21/04/2021 onunla daha iyi ve sıkı partiler geçirerek sikiş gecelere akan beyaz tenli kız geceleri erkek bularak porno ikisi de başka otellere gidip seks yapmaktadırlar porno indir gittiği mekanda olduğunu bildiren bir program sayesinde bakıştığı brazzers porno kızı bulan adam onu ekleyerek derin ve uzun sikiş bir sohbetin ardından onun 18 yaşında çıtır bir azgın hd porno video kız olduğunu anlar kendisinden baya küçük yaşta olmasına rağmen çok sikiş seksi ve yetişkin olan azgınye buluşma teklifi eder sikiş birkaç kez buluştuktan sonra sevgili olurlar porno ve onu gündüzleri sürekli boş olan evine sex video çağırır 18 yaşındaki azgın kızı eve atan anal sex izle adam azgınlıktan fena halde kudurmuş

Relatos gais (des)conectados: “Lo he vuelto a hacer”

19 diciembre, 2020
Léetelo en 4 minutos

Capítulo 27

Lo he vuelto a hacer. Aunque me prometí no volver a caer, no sé cuántas veces me he traicionado ya a mí mismo.

Y me podría excusar, echarle las culpas al popper, pero ¿a quién pretendo engañar? Últimamente apenas me sube de tanto usarlo. Podría decir entonces que ha sido la Tina y la mefe, que ha sido el subidón de estar con los dos a la vez, de sentir cómo me agarraban, me manejaban, cómo tenía que hacer lo que me pedían para hacerles disfrutar.

Podría decirme que esta vez no ha sido para tanto, que no va a pasar nada, que no puede pasar nada.

Podría decir que me siento mal conmigo mismo, como si eso fuera a ayudar a alguien. Pero creo que es lo único real que puedo decir ahora. Porque esa es la sensación, malestar. Y yo ni siquiera me he corrido.

Siento el agua de la ducha caer sobre mí, pero no limpia más que mi piel. Me dan ganas de pegarle un puñetazo al azulejo que tengo delante mientras pienso en todas esas notas en mi móvil, en las veces que he gritado, en las lágrimas de rabia a solas en mi habitación. En cómo se me olvida todo por un momento de debilidad, y tengo que volver a empezar de nuevo. Y el único culpable soy yo, por darles ese poder sobre mí, por necesitar más.

También podría justificarme diciendo que soy humano, que soy débil, que es mi naturaleza. Que no puedo evitarlo.

Oigo la puerta de entrada y cierro el grifo. Parece que el invitado se ha ido. Y decido ponerme una toalla y salir. Podría decir que lo he hecho por él, por “X”, porque creía que le empezaba a conocer de verdad, que me podía abrir y confiar. Que podía dejar de tener miedo y que no iba a tener que frenar ningún morbo con él.

Salgo y me está esperando. No puedo sonreírle. Me enciendo un piti y “X” se acerca y me besa el brazo. Me abraza aún desnudo. Por un momento, siento que es el mejor abrazo del mundo, que su piel aprieta la mía sanando las heridas, descongelando mis labios hasta que se abren un poco. Pero se aparta y le miro, mientras le ofrezco la cajetilla. Lo he vuelto a hacer, y no sé si ha sido por esa mirada de inocente que tiene a veces, por cómo ha empezando a darme besos cortos de vez en cuando, sin que me lo espere, sin que se los pida. Por la complicidad que hemos cogido, por cómo nos follamos y conocemos ya dónde tocarnos y cómo hacerlo. Por cómo me pone cachondo solo por su forma de agarrar el mechero.

Podría decirme a mí mismo que yo no quería. Pero no es verdad, una parte dentro de mí lo deseaba, fervientemente, lo necesitaba. Lo estaba buscando. Lo vi venir desde hace tiempo y, en vez de frenarlo, de querer apartarme, me quedé ahí esperando a que pasara porque a lo mejor, y solo a lo mejor, esta vez salía bien…

Pero no, lo he vuelto a hacer: me he vuelto a enamorar, y se lo he contado.

Y a la hora de sincerarme y decirle toda la verdad, se ha puesto incómodo, ha recogido sus cosas, se ha vestido. Me dice que tendría que habérselo contado antes, me pregunta qué tiene que hacer ahora. Yo le respondo que nada, pero no lo entiende. Se va sin decirme apenas más, con esa cara de preocupación…

Después de todo, puede que sea lo mejor. ¿Qué iba a hacer yo con ese niñato? Aunque duele… más de lo que me gustaría, pero puede que esta sea la última vez que le vea. Y me enciendo un cigarro, miro el salón vacío, miro el móvil, está sin batería. “¿Y ahora qué?” Resuena en mi cabeza. Pues otra vez de cero, supongo.

A veces pienso que la peor enfermedad que tengo es pillarme de las personas que muestran un poco de interés, justo antes de desaparecer.

‘RELATOS GAIS (DES)CONECTADOS’
BREVES RELATOS homoeróticos de ficción ESCRITOS POR el periodista pablo paiz

TODOS LOS FINDES EN SHANGAY.COM

FOTO: MANO MARTÍNEZ

x

Shangay

Toda la actualidad LGTB + Cultura + Sexy + Ocio. Contenidos exclusivos cada semana en tu correo.