fbpx
05/12/2022

Relatos gais (des)conectados: “Hoy he dicho que lo tengo”

14 agosto, 2020
Léetelo en 5 minutos

Capítulo 12

Me ha preguntado, mientras nos besábamos en el suelo de su salón, si follaba mucho. Me ha preguntado si me acercaba a muchos tíos en las discotecas, como me había acercado a él. Tenía pinta de Hooligan, con ese pelo rapado y los ojos tan claros. Bailaba en la discoteca con un pantalón de tela, que hacía que se le marcara todo el paquete. Me lo tenía que llevar de allí para mí.

Me ha preguntado si uso siempre condón, y me ha preguntado si tenía o había tenido algo, me lo ha preguntado varías veces. Y serían las copas, sería el estar en otra ciudad, serían las ganas de ser sincero, seria que decirlo en inglés parecía más fácil, pero después de decir varias veces que no, al final le he dicho que sí.

Trabaja en un hospital, es mayor, “lo entenderá” me he dicho a mí mismo antes de contárselo. Y sí, lo ha entendido. Me ha preguntado por ello, me ha hecho sentir cómodo al principio, me ha tratado bien. Pero lo que iba a ser un polvazo ha empezado a parecer una mamada, y cuando me ha dejado chuparsela he pensado en besarle, y cuando no ha querido ni que le bese…

Se ha corrido en mi cara, pero al final solo me ha dejado comerle los huevos, y poco más.

En la puerta, después de limpiarme y decirle que me iba al hotel para dejarle descansar, me ha preguntado que si me ha hecho sentir mal. Le he dicho que no, que bueno. Me ha preguntado si es duro, le he respondido que a veces. Que aunque sepas que es imposible hacerle daño a la otra persona, cada vez que tienes que contárselo a alguien nuevo, cada vez que no quieres mentir, cada vez que te arriesgas a ser sincero…

No he empezado a llorar hasta que no he salido del metro. Y no porque él me haya hecho sentir mal. Él es la persona más inteligente que he conocido.

¿Que ha sido un cabrón? No, ha sido sincero. ¿Que me ha pillado desprevenido? Eso sí. Y debería de ser sincero yo. Aunque le he dicho que lo tengo, supongo que no ha querido seguir besándome después porque no sabe lo que tengo en la boca, y yo tampoco, porque esta misma mañana se la he chupado a otro tío, en su casa, y nos hemos hartado a popper. Tenía que aprovechar el último día de viaje, ¿no? Si no me la ha querido meter es porque no sabe si fiarse de mí o no, porque le hablo de una pastilla diaria y le digo que me la tomo pero, ¿por qué me va a creer? Y si no me quiere besar… no le puedo decir nada. No le culpo, no me fío ni de mi mismo, y siempre pienso en unos años atrás y, que si alguien me lo hubiera contado a mí, creo que yo tampoco hubiera querido besar a esa otra persona. Somos así de estúpidos, hasta que te pasa. Y después duele.

Lo que está mañana me ha parecido un día que te cagas ha tendido que terminar en esto, en esta puta reflexión a las seis de la mañana de quién soy y qué hago, que se perderá en el fondo de mi móvil como la de “quiérete más a ti mismo que a tus ganas de correrte”. Porque, hoy, tenía muchas ganas de correrme, y al final no lo he hecho.

Si no me hubiera acercado a él en la discoteca no me hubiera invitado a su casa. Si no me hubiera gastado casi cincuenta euros en copas no me hubiera quedado hasta esa hora. Y aquí, hoy, apenas a diez horas de volver a casa, me pregunto: ¿habrá sido esto una señal? ¿Me estará diciendo alguien algo, desde algún lado?

La verdad es que os he mentido. No he soltado una lágrima, estoy aquí aún escribiendo, sabiendo que seguramente mañana leeré esto y tendrá menos significado del que me imagino. Tengo más rabia ahora mismo dentro que pena, estoy más enfadado conmigo mismo que triste. En unos días leeré esto y aunque sé que tengo su Whatsapp sabré que no me va a contestar aunque le escriba, porque es un guiri que volverá a su país y se olvidará de todo esto, y lo que menos le preocupa soy yo. Mañana leeré esto de resaca, en el aeropuerto, y sabré que en unas semanas, cuando los remordimientos se pasen, todo esto volverá a pasar, de una forma o de otra, porque ya lo he vuelto a hacer. Y en el fondo, ya no duele tanto como al principio, ya me he acostumbrado.

Y no paro de pensar:¿me lo habrá preguntado porque se lo pregunta a todo el mundo? ¿Tiene tanto miedo, puede que porque ya le haya pasado algo? ¿Tendría novio? ¿Será así de precavido y directo antes de hacer nada con nadie o es que tengo cara de tenerlo?¿Habrá sido la forma en la que le he entrado en la discoteca? ¿Habrá sido la forma en la que he empezado a besarle?Quién sabe, a lo mejor me tendría que haber callado. Quién sabe a quién se lo contaré la próxima vez.

‘RELATOS GAIS (DES)CONECTADOS’
BREVES RELATOS homoeróticos de ficción ESCRITOS POR el periodista pablo paiz

TODOS LOS FINDES EN SHANGAY.COM

FOTO: MANO MARTÍNEZ

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.