09/08/2020

El bolso de Tinky Winky o la censura al colectivo LGTBI en redes sociales

3 marzo, 2020
Léetelo en 4 minutos

Que todo lo que toca La Resistencia se convierte en oro no le pilla de sorpresa a nadie. Que gracias al programa de Movistar + y El Terrat, personalidades hasta hoy anónimas para la juventud española como Marzenna Adamczyk (embajadora de Polonia) o Alberto Ginés (subcampeón de Europa en escalada) han ganado visibilidad hasta el punto de que sus vídeos superan el millón de reproducciones en YouTube, tampoco es nuevo.

Que los murcianos somos afortunados de tener a monstruos dicharacheros como Salva Espín y Jaime Caravaca como representantes regionales resulta innegable. Por un lado, el primero ha pasado de ser un exitoso (aunque muy poco conocido) dibujante de Marvel a ser un estupendo embajador de la huerta murciana. Limones, enormes capazos y dejes ‘murcianiqueh’ acompañan a nuestro querido Salva Espín allí por donde va. De murciano a murciano: te lo has ganado.

Quien también se ha ganado por fin el reconocimiento nacional como uno de los cómicos más irreverentes de nuestras pantallas es Jaime Caravaca, el a veces regidor y a veces chico del micrófono, pero siempre humorista. Si los cítricos son la tarjeta de presentación de Espín, la figura de Jaime no se disocia de sus looks pop, las impresionantes camisetas de Balder y ese discurso rápido que acelera más que el coche de Ortega Cano.

Jaime es como el teletubbie Tinky Winky: grande, sonriente, cercano y polémico. Muy polémico. Porque aunque a nosotros nos suene estúpido, hubo un época no tan lejana en la que ver a un monstruo gigante de felpa morada con un bolso era algo que incomodaba al sector más machito de la sociedad. Y eso que no estamos entrando en el absurdo detalle de que los infelices teletubbies no estaban sexualizados: no tenían genitales ni rasgos biológicos más allá del primitivo pensamiento de que Tinky Winky era un “chico” porque era el más alto. ¡Ah, pero llevaba un bolso! Entonces, ¿Tinky Winky era hombre, mujer o uno de esos terribles afeminados? Ni una cosa ni la otra. Era un teletubbie, pero allá cada uno con su porción de victimismo, amiguis.

Pues algo similar ocurre con Jaime Caravaca. Aún hoy se escuchan críticas por la desenfada forma que tiene de mostrarse a sí mismo (y su sexualidad). Porque Jaime tan pronto se te presenta vestido entero de negro como te recibe con sus uñas pintadas y su mochila de Frozen… Y eso enerva a más de uno.

Jaime Caravaca fotografiado por Israel Sánchez para La Opinión de Murcia

Yo la llamo “la problemática del bolso de Tinky Winky”: todo son risas hasta que el tipo más alto y más fuerte de la sala coge un bolso. Y lo coge en serio. Y es que, aunque Jaime Caravaca haya hecho su presentación en sociedad hace poquito tiempo, en Murcia ya lleva siete años operando en su base secreta: Murcia Comedy Club.

Entre chistes, copas, karaokes y monólogos, Jaime concibe un espectáculo sin tabúes. Prueba de ello es el juego ‘beso y tortazo’, que suele acabar casi siempre en beso (o al menos eso dice él). “Creo que el espectáculo Murcia Comedy Club es el espectáculo donde más se ha besado a la gente de este mundo. Es todo amor con el público”, me comenta en un audio. Y yo que me alegro. Y es que Jaime Caravaca puede hacer lo que quiera en Murcia Comedy Club porque es su casa, y donde hay patrón, no manda marinero.

Pero en pleno siglo XXI, el bolso de Tinky Winky sigue ofendiendo a algunas lumbreras más pendientes de encorsetar nuestra vida que de vivir la suya. Y después de intentar subir repetidas veces sin éxito una foto en la que Jaime y un invitado están a punto de besarse (el famoso pre-beso homosexual), Facebook decidió bloquear la cuenta del club durante 24 horas. ¿El motivo? La imagen infringía sus normas comunitarias.

Parece ser que en Facebook puedes subir sin problemas fotos de los cadáveres desmembrados y abiertos en canal del asesino Jeffrey Dahmer (es un ejemplo real), pero un hombre a punto de besar a otro infringe su política de valores morales. Quizás es porque Jeffrey era un asesino, sí, pero seguro que no llevaba las uñas pintadas ni la mochila de Frozen. ¿Asesinatos? Perfecto. ¿Mariconadas? Las justas.

No es la primera vez que la cuenta del canal sufre el rasero moralista de Facebook: hace un tiempo, lo bloquearon después de intentar subir un vídeo en el que simulaban una boda homosexual frente a la Universidad Católica de Murcia. Ya entonces, el vídeo fue censurado por atentar contra los valores familiares: el bolso de Tinky Winky una vez más.

Esta semana, Murcia Comedy Club plantó un nuevo reto a sus seguidores: si querían ganar el concurso que hacen semanalmente en su canal de Facebook, tenían que subir en los comentarios una foto con un beso homosexual. A veces las rebeliones son así de sencillas: solo hace falta arreglarse, echarse un poco de colonia y salir a la calle… con un precioso bolso bajo el brazo.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.