17/10/2018

Lana del Rey: la confirmación de toda una artista en Vistalegre

23 abril, 2018
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Lana del Rey ponía punto y final a su último tour, el LA to the Moon Tour, el pasado viernes 20 de abril en el Palacio Vistalegre de Madrid. Pese a no haber conseguido marcarse un ‘sold out’ en la última fecha de su gira mundial, la neoyorquina cerró una etapa histórica dentro de su carrera ante los más de 10.000 ruidosos fans que se dieron cita en el concierto.
Cinco años habían pasado desde que Lana del Rey estuvo por última vez la capital española para ofrecer un concierto, y las ganas de que volviera a pisar terreno madrileño se notaban en el ambiente. Mucho ha llovido desde aquel Paradise Tour que recayó en la sala La Riviera, donde Lana del Rey se dio un auténtico baño de masas en pleno apogeo del fenómeno fan que arrastró su primer disco. Un futuro incierto sobrevolaba por la que entonces era solo una promesa dentro del mundo de la música. Una promesa que podría haberse quedado en eso, en una estrella de una sola noche, como tantas y tantas que se han ido quedando por el camino.


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Pero no, este por suerte no ha sido su caso. Lana del Rey volvió a Madrid para dejar claro que de promesa tiene poco y que lo suyo es toda una realidad. Solo hacía falta ver el setlist que se marcó en la última noche de su gira para ver que la artista tiene hits de sobra para ofrecer un show sin rellenos, e incluso tiene que dejar alguno fuera de sus conciertos pese al descontento de muchos fans. Y ese es quizás el gran pero de la artista en directo, el ninguneo de canciones tan imprescindibles en su carrera como Love, single presentación de su último trabajo y una de las canciones favoritas de sus fans, la negroide High By The Beach, alguna canción más de su segundo disco Ultraviolence o, como mínimo, un setlist más centrado en su disco Lust For Life (y del cual se encargaba de promocionar con esta gira), pues el concierto ofrecido en Madrid bien podría tomarse como un show de grandes éxitos, centrado en su mayor parte en el aclamado Born To Die. Pese a estas grandes ausencias, algunas de ellas imperdonables, los mayores hits de su carrera no faltaron, y ahí estuvieron Born To Die, Blue Jeans, Summertime Sadness, National Anthem y el cierre por todo lo alto con Off To The Races, que puso el Palacio de Vistalegre patas arriba. 

En lo destacable del show, la versatilidad que le ofreció ese escenario idílico que recreaba una estampa veraniega con una piscina en la que no faltaban rocas, hamacas y, cómo no, palmeras, toda una marca de la casa. Por no hablar de su gracia y entrega a su público, con esa ingenuidad a medio camino entre la inocencia y lo sensual con la que siempre le ha gustado jugar. Del Rey coqueteó con su público, se atrevió con algunas inocentes coreografías y dejó muy claro, por si alguien pensaba que su carrera había ido cuesta abajo tras la repercursión que tuvo su disco debut y el apaciguamiento de su fenómeno fan en trabajos posteriores, que se encuentra en plena forma (Lust For Life es buen ejemplo de ello), dejando entrever que su carrera quizás todavía no ha tocado techo.  

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