Visitó recientemente por primera vez España el polifacético argentino Jorge Rey, que además de tener su propia firma de alta costura –ha vestido a iconos de su país como Lali con sus diseños– y ejercer ocasionalmente como director artístico y estilista ahora promociona su música, que firma como Akirey.

Fotos: @chuleval
Akirey es para él sinómino de libertad a todos los niveles. Huye de las etiquetas tanto a la hora de hablar de sus creaciones como a nivel personal, y si algo le impactó de España, nos dijo, es la libertad que se respira en comparación con Argentina, sobre todo para las personas de la comunidad LGBTIQ+.
Si algo le define es su empatía, y su búsqueda constante de conectar, a cualquier nivel, con otras personas. Una nueva vía de hacerlo es con su música como Akirey. «Es un alterego, y ya desde el nombre apuesto por la fusión entre lo masculino y lo femenino. Cuando actúo o trabajo me gusta que me llamen Akirey, el resto del tiempo, para mis amigos soy Jorgito. Porque cuidar a mi niño interior es para mí lo más importante».
«Nunca salí de ningún armario, pero sí dejó de importarme la mirada del otro»
Ese Jorgito es el que le ayuda a crear y a luchar por aquello en lo que cree. «En este mundo te intentan encasillar continuamente», dice, «quieren que encajes en la norma, que actúes como se supone que debes». Akirey es su manera de decirle al mundo que no piensa dejarse doblegar. «Lo hago a través de la moda y la música. En el momento que vivimos, en que vemos un retroceso en derechos, hay que entender la libertad desde otro lugar. Escuchando siempre al otro y buscando el contacto personal; hay que romper ese techo de cristal que nos han creado las redes sociales».
También pide Jorge/Akirey, ante todo, respeto hacia los demás. «Yo soy un pibe, piba o pibe (como quieras) normal», afirma. «Vengo de Rufino, una pequeña ciudad de campo», Y recuerda lo mucho que ha luchado hasta llegar a este punto de su vida. «Imagínate lo que fue crecer pesando 130 kilos, y que te llamaran «gordo puto [maricón]» todo el tiempo. Me marcó mucho, pero también me dio mucha templanza para poder superar los momentos complicados. El arte me salvó, y a través de él siempre procuro lanzar el mensaje de que todos los momentos oscuros se pueden superar. Además, esa templanza me viene muy bien a la hora de crear y de apostar por la belleza fuera de la norma».

Acaba de lanzar el single Flores de primavera, segunda entrega de una trilogía que abrió con la canción Así como vos, y que cerrará con Noches de gira, que verá la luz muy pronto. De su nuevo tema dice que tiene un punto de «ópera pop. Lo que propongo en ella es una forma divertida de transitar el dolor y el desamor«. Y en su vídeo ironiza sobre lo que se supone que es la salida del armario, «porque yo nunca tuve que salir de ningún armario. Yo siempre he sido como me ves ahora. Y lo único que cambió en mí en un momento dado fue que me dejó de importar la mirada del otro, lo que pudieran decir de mí».
En Flores de primavera vuelve a dejar claro lo que le tira la exuberancia, en una canción que evidencia, una vez más, que pasa de las etiquetas, porque es inclasificable. «Lo que me importa es lo que provoque en quien la escuche», afirma. «Si quieres hacer algo que llegue fácilmente al mainstream tienes que amoldarte a una serie de reglas, a lo que la mayoría quiere». De momento, no entra en sus planes hacerlo. «Quizá mañana sí», deja caer entre risas. «Por ahora, me muevo por lo que deseo y lo que siento. Porque, ante todo, soy un espíritu libre».



