24/06/2019

Bodas gays por San Valentín: Alejandro y Jose, una decisión ‘de madrugada’

11 febrero, 2019

Me gustaría contar la historia de mi boda. Me llamo Alejandro, y cuando conocí a Jose Chavez Salgado –mi marido– yo estaba saliendo con otro chico. Al cortar la relación con él, y pasado un año, coincidimos de nuevo. Al parecer, yo le había gustado en su momento, pero no lo sabía.

Alejandro quiso compartir estas fotos con los lectores de Shangay para dar una sorpresa a su marido, Jose.

Al pasar el año completo, yo había cambiado completamente de aspecto, y él no me reconoció. Entonces le enseñé una foto mía del momento en que nos habíamos visto por primera vez…. En cuanto me reconoció, se echó a llorar y, obviamente, yo con él sin apenas saber el motivo en ese momento.

Comenzamos a salir y fue pasando el tiempo. Un día mi madre nos sugirió –una noche, a las tres de la madrugada mientras estábamos de cháchara– casarnos. Y a lo tonto, nos casamos el día 30 de julio de 2018. Fue solo la ceremonia civil, y a partir de ahí empezamos a vivir una vida juntos. Hicimos la fiesta de la boda el 5 noviembre de ese mismo año.

Desde entonces, llevamos una vida llena de aventuras, alegrías y tristezas, pasión y todas esas cosas que conlleva un matrimonio hecho y derecho, compartiendo la vida el uno con el otro.

No puedo más que decir que muchísimas gracias por haberme dado esta oportunidad de publicar estas fotos, un regalo que tanto significa para mí.

Sobre la boda, fue en Madrid, en los Salones Venecia (que en ese sitio ya tenemos tradición, pues celebramos ahí las bodas de oro de mis abuelos, la boda de mi tía, la comunión de mi primo…)

La mayor parte de los invitados fueron por el lado de mi familia. Muchos amigos y familiares de Jose estaban, por desgracia, en Cuba y no podían venir. Ni nosotros poder invitarles.

Varios momentos de fiesta, que tuvo lugar meses después de la ceremonia.

Fue una boda muy sincera, honesta. En la que básicamente aplicamos el «señoras y señores, esto es lo que hay». Estuvo llena de emoción por todos lados, un ejemplo de ello fue que la canción que abrió el baile: el vals de La Bella durmiente de Tchaikovsky remezclado con El yerberito de Celia Cruz. Como no, un toque cubano.

De la música se encargó el Coro de Jóvenes de Madrid, al cual he pertenecido la friolera de catorce años. Por circunstancias de la vida me vi forzado a dejarlo, apartando la música de mi vida de modo temporal.

La oficiante fue una psicóloga que ha sido la única persona que hemos conocido al mismo tiempo Jose y yo, en la Nochevieja del 2017.

La fiesta se celebró en los Salones Venecia, de Madrid. Después se fueron todos a un reservado de Joy y luego terminaron en su casa al día siguiente.

El tema del look, lo elegí en rojo porque de blanco… ya como que no colaba [risas]; en negro tampoco, porque siempre he tenido que ir de ese color al trabajo. Así que, ¡de rojo! Y para guardar las tradiciones, no nos vimos vestidos antes de la boda. Y como siempre, algo azul, algo nuevo, algo prestado y algo viejo.

Llevé un ramo de calas blancas en honor a mi madre, que llevó las mismas flores el día de su boda.

En general fue una ceremonia muy bonita y emotiva. Acabamos en un reservado en la discoteca Joy y acabamos en nuestra casa al día siguiente.

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Shangay

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