28/05/2020

Mon Laferte: “No quiero tener 50 años y seguir usando la flor roja y los guantes, me aburro”

15 octubre, 2018
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Hace justo un año, Mon Laferte visitaba por primera vez nuestro país como una de las artistas más exitosas de Latinoamérica. Tuvimos la posibilidad de charlar con ella, y comprobar que en su maleta no había hueco para estereotipos ni prejuicios. Además de su singular estética y su compromiso con la lucha por la igualdad real, expuso una teoría sobre universalidad de la bisexualidad –“todo el mundo lo es, tenemos que relajarnos y disfrutar”– que alguno no comprendió. “¡Sigo pensándolo! Y cuando ensayábamos este nuevo vídeo no estaba entre los planes de la coreógrafa tener parejas del mismo sexo, se improvisó. Y ahí fluyó, con bailarines gays, heteros, donde al final todos terminaron besuqueándose. Fue de manera tan natural… Ya siento que este tema está más relajado, hace años mi vídeo hubiese dado más que hablar en este sentido”, explica refiriéndose a El beso, su último tema y primer adelanto de un trabajo que publicará a finales de este año, una oda a la más cariñosa demostración de afecto sin condiciones de ningún tipo, como se puede comprobar. Y donde cuenta con la colaboración del actor Diego Luna.

Sin duda, un asunto recurrente pero con significado muy personal, que a Laferte le evoca sentimientos de nostalgia. “¿Qué es para ti un beso?”, le preguntamos nada más iniciar nuestra conversación: “Depende del beso. En la canción hablamos del último, y justo ahora me estoy acordando de la intensidad que han tenido los míos. Ay, qué hermoso, hay tanta poesía en los últimos besos.”, se sincera, justo antes de reconocer a quién le dedicaría uno apasionado si tuviera la posibilidad. “Pues el otro día estaba viendo una película de Woody Allen y me enamoré de Scarlett Johansson”, admite entre risas.

El beso también es la demostración de que Laferte ni se encorseta ni pretende seguir patrones establecidos en la industria: “La canción se grabó en una toma, y el disco entero también. He querido experimentarlo, así es como se hacía antes, y los discos que más me gustan están hechos así. No hay truco, no está editado, entramos con todo al estudio y a la hora teníamos el disco terminado”. A este genuino modus operandi hay que añadir un notable cambio de imagen y sonidos con respecto a La trenza, su anterior disco, y que seguro no será el último de su carrera. “Ya sabes que me divierte lo visual, la parte de ir creando personajes con cada disco y renovarme. No quiero tener 50 años y seguir usando la flor roja y los guantes, me aburro”, asegura, sin desvelar “un montón de sorpresas en las diez canciones, que cuentan una historia conjunta y que han de ir descubriéndose poco a poco”, y volviendo a dejar claro sus renovadas aspiraciones. “He querido dar un paso más allá. Me estoy atreviendo a cosas nuevas, desde la grabación en una toma, compitiendo con discos supereditados, hasta estos nuevos ritmos más caribeños y bailables como el dembow, la salsa y el reguepop”.

La chilena está preparada para asumir el reto de mantener el listón altísimo, con cinco nominaciones a los Grammy Latinos el pasado año incluidas. “No siento presión comercial, pero sí tengo un compromiso artístico, quiero crecer, componer mejor, y continuar con la búsqueda de la madurez en mis canciones”. Sin ninguna pretensión, también actuó por primera vez en España hace unos meses, después de que seis personas la recibiesen en el aeropuerto, y eso para ella, pese a ser un fenómeno de masas al otro lado del Atlántico, resultó increíble. “Me acuerdo que me decían que no me preocupase, que la gente en España era muy tranquila… Pero nada de eso, sentí toda la euforia y lo apasionados que sois. Me lo pasé tan bien que repetir es una de las mejores costumbres que tengo y tendré”, explica con ilusión antes de volver a reencontrarnos con su voz en directo.

Si hay algo que no ha cambiado en Laferte es su lado activista. Además de celebrar cualquier paso que se dé en la lucha por los derechos LGTBI, se ha convertido en un icono feminista por derecho propio. Así que no puede ocultar su felicidad al ver cómo la mujer ha dado un puñetazo en la mesa para cambiar la histórica y machista tendencia. “Me emociona ver que el tema está presente y con cada vez más fuerza. Se ha abierto a la conversación y a la conciencia. Nos estamos empezando a dar cuenta de actitudes machistas en las que no se pensaba hasta ahora. Espero aportar con mi música a esta revolución mundial”.

Mon Laferte actuará en Madrid (Joy Eslava) y Barcelona (Sala Apolo) el 8 y el 13 de noviembre respectivamente.

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