29/10/2020

CRÍTICA: De Rosalía a Robyn pasando por NAO, Culture Club y Major Lazer, los discos del mes

2 noviembre, 2018

ROSALÍA

“EL MAL QUERER” (SONY MUSIC)

En cuestión de meses ha pasado de aplaudida revelación a salvadora del pop nacional. Vamos, una santa –o si se prefiere, una iluminada, o sí, lo que ya es, una diosa–, como la vemos en la portada de El mal querer.

Sí, su segundo álbum está a la altura de las expectativas, y hay que celebrarlo. Porque lo que propone Rosalía es un viaje para el que no hace falta saber de flamenco como ella. Este es un disco pop, conceptual y cargado de referencias para connaiseurs, eso sí; en cualquier caso, se convierte en una experiencia litúrgica en más de un sentido. Esa es su grandeza.

En El mal querer, la protagonista absoluta es Rosalía, que firma una especie de versión de Bodas de sangre con El Guincho como principal aliado y no pocos invitados. Y estamos ante su trabajo final de carrera, no hay que olvidarlo… Rara vez tiene semejante exposición una obra de estas características, pero está claro que todo lo que rodea a la artista hasta ahora está resultando único.

Se une ahora Di mi nombre a su colección de hits, que podrían habernos parecido improbables hace un año, y hoy no. Porque conocieras o no los tangos de La Repompa de Málaga, resulta irresistible. Y la manera en que fluyen las canciones engancha e impide que desconectes; este es un disco para escuchar de principio a fin –en eso también le ha salido el hondo sentido de la tradición que tanto le inspira–.

Cuenta con innumerables momentos memorables: ese tramo final entre marcial y puramente electrónico de De aquí no sales, la expresividad emocional de las cuerdas –a lo Homogenic– en Reniego, el guest starring de Rossy de Palma en Preso, ese desplante por Justin Timberlake que es Bagdad. Y que será el siguiente hit de un álbum que es todo un éxito, enorme, en sí mismo. ⭐⭐⭐⭐

ROBYN

“HONEY” (KONICHIWA/UNIVERSAL MUSIC)

Siempre resulta amarga la espera de un nuevo trabajo de Robyn, porque se hace de rogar. Pero al final siempre justifica con su obra el tiempo que deja pasar. Kate Bush nos lo hace pasar peor, y ella también nos deslumbró con Aerial, por ejemplo, otro disco con mucha ‘honey’. Su primer álbum en ocho años supone una sólida reafirmación de Robyn como maestra del pop, género al que ha sabido dar una vuelta muy personal, como demuestra aquí de nuevo. De la sensualidad robótica de Human Being a la ligereza discomelancólica de Because It’s In The Music, pasando por la reafirmación vía 90’s de Send It To Robin y vía sensualidad lúbrica del tema que le da título, Honey es un álbum redondo en todos los sentidos. ⭐⭐⭐⭐

JESSICA 6

“THE ELIOT SESSIONS” (PARK SIDE RECORDS)

Qué bueno que Nomi Ruiz haya recuperado su proyecto Jessica 6, en un EP creado junto al productor griego Eliot, con el que se ha creado una química innegable. Es curioso ver cómo este trabajo remite tanto a los tiempos en que Ruiz era parte de Hercules and Love Affair como al debut de Jessica 6, el inolvidable See The Light. Frente a sus propuestas más recientes, en las que predominaban el r’n’b y el freestyle, aquí Ruiz apuesta descaradamente por un house de aires vintage, de lo más celebratorio. Pero ojo, los mensajes que lanza no son en absoluto para tomarse a la ligera: porque The Eliot Sessions es un enérgico alegato contra la apropiación mainstream de la cultura queer, la transfobia y la masculinidad tóxica. Ahí es nada. ⭐⭐⭐⭐

EMPRESS OF

“US” (CAROLINE/MUSIC AS USUAL)

Si hay dos discos de este año que te transportan con facilidad a un universo mucho más apetecible, cálido y libre de prejuicios, son los de Kali Uchis y este segundo de Empress Of. Lorely Rodriguez ha encontrado el equilibrio perfecto entre el pop electrónico más experimental y el radio friendly, como prueban canciones como When I’m With Him y Love For Me. El spanglish en Trust Me Baby es todo un acierto; su mano a mano con Blood Orange en Everything To Me, también; y su manera de reforzar un perfil más juguetón, bailable y liviano, como en I Don’t Smoke Weed, todo un acierto –más–. ⭐⭐⭐⭐

BOY GEORGE & CULTURE CLUB

“LIFE” (BMG)

Aviso: este es un disco solo para fans, para quienes reverencien a Boy George y recuerden con cariño los tiempos de gloria de su grupo Culture Club, décadas atrás. Solo esos fans sabrán apreciar un trabajo que se ha demorado más de cinco años –el primero de la banda en dos décadas–, y en el que apuestan por lo de siempre, un resultón cóctel de pop teñido de soul y reggae amable. De las once canciones, más de una sobra, pero cuando dan en el clavo, como en Bad Blood y en la funky Runaway Train –que parece producida por Mark Ronson–, entiendes que este regreso tiene un sentido, por mucho que se haya demorado. ⭐⭐⭐

BARBRA STREISAND

“WALLS” (COLUMBIA/SONY MUSIC)

Pocas divas hay tan libres e inquietas como Barbra. Desconsolada por lo que ve a su alrededor, lanza el primer disco que incluye canciones originales suyas desde 2005, que se dice pronto. Y es puro Barbra, incluso cuando se atreve con un medley de Imagine y What A Wonderful World. Reposado, de arreglos suntuosos y con la voz de Streisand como gran protagonista, te permite meterte en su cabeza y emocionarte con los mensajes que lanza. Atención, sobre todo, a Love’s Never Wrong, un nuevo himno LGTB que añadir a su colección, con un mensaje inclusivo que también hace mucha falta que se siga transmitiendo. “Be strong, be proud”, canta. Brava! ⭐⭐⭐⭐

NAO

“SATURN” (LITTLE TOKYO/SONY MUSIC)

A su más que digno debut solo había una pega que ponerle: su voz, tan especial, terminaba por agotar, porque se movía principalmente en un único registro. Qué gran paso adelante da en el segundo, en el que podía haber seguido la senda acomodada de otras prometedoras representantes del nuevo r’n’b, como Jorja Smith y Ella Mai, pero no. No solo ha encontrado nuevas manera de modular su voz para lograr un mayor rango expresivo, también dota a su estilo de una proyección cósmica que la lleva a una concepción del r’n’b más futurista. Con cortes como Gabriel nos recuerda por qué nos enamoramos en su momento de AlunaGeorge; en colaboraciones como Saturn, con Kwabs, pone la piel de gallina con su facilidad para emocionar; y en temazos como If You Ever, junto a Mura Masa, fascina sobre un groove minimal. ⭐⭐⭐⭐

MAJOR LAZER

“ESSENTIALS”

Tienen mucho que celebrar Major Lazer, no cabe duda. En los últimos diez años han publicado tres álbumes e innumerables bops, con una lista casi interminable de artistas invitados. Bueno, es momento de reunir todos esos jitazos que tan bien suenan y tanto hacen bailar en una colección impecable y que impresiona. Son veinticinco las canciones que forman parte de Essentials, en la que no falta, claro, la reciente Blow That Smoke junto a Tove Lo. Te pones a repasar su singlegrafía y te quedas loco: Pon De Floor, Bubble Butt, Cold Water, Lean On… Colaboraciones con DJ Snake, Justin Bieber, RAYE, Nicki Minaj, Nina Sky, Ariana Grande, Sean Paul, Anitta, Pabllo Vittar, MØ… En fin, poco más que añadir. El proyecto comandado por Diplo, Walshy Fire y Jillionaire ha dado forma a una fusión con sello propio que merece la pena celebrar. ⭐⭐⭐⭐

GERÓNIMO RAUCH

“PORQUE YO TE AMO”

Escuchar este disco es como volver a otra época. Por eso en un principio uno se pregunta: ¿es necesario? Nada más comenzar a escucharlo, la respuesta es sí. Y mucho. Gerónimo Rauch (con una gran carrera en el musical, desde el rol principal de El fantasma de la Ópera, en Londres, a estrenar en español Sunset Boulevard junto a Paloma San Basilio) saca un disco con temazos de ‘los de antes’. Y lo hace a lo grande: de la mano del productor Humberto Gatica (8 Grammys y 5 Grammys latinos), con un disco en donde repasa maravillosas canciones, de Nino Bravo a Raphael. Engancha. JAVIER AZA ⭐⭐⭐

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