20/09/2020

Miguel Frigenti: “He hecho cibersexo, no me avergüenzo, lo considero normal”

6 agosto, 2020

Este confinamiento, Sálvame fue su trampolín a la fama. “Renazco siempre de las tragedias, la primera mujer de mi bisabuelo murió en el Titanic”, nos dice. Es el azote de Las Campos y uno de los personajes más mediáticos del momento. Tanto que hasta sus dos hermanos gemelos, Carlos y Alberto, le han acompañado en su salto a los platós. Y en Mediaset han celebrado hasta el Orgullo Frigenti

Ahora nos lo hemos traído a la redacción de Shangay para que, sin pelos en la lengua, nos hable de todos los charcos en los que se ha metido desde que consiguió su silla como colaborador fijo.

SHANGAY ⇒ Te han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos. En aquella ocasión estábamos en pleno drama Merlos Place

MIGUEL FRIGENTI ⇒ El Merlos Place está olvidado. Marta López y yo somos compañeros, ¡para qué llevarnos mal! Eso sí, amigos ya no somos.

SHANGAY ⇒ También hemos tenido un Orgullo LGTBI muy atípico… ¿Cómo lo viviste?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Celebré el Orgullo con mi primo y mis hermanos. Somos una familia muy gay. Estuvimos juntos en casa y bebiendo.

SHANGAY ⇒ Incluso has celebrado el ‘Orgullo Frigenti’ en Sálvame

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Para el Orgullo Frigenti vinieron mis hermanos. Me puse un poco nervioso, pero al final me gustó mucho como quedó. Sobre todo la llamada de mi madre me hizo especial ilusión. La respuesta de la gente ha sido muy buena, algunos no tenían ni idea de que éramos tres hermanos…

SHANGAY ⇒ ¿Ellos decidieron desvincularse de la televisión por algún motivo?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Mis hermanos lo pasaban mal en televisión, disfrutaban pero no les compensaba. Recibíamos muchas críticas. Éramos personajes muy excéntricos y la gente era muy cruel. Han pasado diez años y la opinión ha cambiado mucho. Lo primero que hacían mis hermanos después de El revienta precios era meterse en foros de Internet, que es algo que no hay que hacer, y había cada mensaje… Yo ya tengo un cursillo acelerado, a mí las críticas que solo quieren destruir y humillar a saco no me afectan, me resbalan. Además, ya no es solo que tengas detractores tú, también los tiene la cadena, la forma de hacer programación…

“Yo creo que Paz Padilla no se supo expresar. No había mala intención ni homofobia”

SHANGAY ⇒ Como señalabas, el gran momentazo fue la llamada telefónica de Marisa, tu madre…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Fue una sorpresa. Lo pasé mal. Estuve contenido porque no sabía hasta dónde iba a llegar. Pero fue bonito. Yo creo que lo necesitábamos contar los tres. En todas las familias hay una parte más radicalizada, más homófoba; por eso mucha gente se ha sentido identificada.

SHANGAY ⇒ Y a Paz Padilla le llovieron muchos zascas porque le dijo a tu madre que imaginaba que educar a tres hijos gais no tenía que haber sido nada fácil, como si perteneciésemos casi a otra raza…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Yo creo que Paz Padilla no se supo expresar. Cuando ella le hizo la observación a mi madre de que si tenía que haber ido al psicólogo por tener tres hijos gais, su intención era saber si lo había pasado mal porque alguien pudiera haber hecho sufrir a sus hijos por ser gais. A nadie le insultan por ser heterosexual. Yo creo que no supo formular correctamente la pregunta…, y le cayó la del pulpo. No había mala intención ni homofobia. Me dio pena.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo saliste del armario?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ A los primeros que les conté que era gay fue a mis hermanos. Tenía ocho años. Luego a mi padre con diez, y a mi madre con once. A mí me gustaba ya un niño en primaria que se llamaba Eduardo. Yo siempre he tenido la sexualidad muy clara. Nunca he tenido duda. Si te digo la verdad, creo que sería incapaz de acostarme con una chica, ni borracho ni nada, no se me levantaría.

SHANGAY ⇒ ¿Y si alguien os acusa de que ahora toda la familia os queréis subir al carro de la popularidad?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Mi madre no tiene intención de seguir saliendo en televisión, fue algo puntual. Hizo esa llamada y ya está. Yo estoy en un programa muy vivo como Sálvame, y si me preguntan algo sobre mi familia, contesto.

SHANGAY ⇒ Causó bastante revuelo entre tus compañeros que hablaras tan naturalmente de haber practicado sexting

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Ellos se escandalizaron porque lo ven desde la perspectiva de su generación. Yo he vivido la aparición de los chats, las webcams… y he hecho cibersexo. Considero que no es una cosa de marcianos. Que ahora por mi profesión y mi edad no me atrae y no lo haría…, pero antes sí lo he hecho, no me avergüenzo, lo considero normal. ¿Quién no ha mandado una ‘foto bomba’ por Instagram? ¡Todos! Si fuera alguien anónimo, estuviera soltero, me gustara un chico y tuviera un momento de calentón, la mandaría.

SHANGAY ⇒ ¿Has tenido alguna anécdota notable en tu relación con las apps de ligoteo?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Uno de mis novios salió de Grindr. Puedo decir que yo encontré el amor por Grindr cuando tenía 23 años, ahora tengo 32. Es verdad que gente va a lo que va…, pero yo Grindr lo he tenido para momentos de calentón y también para hablar. Aunque yo era más de Tinder.

“Siempre he tenido la sexualidad muy clara. Creo que sería incapaz de acostarme con una chica”

SHANGAY ⇒ Carlota Corredera se refirió a tu pene como Frigentín y rápidamente le corregiste… ¿Estamos ante un Frigentón?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ [se ríe, un poco pudoroso] Mi pene no es Frigentín; es más Frigentón, sí.

SHANGAY ⇒ Y de repente sale un tal Juan Gregorio que afirma que ha sido tu amante, mientras tenías novio…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Contra ese chico [Juan Gregorio] voy a tomar medidas. No tenía intención de denunciarle, pero desde que fue al programa se dedica a hacer directos en Instagram. ¿Lo último que ha contado? Que me ha hecho la lluvia dorada y que le consta que me lo ha hecho otra persona a la que he pagado… Este chico está mal de la cabeza, y no lo he visto en mi vida. Ya ha empezado a volverse loco.

SHANGAY ⇒ ¿Crees que lidiar con esta serie de personajes es el precio que hay pagar por ocupar una silla en Sálvame?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Mi primo me ha advertido que no va a ser el primero que va a salir. Ya a algunos compañeros les han pasado fotos mías sin camiseta en la We Party. Conclusión: yo no voy a dejar de hacer mi vida ni de vivir. Tal vez a otros compañeros les pudiera afectar más y dejarían de hacer cosas que hacían antes. Quien me quiera grabar, que me grabe. ¿Quién no se ha tomado cuatro copas? Me parece que el que te graba ya dice poco de él. Y el que usa esas imágenes para hacer mofa o desacreditarme también dice poco de él; todos nos emborrachamos, salimos de fiesta o mandamos fotos bomba.

“Mi pene no es Frigentín, es más Frigentón”

SHANGAY ⇒ ¿Cómo sobrellevó el chaparrón tu chico?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Noah lo pasó mal porque ocurrió en televisión. Cuando salieron nuestras fotos en el pantallón de Sálvame, todo el mundo le empezó a llamar por teléfono, incluso gente con la que normalmente no tiene relación y, además, dando por hecho que yo le había puesto los cuernos. Lo que pasa es que mucha gente no aguantó hasta el final del programa para ver que el poli me daba la razón y se quedaron con el falso mensaje de que yo le había sido infiel y de que él era un cornudo. Todo esto le afectó unos días.

SHANGAY ⇒ Por cierto, ya hablamos de que queréis casaros jóvenes. ¿Has imaginado cómo sería la celebración?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Nuestra boda la imagino como una doble celebración: una para los íntimos y familia, y otra para los amigos. Mi novio es muy fiestero y quiere hacer una fiesta por todo lo alto, pero yo no veo a mi madre dándolo todo. Yo sigo manteniendo que me quiero casar joven. No este año o el que viene, pero sí con 36 o 37 años. Sería una mezcla entre moderno y clásico.

SHANGAY ⇒ ¿Lo tienes tan claro con el tema de la paternidad? 

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Voy por momentos. Cuando veo a un niño pequeño se me cae la baba, pero es que me llenan tanto los perros que no me hacen falta los niños. Pero perros sí, me gustaría tener cuatro o cinco perritos. Quiero tener una casa grande.

“A todos los gais: huid de los heteroconfusos”

SHANGAY ⇒ Sacar la cara por el colectivo LGTBI te valió un enfrentamiento con tu compañero Antonio Montero…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Yo dije que el 70% de las personas LGTB tenían problemas en visibilizar su condición sexual en el trabajo, y Antonio Montero contestó, de muy mala manera, que ese era su problema. Estoy convencido de que lo que piensa Montero y otros compañeros es que muchos de lo que hemos contado que hemos sufrido bullying lo exageramos o lo inventamos. Otro día, Kiko Hernández me preguntó si había sentido miradas de desprecio en el vestuario, yo le dije que sí, refiriéndome a mi etapa del colegio y del instituto. Y no sé que otro compañero saltó: “Jolín, es que a ti te pasa de todo”. Y acto seguido, Rafa Mora dijo: “Yo tengo amigos gais y no les ha pasado lo mismo que a ti”. En ese momento me callé, pero más tarde lo estuve reflexionando y me fastidió que pusieran en duda mi testimonio. Yo creo que lo que les molesta es que tienen un resquicio de homofobia del que, a lo mejor, no son conscientes. Es como si encima de que nos apalean, intentaran silenciarnos, como que les jode que lo contemos en un programa, que tengamos el apoyo del presentador y del público. ¿Tal vez se ven reflejados en esos canallas que nos hicieron la vida imposible en el colegio? Si no, nos podrían en duda. Ahí se les ve el plumero. No tengo problemas con Montero, pero es un rancio que intenta ir de gracioso y el pobre no tiene ninguna gracia.

SHANGAY ⇒ ¿Cuáles fueron los referentes LGTBI con los que creciste?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Yo de pequeño tenía como referente a Boris Izaguirre. Veía Crónicas marcianas y Boris ayudó un montón. Fue exagerado, pero en ese momento había que ser exagerado porque, cuanto más exagerado era, más normalizaba. Tuvo un par de cojones. Yo lo recuerdo en el año 98-99, quedándose en calzoncillos y haciendo apología de la pluma. Si lo hacemos hoy en día y nos ponen finos filipinos, imagínate hacerlo en aquel momento… Boris me encantaba, y también Jorge Javier cuando empezó en Aquí hay tomate, en 2003. Se fue súper injusto con él. Recuerdo lo que hacían en La Sexta Patricia Conde y Ángel Martín, que fueron a saco a por él. Iban con un rollo intelectual que me parecía despreciable, porque muchos de los vídeos que ponían eran para reírse de su pluma de forma indirecta. Iban de intelectuales, de progres y de guays, y al final parecían dos paletos burlándose de alguien por su amaneramiento. Encima, hacían un programa en el que el único objetivo era criticar a otros poniendo imágenes del programa que criticaban. Me parecía una doble moral, un doble discurso… Jorge Javier tuvo que pasarlo fatal, y por eso pienso que todo lo que tiene ahora se lo merece.

“No tengo problemas con Antonio Montero, pero es un rancio que intenta ir de gracioso”

SHANGAY ⇒ Tienes una relación muy íntima con los haters, algunos te llaman xenófobo…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ En Twitter hay mucho seguidor de Gran Hermano. Cada año que pasa voy acumulando más detractores, y ya me atacan por sistema. Los que últimamente me llaman xenófobo son seguidores de Gianmarco, los mismos que se unen y le pagan el alquiler en Madrid. Me llaman xenófobo porque una vez le llamé fetuchini. Lo hice porque desde que salió de Gran Hermano llevaba llamándome Miguelito a modo de menosprecio. Me llama Miguelito con tonito por no llamarme maricón. Toda mi familia es italiana, así que imagínate lo xenófobo que soy.

SHANGAY ⇒ Pero en asuntos políticos te mojas menos, ¿o no?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ No me gusta entrar en temas de política, pero si veo algo que no me gusta lo digo. Mi línea editorial es que siempre intento decir lo que pienso, aunque esto tenga desventajas. Políticamente, me siento muy cercano a Jorge Javier Vázquez. Solo puedo decirte que estoy muy contento con el Gobierno que tenemos. ¿Que hay cosas que no hace bien? De acuerdo. Pero que ningún partido en esta situación lo habría hecho mejor, también lo creo.

SHANGAY ⇒ Has subido a Instagram una foto con las actrices de Veneno

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Estuve con Daniela Santiago e Isabel Torres, me parecieron encantadoras. Sobre todo tuve mucho feeling con Isabel. Coincidimos en un evento y nos tiramos toda la noche hablando. El segundo capítulo de Veneno me emocionó muchísimo, están estupendas todas.

Yo he tenido mucha suerte con mis padres, en eso he sido súper afortunado. Conozco a gente como La Veneno que no lo ha sido tanto y que está armarizada porque tiene miedo en decirlo en casa. Es que no entiendo que existan padres o madres así. Creo que hay padres que no se han dado cuenta de que la vida de sus hijos no les pertenece a ellos.

“Leticia Sabater ha hecho mucho daño con su marcación abdominal”

SHANGAY ⇒ También has participado en el consultorio de Mtmad donde has hablado de la heteroconfusión…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ No le deseo un heteroconfuso a nadie que tenga clara su condición sexual, porque te putean y te provocan muchísima inestabilidad. Son gente emocionalmente inestable porque no saben lo que quieren. Por eso, lo peor que puede pasarte en la vida es enamorarte de un heteroconfuso. A todos los gais: huid de los heteroconfusos.

Yo por un heteroconfuso lo pasé fatal y acabé en el psicólogo, es el que os he dicho que conocí en Grindr. Era el típico chico que se pensaba que porque no le daban por culo era menos maricón, y luego le ponías la polla en la cara y se le ponían los ojos haciendo chiribitas… Es el heteroconfuso que no hace de pasivo, que tiene un montón de prejuicios, que está todavía en el armario, que vive en Madrid pero que su familia es de fuera. Y que cuando va a su ciudad hace el papelón, que no te presenta a sus amigos porque en el fondo se avergüenza de ti; y no es que se avergüence de ti, es que en el fondo se avergüenza de él. Luego he coincidido con otros chicos de ese mismo perfil, pero como ya tenía la experiencia previa, he huido porque sabía que me iba a conducir a lo mismo. Hay que salvar a la gente de los heteroconfusos.

SHANGAY ⇒ En temas de retoques estéticos tampoco te ocultas…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Me he hecho una marcación abdominal, es la nueva liposupción, te quitan la grasa y te marcan tu propio abdomen. Leticia Sabater ha hecho mucho daño en este sentido porque, desde mi punto de vista, se hizo una guarrada. Lo que hizo Leticia es quitarse la grasa y ponerse cuatro ‘tostarricas’. La estética siempre que sea para mejorar me gusta, en este caso fue un intercambio que hice con la clínica. Hago mucho deporte y esa capita de grasa no se iba ni con dieta ni sudando, me dieron la oportunidad y lo hice. Lo de envejecer lo llevo muy mal, el paso de tiempo por el cuerpo me parece muy cruel, y no solo la degradación física, sobre todo la degradación de tus facultades. Envejecer es un privilegio, pero también tiene su parte fea. El envejecer y la muerte me dan pánico.

“Hay padres que no se han dado cuenta de que la vida de sus hijos no les pertenece”

SHANGAY ⇒ ¿Pero te consideras exhibicionista?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Cuando te haces una lipo vaser quieres enseñarla. Lo que pasa es que me frenan, y lo agradezco. No me considero exhibicionista si me comparo con otros perfiles de Instagram; a mí los que solo venden músculo, me dan pereza.

SHANGAY ⇒ Como especialista en Gran Hermano, ¿no crees que sería un buen momento para que vuelva el GH original, el que tiene anónimos?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Me encantaría que volviese el Gran Hermano de anónimos. En los realities ya solo encontramos a los mismos concursantes haciendo la tour. Necesitamos un revulsivo de concursantes anónimos. Ya toca porque, además, acabamos de celebrar los veinte años del primer GH. Tal vez, una mezcla de anónimos y famosos sería interesante.

“Echo en falta a un concursante de GH que sea seropositivo abiertamente”

SHANGAY ⇒ Aunque algunas caras de las supuestas ediciones VIP de los realities son también bastante desconocidas…

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Ahora son anónimos de agencia, anónimos que quieren ser famosos. Yo echo de menos al anónimo de casting, al ‘anónimo virgen’. Ha habido grandes anónimos como Adara, Indira, Inma, la marquesa… Quedan muchos por descubrir. Echo en falta a un concursante que sea seropositivo abiertamente, serviría mogollón para normalizar porque es una enfermedad muy estigmatizada, sobre todo en pequeñas localidades. Vendría muy bien para normalizar.

SHANGAY ⇒ ¿Cómo es tu concursante perfecto?

MIGUEL FRIGENTI ⇒ Para mí es la loca del coño. La pasional, la sincera, la auténtica…, la que es protagonista sin proponérselo. Lo importante es un equilibrio de casting.

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.