20/06/2019

Kate Tempest: “Mi lucha como artista queer ha sido hermosa, me gustan los desafíos”

13 junio, 2019

No es fácil de etiquetar Kate Tempest, pero sí de admirar. Poeta, dramaturga, artista de spoken word y rapera –principalmente, aunque no solo–, la artista, abiertamente queer, puede presumir de una carrera meteórica que le ha permitido triunfar y ser reconocida en todos los campos artísticos en los que se ha aventurado.

En lo musical, su combinación de hip-hop y spoken word la ha llevado ya muy lejos. Aunque Kate Tempest es también, a su manera, un icono LGTBI gracias a su visibilidad como lesbiana, no muestra un ápice de soberbia en la distancias cortas, ni muchos menos. Algo desaliñada y aparentemente tímida, Kate Tempest pasó recientemente por Madrid para presentar su tercer álbum, The Book of Traps and Lessons. La londinense asegura que le cuesta hablar de sus obras, aunque agradece conocer gente nueva cuando está de promoción.

Siempre ha dicho que rapear le cambió la vida, y también su figura como rapera nada convencional ha cambiado la de mucha gente que se ha acercado a su música y ha descubierto a una creadora única, con voz radicalmente propia, y poética. «Hacer música satisface una parte distinta de mi creatividad que cuando escribo, representa un lugar distinto de mi personalidad», explica. «Hago música de una manera más instintiva, no me enfrento a la lucha cerebral que me exige la escritura».

Asegura que grabar este nuevo disco le ha dado nuevas energías para continuar escribiendo ficción y poesía. Está claro que no sabe darle un respiro a su creatividad. No es ella de mitificar su profesión ni de darse importancia por su versatilidad. Al preguntarle cuándo sabe si una historia se debe convertir en canción, poesía, obra teatral o novela, no duda un segundo: «Depende de la fecha de entrega», dice, y se echa a reír. «Lo mejor es no forzar las cosas, dejar que la idea te lleve. Aunque a veces cometes errores».

Para su nuevo álbum, se dejó llevar por circunstancias que no eran las habituales cuando prepara un disco. «Dan [Carey, su productor habitual] y yo nos dejamos guiar en el proceso de creación por Rick» [Rubin, que se dice pronto]. “Se propuso que me olvidara de todos mis vicios y maneras habituales de enfrentarme a la música. Me animó a no proteger las palabras con las técnicas que siempre he utilizado, que fuese más abierta y directa. Siento que todas las canciones están más conectadas entre sí que en álbumes anteriores».

En un disco cuyas canciones irradian esperanza, Tempest apuesta por relaciones humanas principalmente basadas en el amor y la conexión, en la necesidad de reforzar la empatía en el mundo, y es algo que llega incluso si se te escapan algunas de sus letras. Incluso todas, porque a la vista está en sus conciertos en países donde el inglés no es primera lengua que la artista conecta con el público sin problema. «Eso es curioso, porque para una autora que elige las palabras correctas para transmitir algo concreto cuesta aceptar que estás ante un público que en ocasiones no entiende lo que dicen. A la vez es maravilloso cuando compruebo que, más allá de las palabras, se crea una conexión emocional con las personas». Y tiene un deseo por cumplir. «Igual que uno de mis libros de poesía se ha traducido al español, me gustaría que se tradujeran también las letras de este disco».

“Conocí a una mujer maravillosa y compartirlo en una canción me parecía lo suyo”

Firesmoke, primer single de su nuevo disco, se lo inspiró su chica, y es la vez que habla de una manera más directa sobre sus sentimientos, y sin tormento alguno. «El amor siempre ha sido mi principal inspiración», explica. «Antes, es verdad que me inspiraban más determinados conflictos que vivía. Esta vez, por ejemplo, me ha salido una sencilla canción de amor, sin más. Me ha costado llegar aquí, pero lo he conseguido», y se echa a reír.

Confiesa que no ha sido fácil llegar a sentir la fuerza y la confianza para poder abrirse con esa naturalidad y sinceridad. «En mis primeros discos, cuando escribía canciones de amor me salían historias heterosexuales. No eran las que veía en mi mente y en mi corazón, pero me salían así», recuerda. «Cuando escribí mi novela [The Bricks That Built the Houses], algo cambió; por primera vez presenté una historia de amor queer entre dos mujeres, y sentí que por fin podía romper contra la opresión de de la narrativa tradicional».

Desde entonces, Kate Tempest asegura haberse esforzado mucho –con éxito– para no caer en la trampa de los estereotipos, para contar las historias tal y como las siente y no repetir las mismas que nos han contado ya. «Como Rick me insistió tanto en que fuese lo más honesta posible en este disco, así decidí hacerlo». Y trabajar en él enamorada, ayudó. «Conocí a una mujer maravillosa, ¡tan, tan ideal!»… Enamorada está, no hace falta que lo jure viendo cómo se le ilumina la cara. «Me siento mucho más segura desde que estoy con ella. Y compartirlo en una canción no me hace sentir que me expongo demasiado, siento que es lo suyo».

Tempest es una artista queer que ahora se siente suficientemente segura para compartir sentimientos íntimos con su público, y es algo que hay que celebrar. Ella es la primera en hacerlo, porque el camino a la autoaceptación no siempre ha sido fácil, como para tantas personas queer. «He luchado mucho, pero ha sido una lucha hermosa, que me ha llevado a ser quien soy, y me siento agradecida por lo que vivido, me gustan los desafíos». Le pregunto si el hecho de ser mujer y lesbiana le ha supuesto batallar en dos frentes abiertos. «No lo sé, es lo que me ha tocado vivir, no sé cómo habría sido en otras circunstancias».

Como artista LGTBI, tiene claro lo que quiere transmitir: «Amor, conexión, reconocimiento, consuelo y visibilidad». El hecho de que en su libro Hold Your Own hable de la fluidez de género ha dado pie a un diálogo con sus lectores que le llena mucho. «Entre personas queer reconocemos aspectos comunes que hemos experimentado. Me encanta conocer a gente más joven que me cuenta cómo mis palabras les han servido de apoyo en su viaje; me hace sentir muy agradecida ver que mi visibilidad resulta útil a otros».

“Me hace sentir muy agradecida ver que mi visibilidad resulta útil a otras personas queer”

Su nuevo disco es una llamada a la conexión entre las personas, y confía en que también le ayude a conectar con el público que lo escuche, porque ese diálogo entre artista y audiencia lo considera muy enriquecedor. «Cuando conecto con el trabajo de otros artistas, sean escritores o músicos, siento que descubro su verdad interior, su integridad. Y cuando además veo mi vida reflejada en su trabajo, la sensación es increíble, muy poderosa». Ahora mismo confiesa estar fascinada con Idols, una banda de punk-rock de Bristol, y con la rapera francesa Keny Arkana («una mujer que es una revolución en sí misma»). Recuerda que cuando era más joven, artistas tan diversos como Mos Def («el hip-hop ha sido siempre mi mayor inspiración») o Bill Withers la tenían fascinada. «Cualquier artista auténtico me llega. El otro día escuché Redemption de Johnny Cash y me puse a llorar como una magdalena».

No quiere que se considere su nuevo disco como un trabajo de hip-hop, aunque sí que se vea la gratitud que siente hacia el género que tanto le ha inspirado. Y confía en que los clichés que se suelten utilizar hacia la mayoría de raperas femeninas, a las que en ocasiones se cosifica y menosprecia, vaya desapareciendo. «Noname, Little Simz, Bahamadia, Ms Dynamite o Lauryn Hill han demostrado que hay otra manera de hacer hip-hop. Quizá en Estados Unidos cuesta más porque el capitalismo se vive con más fuerza que en ningún otro sitio, y el cuerpo se convierte en un instrumento más, que en ocasiones llama más la atención que la música».

EL ÁLBUM THE BOOK OF TRAPS AND LESSONS DE KATE TEMPEST SE PUBLICA EL VIERNES 14 DE JUNIO

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.