06/12/2019

La lucha del exótico, y gay, Cassandro: “He abierto muchas puertas”

6 febrero, 2019
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Hace aproximadamente treinta años, la telenovela mexicana Rosa salvaje, protagonizada por Verónica Castro, que narra la historia de una mujer incomprendida por sus hábitos supuestamente masculinos, destrozaba audímetros e inspiraba a toda una generación de jóvenes libres de prejuicios. Uno de ellos fue Saúl Armendáriz, que en un primer momento tomó el nombre de la ficción para debutar el 15 de octubre de 1988 como luchador exótico –término con el que se conocía de forma despectiva a los luchadores gays, y que no eran vistos como deportistas sino como bufones– en Ciudad Juárez. “El personaje de Verónica me dio fuerza, y ese día supuestamente salí del armario, aunque todos ya lo sabían menos yo…”, recuerda el azteca, que aquel día, y durante toda su carrera, sufrió el recurrente “¡muerte al pinche jotolón! (maricón)”.

Después de aquel combate, nuestro protagonista, con el que charlamos mientras le interrumpen sus sobrinos al otro lado del Atlántico, adoptaría el nombre artístico de Cassandro el Exótico, la marca con la que es conocido mundialmente, y con la que podríamos decir también ha alcanzado las más altas cotas de la miseria. “Ha sido un camino intenso y doloroso, pero valió la pena todo lo conseguido. Ahora puedo decir que tenemos incluso luchadores transgénero, he abierto muchas puertas, y me he convertido en un embajador de México”, explica la leyenda, que encontró entre cuerdas, sobre el cuadrilátero, el lugar para sacudirse una infancia problemática. “Con la lucha libre me despojé de todo lo que venía cargando desde niño, traumas, abusos sexuales… Y encontré un valor que ni yo sabía que tenía, un compromiso conmigo mismo de levantarme ante la adversidad; ha sido mi mejor medicina contra el rechazo y la discriminación”.

Afortunadamente, el necesario relato de Cassandro ha sido trasladado a la gran pantalla por la cineasta Marie Losier, en un documental homónimo que se proyectó por primera vez en Cannes, y que va a poder verse en España dentro de la programación del Zinegoak de Bilbao este mes, y en marzo en el Festival Punto de vista en Pamplona. Durante cuatro años, y sin más medios que una cámara de 16mm, la francesa se convirtió en su sombra, y él no puso inconveniente: “Había que darle transparencia al documental, no tanto hablar de lo que le ocurre a un héroe de la lucha libre, sino a la persona. Nos metimos hasta lo más íntimo de mi alma, de mi vida… y de mi baño”, revive entre risas.

Entre bambalinas también descubrimos toda la liturgia del luchador, llena de orgullo y estética drag, amén de una estelar irrupción en el ring a ritmo de Gloria Gaynor. Espejo, secadora, maquillaje, plumas… “Los compañeros siempre andan expectantes con mis looks”, cuenta riendo. “Todos han sabido reconocer que estaba intentando hacer algo diferente por mi comunidad. Ese paseo hasta el ring, con I Will Survive sonando, es mi momento femenino, cuando más brillo”. Mientras otros contrincantes, también gays, se cubren bajo una máscara –algo que le recomendó su primer entrenador y jamás aceptó–, el tuvo muy claro que su lucha traspasaría los límites de su deporte.

El DOCUMENTAL CASSANDRO EL EXÓTICO SE PROYECTA EN ZINEGOAK (BILBAO) Y EN PUNTO DE VISTA (PAMPLONA). MÁS INFO EN zinegoak.com Y PUNTODEVISTAFESTIVAL.COM

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