28/09/2020

‘Drama’, la serie para YouTube que nuestra generación necesita

23 marzo, 2020
Léetelo en 5 minutos

Puede que muchos no hayan oído hablar de Drama. La serie de Playz –la plataforma digital de RTVE orientada mayoritariamente al público joven– producida por El Terrat que cuenta la historia de tres compañeros de piso en Barcelona. Una trama que hemos visto en otras ocasiones pero que, gracias a la naturalidad con la que trata temas sociales tan importantes a día de hoy, hace de esta serie un imprescindible de la ficción nacional.

Creada por Dani Amor, Drama ha ido dándose a conocer poco a poco gracias al boca a boca. Un ejemplo es el post de Roy Galán, quien escribió sobre ella en Instagram: “Es la serie que muchas personas llevamos tiempo esperando en este país. Una serie sin complejos que nos habla del aquí y el ahora con una apabullante naturalidad. Sin artificio, sin tramas rocambolescas, con un profundo respeto por lo que se está contando”.

Eso es precisamente lo que hace especial esta producción. Que narra la vida sin tapujos mostrando todo lo bueno y lo malo. La realidad de una generación que no encuentra su camino, que tiene dudas, que está en el paro, que valora la amistad, que no se etiqueta, que no tiene prejuicios, a la que le gusta el sexo y que, por encima de todo, necesita amor. Una verdad que gana gracias a un gran reparto con rostros no muy conocidos, a excepción de su protagonista, Elisabet Casanovas (Merlí), Iñaki Mur (Merlí, La jaula de las locas) y el cómico Ignatius Farray.

Una propuesta honesta que, lamentablemente, no se puede ver en televisión, pero que gracias a las plataformas audiovisuales y las redes sociales está encontrando un hueco en los espectadores. Y qué mejor momento que este confinamiento para disfrutar de esta necesaria serie.

Ver esta publicación en Instagram

Drama es la serie que muchas personas llevamos tiempo esperando en este país. Una serie sin complejos que nos habla del aquí y el ahora con una apabullante naturalidad. Sin artificio, sin tramas rocambolescas, con un profundo respeto por lo que se está contando. Porque lo primero que se nota al ver Drama es el amor con el que está construido el proyecto: es la entrega de las personas implicadas. Una serie que lo que hace es enhebrar la carcajada a la emoción y así poder tirar de ti hacia donde quiere. Que plantea por qué hay marrones que solo deben comerse las mujeres ellas solitas. Por qué toda esa culpa sin verbo. Este es el pequeño gran viaje de África (lo de la verdad de Elisabet Casanovas es de otro mundo) y el de la encrucijada femenina. Que hace que las mujeres tengan que tener siempre mucho más presente el futuro. De lo incierto de vivir. Esta es una serie que demuestra la alegría de la pluralidad de lenguas de este país, una serie bilingüe (qué bonito y enriquecedor es escuchar el catalán, por favor) que además reivindica la belleza de los acentos cuando te comunicas con tu hogar y tus raíces por aquello de que no eres siempre la misma persona para todo el mundo. Me encontré con Drama por pura casualidad. Y lo único que podía pensar mientras veía los episodios era cómo que esto no se estaba emitiendo en prime time en TVE. Cómo habían relegado una producción de este calibre a un contenido exclusivamente digital. Cómo había alguien que se había permitido el lujo de que esto no lo viera el máximo de personas posibles. La respuesta es que Drama ha costado muy poco. También en la apuesta en promoción, claro. Al final todo es el maldito dinero. Yo estoy convencido de que donde no se apuesta más estamos las personas para dar a conocer. Que ese también es nuestro poder popular. Así que sirvan estas simples palabras para mostrar mi admiración total por Drama. Y para que quien quiera se acerque a esta historia. A ver si también le roba el corazón. . . La primera temporada de “Drama” está disponible gratuitamente en la plataforma @playz.es en playz.es/drama

Una publicación compartida de Roy Galán (@roygalan) el

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.