos comunicar”.


“Entendemos el pop como un proceso creativo muy libre”


Edades variadas, distintas nacionalidades, es de suponer que distintas maneras de entender la sexualidad… Pero esas son cuestiones que en Superorganism ni se plantean. “Es una manera muy antigua de ver el mundo, ¿no?”, se pregunta Emily. “Todo eso me da totalmente igual”, dice Orono, y ambos se ríen. “No quiero sonar borde al decirlo, es que no es algo que me interese hablar con el grupo, me preocupa nuestra música. Si eres una persona guay, todo lo demás me da igual”. Emily continúa: “Hemos creado un vínculo fuerte entre todos porque compartimos una visión muy optimista del mundo. Eso es fundamental, porque en estos tiempos tan oscuros en la única manera de disfrutar”.

EL ÁLBUM SUPERORGANISM ESTÁ EDITADO POR DOMINO/MUSIC AS USUAL. SUPERORGANISM ACTÚAN EL 15 DE JUNIO EN EL FESTIVAL PARAÍSO DE MADRID.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.